La nueva vida de Alfonso Díez
El viudo de Cayetana de Alba empieza a rehacer su vida tras la muerte de la duquesa. Vive entre Madrid, Palencia y Sanlúcar de Barrameda, aunque la mayor parte del tiempo habita en la capital, donde residen sus hermanos Begoña y Pedro, con los que mantiene una estrechísima relación
Alfonso Díez, reacio a aparecer en público desde que la duquesa falleció hace diez meses, ha sorprendido a todos con su glamouroso viaje a Nueva York para apoyar la firma de revestimientos de decoración Porcelanosa, de la que es imagen Isabel Preysler. Compartió evento al lado de la filipina con celebrities de la talla de Irina Sayk, Richard Gere, Nieves Álvarez, Sarah Jessica Parker o el torero Cayetano Rivera. La relación que mantiene con Manuel Colonques, dueño de Porcelanosa, comenzó a través de su matrimonio con la duquesa de Alba. Cayetana y Manuel fueron grandes amigos y esa relación perdura y se mantiene hoy con el funcionario. Manuel Colonques fue el encargado de reformar parte de la casa que la duquesa le regaló al entonces su marido Alfonso Díez en el municipio gaditano de Sanlúcar de Barrameda. El pasado sábado 12 de septiembre por la noche Alfonso Díez regresaba a Madrid después de su aventura por la Gran Manzana. Según ha podido saber esta revista, tanto Richard Gere como Jessica Parker estuvieron muy atentos con el viudo de la aristócrata. La actriz de Sexo en Nueva York le dio el pésame por el fallecimiento de su esposa. Alfonso se mostró encantado tras conocer a estas dos celebridades. Díez tenía ese mismo día dos bodas de los hijos de dos grandes amigos: los fastos de la hija menor del médico Miguel Ángel Muniain y también el enlace del hijo del abogado Javier Saavedra, pero no pudo acudir a las bodas de los hijos del médico y del letrado de Cayetana al encontrarse de viaje de regreso de Nueva York.
Durante este primer verano de viudo Alfonso Díez ha estado la mayor parte del tiempo en Palencia, rodeado de sus hermanos, cuñados y sobrinos. En la segunda quincena del mes de agosto ha realizado un viaje a Italia junto a tres matrimonios que se han convertido en sus amigos inseparables en los últimos meses. Al menos cuando permanece en Madrid. El abogado Antonio Bernal es quien se ha convertido en su paño de lágrimas. Una amistad que viene de años atrás. Al regresar de este viaje, Díaz decidió desconectar en la residencia que fuera el último capricho de su mujer, en Sanlúcar de Barrameda, junto a sus amigos Tere Álvarez Pickman y su marido Diego Miranda, grandes amigos de la duquesa y hoy de Alfonso. Pickman es una gran confidente de Díez. De la misma manera que lo es Carmen Tello. A principios de septiembre regresó de nuevo a la tierra de su familia, a Palencia, para acudir a la feria taurina. En la plaza de toros compartió tarde con el empresario Fernando Fernández Tapias y su mujer, Nuria González.
Pronto cobrará la jubilación.
El viudo de la duquesa de Alba cumplirá 65 años el próximo mes de noviembre. Hasta ese momento se encontrará disfrutando de una excedencia en el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), según recoge el Estatuto Básico del Empleado Público. Una excedencia que solicitó al contraer matrimonio con Cayetana de Alba en octubre de 2011. En noviembre de 2015, Alfonso Díez ya será un jubilado y podrá disfrutar de todas las ventajas que facilita el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso). Descuentos en trenes y autobuses, cines, y vacaciones en grupo.
Díez reside la mayor parte del tiempo en Madrid, y concretamente en su apartamento de soltero de la calle Rafael Calvo. Por las mañanas, temprano, va al gimnasio. Algunos días lo acompaña su hermano Pedro. A veces los dos van en moto. Por este hermano, Díez conoció a Cayetana hace más de 30 años. Pedro Díez y Jesús Aguirre mantuvieron una estrecha relación de amistad. Jesús Aguirre fue el segundo marido de la duquesa de Alba, fallecido en 2001. Cayetana y Aguirre contrajeron matrimonio en 1978. Pedro y Jesús siempre fueron dos grandes amigos y fue a través de una reunión entre ellos dos donde Alfonso Díez accedió al círculo de los Alba y allí permaneció el recuerdo hasta que una noche, en los cines Princesa de Madrid, volvieron a coincidir y se empezó a escribir el último episodio en la vida de la aristócrata Cayetana.
