La alegría de que al final ganara Brasil

04 / 12 / 2009 0:00 José María Vals jmvals.tiempo@grupozeta.es
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Un grupo de grandes empresas españolas va a ganar más dinero con el triunfo de Río de Janeiro que si hubiera ganado Madrid los Juegos Olímpicos de 2016.

El triunfo de río de janeiro como ciudad encargada de organizar los Juegos Olímpicos de 2016 le va a venir bien a la economía española. No es que la crisis inmobiliaria se vaya a solucionar o el paro se vaya a reducir de forma milagrosa. Eso hay que arreglarlo desde dentro, pero lo que sí va a ocurrir es que un nutrido grupo de empresas españolas van a poder ampliar su negocio mucho más de lo que lo habrían hecho si los Juegos hubieran acabado en Madrid.

Ello salvará a algunas de ellas de la posibilidad de pasar por dificultades y a otras les ayudará a poder financiar planes de expansión, además de que en todos los casos los beneficios anuales acabarán llegando a España. Las infraestructuras necesarias para celebrar en Madrid los Juegos de 2016 están construidas en un 80%, mientras que en Brasil están por hacer casi el 100%. Allí hay ya presentes unas 150 empresas españolas, entre las que no podían faltar dos grandes constructoras como OHL y ACS. La primera explota 3.200 kilómetros de autopistas de peaje y la segunda está presente en la gestión de puertos y, a través de su filial Cobra, en la asistencia a las telecomunicaciones. Esta última compañía, que también trabaja para Telefónica en España, puede ver incrementado notablemente su negocio por la necesidad de establecer redes de comunicación de alta capacidad para un evento como los Juegos Olímpicos.

Y hablando de redes, topamos con Telefónica, empresa que ya lleva varios años presente en Brasil, país en el que domina la cuarta parte del mercado nacional de Internet. Es ahí, en las comunicaciones de banda ancha, donde la compañía española ha puesto toda la carne en el asador en Brasil, país con un enorme potencial de crecimiento, incrementado ahora con la llegada de las inversiones necesarias para los Juegos. De hecho, Telefónica ha echado un órdago y se ha enfrentado a la multinacional francesa Vivendi para comprar el grupo brasileño GVT. A la Oferta Pública de Adquisición (OPA) lanzada por la compañía gala, la empresa española ha contestado con una contraoferta en la que ha puesto sobre la mesa un 14% más de dinero que su competidora. Los analistas han sido unánimes al considerar que la apuesta es cara pero rentable en el futuro.

Negocio floreciente

De momento, si gana su contraoferta, Telefónica tendrá que desembolsar 2.550 millones de euros que, según asegura el presidente de la compañía, César Alierta, no interferirán en la política de inversio- nes diseñada con antelación ni en la política de reparto de dividendos, debido a que la caja de la empresa es suficiente para aguantar el tirón brasileño. Y, según los analistas, esa fortaleza le viene precisamente de tener negocios fuera, en países con un alto potencial de desarrollo, donde la capacidad para crecer es muchísimo mayor que en España, donde el mercado está ya muy maduro. Algo parecido le pasa a otra empresa española presente en Brasil, la compañía de seguridad Prosegur, que antes incluso de que se anunciara la adjudicación de los Juegos de 2016 a Río había comprado tres sociedades brasileñas en siete meses.

¿Cuál es el atractivo en este caso? Prosegur está presente fundamentalmente en España, resto de Europa y Latinoamérica. Según las previsiones de la compañía, en 2010 su negocio en nuestro país se va a quedar como estaba en 2008, es decir, con crecimiento prácticamente nulo. En el resto de Europa crecerá aproximadamente un 5% y en América Latina el negocio aumentará un 10% y con tendencia a subir. La seguridad es uno de los puntos en los que el Comité Olímpico Internacional hace especial hincapié en los últimos años, con lo que se abren nuevas posibilidades. Y otro representante español que ha apostado fuerte por Brasil es el grupo Santander. La última operación que ha realizado en ese país ha sido la puesta en bolsa del 16,21% de su filial brasileña Santander Brasil. Este banco, que vale en el mercado más que toda la banca mediana española junta, ha reportado a la entidad presidida por Emilio Botín unos ingresos de 4.760 millones de euros, de los que 1.430 millones son plusvalías. Con esta última cantidad el grupo reforzará su solvencia de recursos propios. Con la caja abrirá 600 oficinas por la geografía brasileña con el objetivo último de convertirse en la enseña bancaria de la parte sur del continente americano.

Santander Brasil es el resultado de fusionar el antiguo Banco Real, incorporado por Botín al grupo en 2007, con la parte del negocio brasileño que adquirió al banco holandés ABN Amro tras su partición y venta a un grupo de entidades financieras internacionales. El plan de expansión diseñado para aquel país sería impensable para Europa occidental y mucho menos para España, donde la banca se enfrenta a la necesidad de reducir costes en su red comercial. Ahora, con la adjudicación de los Juegos de 2016 el banco español no tiene intención de incrementar el número de sucursales. Pero el previsible incremento de la actividad financiera adelantará la puesta en rentabilidad de la nueva red.

Escríbanos: tiempo@grupozeta.es

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