El dilema de Iñaki Urdangarín
El duque de Palma medita dejar de asistir a los actos oficiales de la Casa Real si es imputado. El marido de la infanta Cristina podría hacer público un comunicado con el anuncio de que se aparta de sus funciones, de forma temporal, hasta que finalice el caso Nóos. El Rey no ha tenido ningún contacto con él desde que salieron a la luz las presuntas irregularidades.
Se veía venir desde hace mucho tiempo. Hay gente que se obnubila cuando llega a ciertas esferas”. Estas palabras son de una persona que ha estado trabajando varios años en el palacio de la Zarzuela y que ahora ve, desde la distancia y con gran pesar, el resultado al que han llevado los negocios de Iñaki Urdangarín, esposo de la infanta Cristina.
La marea de datos que ha remitido la Fiscalía Anticorrupción de Baleares al juez José Castro ha sacado a la luz los pingües beneficios que cosechó el duque de Palma en los últimos años con sus empresas valiéndose de su condición de miembro de la Familia Real. Sin embargo, lo peor de este asunto, que ha encendido todas las alarmas en La Zarzuela, es el daño que está haciendo a la imagen de la institución monárquica, pese a que el duque de Palma no ha sido llamado a declarar ni tampoco se encuentra imputado, a diferencia de su principal socio en el Instituto Nóos, Diego Torres, al que el juez instructor ya ha acusado de desvío de fondos públicos.
Don Juan Carlos ha hablado únicamente con su hija Cristina desde que trascendió el caso y en una reciente comida con empresarios se desmarcó veladamente de las actividades de su yerno. “Eso es cosa suya”, dijo a uno de los comensales que le preguntó por las noticias de Urdangarín en la prensa. Es más, en el pasado el duque de Palma le invitó en varias ocasiones a presidir actos organizados por él y el monarca siempre excusó su asistencia, un ejemplo de la falta de sintonía entre ambos y que es extensible a la familia de Urdangarín, a la que el Rey solo ha visto en los bautizos de sus nietos.
Desde que la policía registró la sede del Instituto Nóos en Barcelona el 7 de noviembre, el twitter del duque de Palma está mudo y él solo ha roto su silencio en una ocasión: cuatro días después de que saliese a la luz el affaire, entregó un comunicado a la agencia Efe en Washington antes de tomar un avión con rumbo a Madrid, en el que aseguró que defendería “su honorabilidad e inocencia” desde la convicción de que su actividad profesional siempre ha sido “correcta”. Además, en ese comunicado adelantó que cuando conociera los pormenores de las diligencias del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma de Mallorca, que por el momento están bajo secreto, se pronunciaría sobre su contenido.
Servir de cortafuegos.
En este sentido, el esposo de la infanta Cristina está meditando su respuesta a una eventual citación judicial como testigo o imputado, que pasaría, según fuentes de La Zarzuela, por anunciar en un nuevo comunicado que a partir de ese momento deja de participar en actos oficiales de la Casa Real, con el fin de servir de cortafuegos y separar a la Corona de este caso en la medida de lo posible.
Esta decisión se prolongaría durante el tiempo que dure el caso y supondría que Urdangarín dejaría de asistir a eventos de la agenda semanal de la Familia Real, aunque mantendría su condición de duque consorte, ya que el título fue concedido por el monarca a la infanta con ocasión de su boda en octubre de 1997 y él, por tanto, no puede renunciar al mismo o al uso de tal distinción en la firma de documentos y actos protocolarios. “Nadie puede renunciar a lo que no tiene”, hacen hincapié en La Zarzuela. Solo en el caso de divorcio, como le ocurrió a Jaime de Marichalar en enero de 2010, quedaría desligado de su condición de duque de Palma.
Además, hay un hecho que en La Zarzuela se aclara con más insistencia en los últimos días: Iñaki Urdangarín no es familiar del rey, sino miembro de la Familia Real, que está compuesta por los monarcas, sus hijos, los consortes de sus hijos y los nietos de don Juan Carlos y doña Sofía.
Desde que la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín se mudaron a la capital estadounidense en 2009, tras la aparición en El Mundo de las primeras noticias sobre la presencia del Instituto Nóos en la instrucción del llamado caso Palma Arena, hubo un descenso considerable en el número de actos a los que asistieron los duques de Palma.
