Olas, té y camellos
La costa atlántica de Marruecos ofrece al visitante la oportunidad de disfrutar de un otoño ideal.
Yassin Said sale del agua algo decepcionado y deja la tabla de surf en la arena. Entonces se acerca Ibrahim. “Las mejores olas están allí. Si quieres yo te llevo”, dice el camellero mientras señala hacia el otro extremo de la playa. “Solo te va a costar unos pocos dírhams”. El camello se pone en marcha lentamente y Said carga con su tabla de surf. Poco a poco Esauira desaparece en el fondo. El casco histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 2001.
Imsouane pertenece junto con Esauira, Safi, Taghazoute y Sidu Kaouki a los lugares más conocidos para practicar surf de la costa atlántica marroquí. Pero además, cada vez son más los veraneantes normales que se entusiasman con las playas del sur de Marruecos.