Con su hermano Pedro acude muchos días a hacer deporte y después, a mediodía, almuerza con asiduidad con sus hermanos, y en especial con su hermana Begoña. El círculo de Díez asegura que la niña de sus ojos es su sobrina Rocío, única hija de su hermana Begoña. Rocío Martín está actualmente casada con el jinete Felipe Zuleta. Rocío Martín Díez es abogada especializada en temas medioambientales y contrajo matrimonio con Felipe Zuleta hace nueve años. Rocío y Felipe son, además de parientes de Alfonso Díez, uno de los matrimonios que más cerca ha estado y está del viudo de Cayetana. Son sus nuevos compañeros de viaje. El militar Zuleta fue el instructor hípico de la infanta Elena y uno de los mejores jinetes del país. A Felipe Zuleta lo definen como el mejor amigo de doña Elena.
Felipe Zuleta de Reales y Alejandro es un hombre muy vinculado a la Familia Real, no solo por su relación con la primogénita de los reyes eméritos, con la que se le llegó a relacionar tras su separación con Jaime de Marichalar. La relación va mucho más allá. Una de las cuatro hermanas de Zuleta, Fabiola, forma parte del círculo íntimo de amistades de la infanta Cristina. Además, su hermano José Manuel, marqués de Duero y duque de Abrantes, perteneció al círculo cercano del entonces Príncipe de Asturias y hoy rey Felipe VI. Zuleta y su mujer son hoy en día grandes amigos de Alfonso Díez, además de sobrinos.
La herencia.
A finales de octubre, Alfonso Díez se reunirá con los hijos de su mujer para aclarar qué parte de la herencia le corresponde. Una parte será suya por ley. A falta de conocer la última voluntad de la XVIII duquesa de Alba de Tormes y XI duquesa de Berwick, Grande de España, lo que nadie le podrá arrebatar a Alfonso Díez es el usufructo del tercio de mejora de los bienes que la fallecida posee. Lo mínimo que le corresponderá al viudo de Cayetana es el poder usar y disfrutar de por vida del 33,33% de la masa patrimonial que hubiese en el momento del fallecimiento de su esposa.
Nuestras leyes, en su régimen general, dividen las herencias en tres partes que son los tres tercios. De estos tres tercios, dos son inamovibles. El primero, tercio de legítima estricta, es para los hijos; el segundo, tercio de mejora o legítima larga, se puede destinar a uno de los hijos (en las casas nobiliarias el uso y la costumbre recogen que sea para el nuevo titular de la casa nobiliaria); y el tercero, tercio de libre disposición, puede recaer en quien la causante del testamento decida, ya sea de dentro o fuera de los legítimos herederos. Esta división es para aquellos casos donde exista sucesión testada o testamento. En este marco legal, al cónyuge viudo le corresponde, como mínimo, el poder usar y disfrutar del tercio de mejora. A Alfonso Díez le correspondería la posesión de este tercio. En cambio la propiedad recaería en el nuevo duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart. Alfonso Díez podrá “usar y disfrutar” de este tercio mientras viva. Si el nuevo duque de Alba, Carlos Huéscar, quisiera conseguir la posesión de este tercio podría permutar (comprar) este usufructo al viudo de su madre. Hay una regla matemática que permite valorar los usufructos. Con esta permuta, el duque de Alba tendría la propiedad y posesión del tercio de legítima larga y Alfonso Díez podría ser compensado con muchos pisos en Madrid o bienes inmuebles o muebles, por poner un ejemplo.
¿Cuál es el valor del usufructo para Alfonso Díez? Si lo que quedase por repartir de la herencia de la duquesa de Alba estuviese valorado en 15 millones de euros, puesto que la gran masa de bienes se repartió en vida de la aristócrata, entonces un tercio serían 5 millones de euros. El usufructo de la mejora se calcula de la siguiente forma. Se resta a 89 (es un valor fijo) la edad del cónyuge, de manera que sería 89 menos 64, que da un resultado de 25. Este valor de 25 es el porcentaje en el que estaría calculado el valor económico del usufructo de la mejora. El 25% de 5 millones da un resultado de 1,25 millones de euros. Este es el valor del usufructo de Alfonso Díez basándose en los datos que ha consultado la revista TIEMPO en el entorno de los Alba. Estos 1,25 millones de euros es el valor del usufructo que podría percibir Alfonso Díez en el peor de los casos. El viudo de la duquesa de Alba conocerá lo que le corresponderá de su viuda en un mes y medio. Unos días antes de convertirse en un jubilado y abandonar la situación de la excedencia.