En primer lugar, por la lógica distancia, pero también por el deseo del rey Juan Carlos de dar un mayor protagonismo a los Príncipes de Asturias y que las infantas se fuesen apartando poco a poco de la primera línea, tal y como hicieron sus hermanas Pilar y Margarita a medida que el Príncipe de Asturias y las infantas iban asumiendo un mayor protagonismo. En 2010 el número de actividades de Urdangarín acompañando a Cristina se limitó a cinco, según el listado que tiene la Casa Real en su página web, y en este 2011, a seis, la última el pasado 12 de octubre, con motivo de los actos por el día de la Fiesta Nacional.
A día de hoy, nadie en Zarzuela quiere elucubrar con una hipotética condena a Urdangarín en los tribunales. En el entorno de las monarquías europeas hay un precedente similar, el del príncipe Bernardo de Holanda, que ahora sobrevuela este caso. En 1976 el marido de la reina Juliana reconoció un soborno de 1,1 millones de dólares (820.000 euros) de la empresa estadounidense Lockheed Corporation para que influyera en el Ejecutivo holandés en la compra de varios aviones de combate F-104. A raíz del escándalo y el posterior informe gubernamental, se le retiraron sus títulos de teniente almirante, general e inspector general de las Fuerzas Armadas, y él aceptó salirse de los consejos de administración e instituciones en los que estaba. A cambio, el Parlamento holandés aceptó no procesarlo criminalmente.
Trabajo o negocios.
“En el caso de Iñaki Urdangarín, el problema es que ha monetarizado la figura del yerno del Rey”, se comenta en círculos monárquicos. Para ello creó una red de empresas cuyo fin societario era captar clientes (públicos, en su mayoría) a los que siempre les va a interesar el llevarse bien con la Corona.
“Pero las cosas, cuando se desatan, son difíciles de parar”, advierten las citadas fuentes antes de quejarse de las armas que se dan a aquellos que defienden el republicanismo con este asunto judicial: “Para una institución como la Corona un caso como este la daña en su misma fundamentación”, aseveran.
Don Juan Carlos siempre ha defendido que los miembros de su familia -salvo los Príncipes- tengan un trabajo por cuenta ajena y no ha puesto pegas a que formen parte del organigrama de empresas. Así, la infanta Elena es la actual directora de proyectos culturales y sociales de la Fundación Mapfre, la infanta Cristina está al frente del área social de la Fundación La Caixa y el propio Urdangarín es consejero de la filial internacional de Telefónica en Washington desde la marcha del matrimonio a la capital estadounidense.
En el pasado, Marichalar llegó a cobrar tras su enlace más de un millón de euros al año de siete multinacionales distintas, entre las que estaban firmas como el banco suizo Credit Suisse, Loewe o Cementos Portland Valderribas, una filial de FCC, tal y como desveló Tiempo a raíz de su separación en 2007. “Eran puestos de remuneración, no negocios lucrativos como los del duque de Palma”, sentencian estas mismas fuentes.


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COMENTARIOS
Infantita cristina: quieres llevar una vida normal?
Muy fácil: deja tus privilegios a un lado: coche oficial, escoltas, recibir dinero por entregar un premio, deja los 18.000 euros de La Caixa, paga todo tus viajes, etc etc.
Sabes lo que es una vida normal? Yo te lo digo:
Un sueldo de 1.000 euros: con eso pago la hipoteca, luz, agua, contribución, comida, colegios, etc.
Quieres eso? pues empieza ya CARADURA
Españoles todos a la calle para solicitar todos los presos (sin delito de sangre) salgan libres: ninguno habrá robado 20 millones de euros (caso urdangarin)
LIBERTAD PARA LOS LADRONES QUE ROBARON MENOS DE 20 MILLONES
haciéndose la humana, sencilla.......... que ya no nos engañais. A buscarse la vida como los demás. Vagos, estafadores a freir churros yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Telefónica tiene entre sus pesos pesados a un delincuente, mentiroso y sin honor. Vamos bien
pero qué caradura este Urdanga: vengo a defender mi honor............
lo que tienes es que desaparecer de la faz de la tierra. Chulito de las narices