Entrevistas a los creadores
Preguntas comúnes:
1. ¿Algún lugar especial?
2. ¿La mejor hora del día?
3. ¿Intuición o racionalidad?
4. ¿Cómo convive con el fallo?
5. ¿Un amuleto?
6. ¿Su herramienta más importante?

Alberto Vázquez Figueroa
ESCRITOR
“Los amuletos solo sirven en las películas”
A sus 78 años acaba de publicar la que puede ser su definitiva novela, Hambre (B). Ha sido corresponsal de guerra, ha escrito casi un centenar de novelas y hasta ha inventado un método para desalar el agua. Un creador en estado puro.
1. Yo provengo del periodismo, de las corresponsalías de guerra, y ahí te tienes que acostumbrar a escribir en lo alto de una montaña o en el fondo de una mina en plena batalla.
2. Escribo cuando me apetece, y cuando no me apetece no escribo. Si me apetece puedo pasar 14 horas escribiendo.
3. Escribo lo que se me ocurre. Jamás sé lo que voy a escribir en la página siguiente, de la misma manera que en la vida no sabes si al salir a la calle vas a comprar una primitiva y te harás rico o te va a atropellar un coche. Las novelas son igual.
4. He escrito casi 100 libros y quizás la mitad se deben a que cogí un camino equivocado. En la vida es igual. Nadie hace todo correctamente. Nadie sigue el camino perfecto. Los escritores de novelas también se equivocan. Si lo haces bien escribes Tuareg, pero otras veces escribes una porquería.
5. Ninguno. Los amuletos solo sirven en las películas para saber cuándo va a morir un personaje: a todo el que saca una foto de su novia o de la familia, en la escena siguiente lo matan.
6. El órgano más importante de un escritor es su órgano, ¿no? [risas]. Produce más satisfacciones que escribir una novela.


















