Algunas reflexiones para nuestro tiempo

15 / 11 / 2011 17:08 Gregorio Peces Barba
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

El programa de Rubalcaba supone una alternativa creíble y progresista para impulsar la economía y luchar contra el paro mientras que la indefinición de Rajoy produce preocupación y hasta miedo.

Sobre el paro

Es evidente que estamos ante el principal problema de nuestra sociedad y el que más preocupa a los ciudadanos. También parece evidente que existe una economía sumergida que atenúa el problema, y que evita, con cifras tan altas, una explosión social. Pero también ese beneficio tiene dimensiones negativas y contraproducentes, porque la economía sumergida impide la posibilidad de pago de impuestos en los negocios invisibles. Si esa economía aflorase con luz y taquígrafos, seguramente habría más dinero disponible por pago de impuestos, e incluso se pudiera avanzar en una posible reducción. En todo caso es un problema de gravedad extrema, no solo por la pobreza que genera, sino porque afecta a la raíz de la dignidad de las personas y a su autoestima. El deterioro de la personalidad, en el quehacer de cada uno y en el desarrollo de las expectativas individuales y colectivas, produce un sufrimiento difícil de soportar, y la salida del túnel no parece fácil y, además, llevará tiempo. Por eso las intenciones del PP de debilitar nuestras garantías sociales y nuestra protección no son el mejor augurio, si ganan las elecciones. Creo que es el deber de las personas lúcidas afrontar con valentía el problema e intentar salir del estancamiento protegiendo más el trabajo y cargando aportaciones a las personas con medios suficientes.

Sobre los programas de las elecciones.

Alfredo Pérez Rubalcaba se ha expuesto y ha construido una alternativa creíble con medidas progresistas, conociendo las dificultades y sin caer en el aventurerismo ni en una complaciente inactividad: la combinación entre ahorro y austeridad por una parte y la animación de la economía con inversiones de desarrollo por otra. Solo con ese equilibrio evitaremos el estancamiento. Por eso Rubalcaba se expone y quiere avanzar en esa línea de inversión y actividad creativa.

Mariano Rajoy sigue en la indefinición. Como es persona inteligente y bien preparada sabe que alguno de los sacrificios de “su austeridad” va a deteriorar la protección social de los más modestos. Produce no solo preocupación sino miedo escuchar al presidente de la patronal de Madrid, las soluciones y recetas que propone, envalentonado por la convicción de una victoria del PP por mayoría absoluta, y la seguridad de que el moderado Rajoy no va a poder resistir las presiones de sus radicales. Resulta sorprendente que los empresarios madrileños no hayan pensado que les perjudica seriamente tener al frente de su organización a una persona tan poco centrada como Arturo Fernández. Tener puestas las velas solo a un sector y abandonar a su suerte al otro, progresista y abierto, que forma también parte importante de la ciudadanía madrileña es un error que les puede costar caro.

La señora Rosa Díez tiene pretensiones y una idea muy alta de su valor y de sus posibilidades. Además se cree una intelectual. Es difícil apreciar a una personalidad que funda un partido propio después de perder unas elecciones en el PSOE, su partido de toda la vida, y que, diga lo que diga, está siendo un apoyo al PP, siempre que lo necesita, manteniendo con dificultad la independencia y una posición política propia y diferenciada. Es difícil, por fin, no pensar que respira por el rencor y la frustración y que siempre hará lo posible por perjudicar al partido que no supo apreciar sus “indudables valores” y que no quiso que fuera secretaria general.

Sobre el presidente del gobierno.

José Luis Rodríguez Zapatero se retira de la política y se da él mismo por amortizado. Algunos sectores le han criticado y despreciado excesivamente. Creo que no merece ese trato y que al cabo del tiempo se acabarán reconociendo sus méritos y su impulso para mejorar la condición de los ciudadanos, especialmente de los más pobres. Desde mi posición de observador de la realidad de España, tengo una excelente opinión y una adoración muy positiva de su aportación al interés general y al bien común. Todos los progresos en beneficio de los más humildes, en sanidad, en educación y en protección social, son obra de la etapa democrática de los Gobiernos del PSOE. A Zapatero la crisis le ha oscurecido esa faceta de su Gobierno, pero no se puede negar su protagonismo en las leyes de dependencia, igualdad y contra la violencia de género, entre otras. Al menos le debemos agradecimiento por todo eso.

COMENTARIOS

No hay comentarios

ENVIA TU COMENTARIO

  • Los campos marcados con "*" son obligatorios

Grupo Zeta Nexica