Los seis hijos de Cayetana de Alba, Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y Eugenia mantienen una mínima relación con el último marido de su madre. Con el conde de Salvatierra, Cayetano, es con el único con el que la relación ha sido más fluida en los últimos meses. Con el actual duque de Alba la relación es entre mínima y nula. El pasado es pasado. Hace unos meses las palabras de Eugenia Martínez de Irujo dejaban en muy buen lugar a Alfonso Díez. “A Alfonso le tengo un cariño muy especial. Se ha portado de una manera excepcional con mi madre. No lo veo pero sí hablo con él por teléfono. Siempre estará en un lugar muy importante en mi vida. Con Alfonso Díez nos confundimos todos”, explicaba la duquesa de Montoro a principios de verano. Parece que las palabras van por un camino y los hechos por otro. A finales de octubre, todas las cartas estarán sobre la mesa y se conocerá cuál es el valor real de la herencia de Díez.
El recuerdo de Sevilla.
En enero de 2015, Alfonso Díez abandonaba por última vez la casa que lo acogió en los cuatro últimos años. Fue la despedida a su hogar conyugal. El palacio de las Dueñas empezaba a ser pretérito. El círculo sevillano de Cayetana de Alba continúa ocupando un lugar importante en la vida de Díez. El círculo que lo protegió cuando lo conoció empieza a ser ahora su trinchera sevillana. El neurocirujano Paco Trujillo y su esposa, Mara; Antonio Burgos y su mujer, Isabel; el médico de la duquesa, Miguel Ángel Muniain, y su esposa, Lola; Curro Romero y su mujer, Carmen Tello; y la ganadera y empresaria Rocío de la Cámara. El último almuerzo para despedir a Alfonso Díez antes de partir definitivamente de Sevilla se lo ofreció De la Cámara en su finca gaditana, situada en el término municipal de El Cuervo. Alrededor de la mesa se sentaban los amigos de Cayetana de Alba y hoy amigos de Alfonso Díez. Muchos recuerdos de este último lustro. Fue el diario de una emoción.
El duque viudo de Alba volverá en unos días a la capital hispalense donde se reencontrará con los amigos que han estado los últimos cinco años de su vida. Cuando Díez regresa a Sevilla se aloja en uno de los hoteles de Ignacio Segorbe, hijo de la aristócrata sevillana ya fallecida Mimí Medinacelli. El viudo de la duquesa se hospeda en La Casa de la Judería. El duque de Segorbe, tío paterno de Rafael y Luis Medina, es quien se encarga de que se sienta como en casa cuando regresa a la capital andaluza. Atrás queda su estancia en el palacio de las Dueñas. En enero, Díez se despidió uno a uno de todo el personal que se encarga del mantenimiento y funcionamiento de la residencia sevillana de los Alba. Mucha emoción para decir hasta siempre al duque consorte de Alba, que nunca ejerció como tal. Los tres jardineros: los dos Pacos y Próspero, el chófer Miguel Ángel, la cocinera Rosa, las señoras de la limpieza Socorro, María José y Conchi, el portero Manuel, Pepe “el todo oficios” y Francisco Espinar, el cuidador de perros y quien fuera otrora chófer de Cayetana de Alba. Hasta hace nueve meses, las paredes que arropaban a Díez eran las de los Alba. Ahora son la de los Medinacelli.
Alfonso Díez ha rechazado importantes cantidades de dinero para incorporarse como colaborador a algún medio de comunicación. Según ha podido saber TIEMPO, se trataba de una considerable oferta. De momento, el viudo de la duquesa de Alba ha decidido no aceptar. La oferta procedía de un medio radiofónico, concretamente de la estrella de las ondas que este curso ha vuelto después de décadas a su antigua emisora. Según ha comentado Díez a su círculo más cercano aún no es momento para una colaboración en medios de comunicación.
Negativa tajante.
Díez no quiere una exposición mediática de su persona. Vive tranquilo y alejado de los focos. Ahora le toca la jubilación y después quizás pueda compaginar las dos situaciones. Actualmente disfruta de su excedencia. El viudo de Cayetana también ha declinado las múltiples ofertas que ha recibido para posar y contar su vida como viudo de la aristócrata desde el pasado 20 de noviembre. La negativa es tajante.
Aún no ha llegado el momento de Díez como titular absoluto de la última página en la vida de la aristócrata más peculiar del siglo XX. Cayetana de Alba se fue en 2014 pero sus últimos deseos están guardados en la memoria del hombre que la entendió y la acompañó en sus últimos años. Alfonso Díez realizó el último viaje de la duquesa de Alba. Un viaje con muchas luces y algunas sombras. Las sombras quizás algún día las comparta el funcionario de la Seguridad Social que se convirtió en el tercer marido de la duquesa de Alba.


