Guapas con kilos
Cuando los cánones de belleza imperantes pasan por la delgadez, ellas triunfan con sus curvas, de las que, además, se sienten orgullosas.
Llega la primavera y con ella la obsesión por rebajar peso para lucir tipo antes de que nos pille el toro del verano. Pasar hambre se ha convertido en tradición por estas fechas y la gran mayoría se apunta a seguir regímenes de todo tipo para mantener el michelín a raya. Aunque hay algunas valientes que se resisten a pasar por el aro.
Es el caso de Adele, la cantante inglesa de pop, blues y jazz, ganadora de ocho premios Grammy. Su primer álbum, 19, alcanzó a vender aproximadamente cuatro millones de copias en todo el mundo, y el segundo, titulado 21, ha sido el más vendido de 2011 con 17 millones. La cantidad de Grammys y otros premios de la música que acumula supera a los de otras artistas como Christina Aguilera, Lady Gaga, Taylor Swift, Rihanna o Katy Perry. Es una triunfadora, pero parece que alguien le ha buscado una pega. Resulta que Adele no es... delgada. Lo dice el modisto Karl Lagerfeld, quien ha afirmado anteriormente cosas como que la supermodelo y ángel de la firma de ropa interior Victoria’s Secret, Heidi Klum, “está gorda”.
Ahora le ha tocado el turno a la cantante. “En estos momentos es la que triunfa. Está un poco demasiado gorda, aunque tiene una cara preciosa y una voz divina”, afirma el diseñador de moda. Por su parte, Adele insiste en que está orgullosa de representar a la mayoría de las mujeres y no es la primera vez que reconoce que no se obsesiona con su figura: “Disfruto siendo yo; siempre lo he hecho”. La joven cantante de 23 años tiene las ideas bastante claras y no va a cambiar por que un diseñador de moda le diga que ella está rellenita.
Modelo XL.
Y hay mujeres que han conseguido hacer de sus kilos una virtud, algo que tiene más mérito si además su trabajo está relacionado con el mundo de la moda. Es el caso de la modelo estadounidense Tara Lynn. A diferencia de la mayoría de sus colegas, que luchan para mantenerse tan delgadas como la industria les exige, ella destaca dentro de su profesión por tener una talla 48. Es la portada del último número del Elle francés, donde posa luciendo muslo y desde sus páginas lanza este mensaje : “No me peso nunca, no me interesa nada”, a la vez que defiende el derecho a no tener que disculparse “por usar vaqueros ajustados”. Aunque ella tampoco está a salvo de las dietas. Realizó un duro programa de adelgazamiento con el que logró perder 30 kilos, “pero siempre estaba hambrienta y me dolía algo”, así que decidió volver a su propio peso, con el que finalmente ha triunfado en la moda.
El caso contrario le ha ocurrido a su competidora de la talla 44, la modelo Crystal Renn, que está enfadada, no por que la gente espere que pierda peso, sino porque siguen queriéndola “gorda”. Se siente presionada para que conserve su figura rellenita. Renn ha sido la modelo más exitosa de la talla plus size e incluso publicó un libro con un título muy significativo: Hambrienta. Pero luego la presión del ambiente de la moda fue más fuerte y se sometió a un régimen para bajar unos cuantos kilos. Adelgazó, pero el resultado fue el contrario al esperado, le llovían las críticas por haber pasado de la talla 44, que la había hecho famosa, a una 38. Con menos peso se había convertido en una modelo más del montón, y su belleza se había consumido junto con sus kilos.
Y es que no solo se triunfa teniendo una figura esbelta, la actriz Christina Hendricks destaca en el panorama de Hollywood porque, lejos de adecuarse a los cánones estéticos, luce curvas para exportar. Hendricks es famosa por interpretar a Joan Holloway, la rotunda jefa de secretarias de la serie Mad Men que pasea tipazo ante la atenta mirada de los publicistas de los años cincuenta del pasado siglo. Un físico que no pasa desapercibido y por el que la revista Esquire la nombró la mujer más sexy. Aunque la actriz dice estar ya un poco cansada de que se fijen tanto en su físico. Un cuerpo que le debe en parte a su progenitora: Hendricks ha declarado que su madre es una mujer voluptuosa a la que siempre ha admirado por su belleza y que en su casa nunca se ha tratado el tema de las dietas.
Un cuerpo sano.
Y Kate Winslet también lo tiene claro. La protagonista de Titanic y ganadora de un Oscar por El lector ha estado toda su vida sufriendo altibajos de peso. “La mayoría de las mujeres pasan tarde o temprano por una fase de desconcierto e inseguridad respecto a su figura. A todas nos gusta estar guapas. Yo lo pasé muy mal con mi peso, no podía controlarlo. Engordaba y adelgazaba constantemente, aunque no comiera en exceso. La prensa se cebó en mí . Se pasaron de mezquinos. Lo bueno es que ya no me hacen daño. Me tiene sin cuidado lo que puedan decir de mi silueta”. La actriz asegura que está cansada de ver a tantas celebridades con problemas alimenticios y que le gustaría que su figura con curvas sirviera de inspiración para que las jóvenes sepan qué es un cuerpo realmente sano. “Las dietas no merecen la pena, he estado delgada y es una p.m.”, afirma rotunda. Y es que Kate está orgullosa de su físico y reconoce que no tiene ninguna intención de adelgazar. “Nunca he sentido que tenga la figura de una actriz de Hollywood y no es algo que me preocupe”, explica. Aunque sí le gusta cuidarse. Para ello hace ejercicio, nada mucho y es seguidora del método Pilates. Algo que se refleja en la piel de su rostro, uno de los más bellos de la gran pantalla, y que la ha catapultado como imagen de la firma Lancôme. La actriz, además, es firme partidaria de la belleza natural y está en contra de los retoques estéticos incluso cuando no son producto de un quirófano sino del photoshop.
Y tampoco le ha hecho falta a Keely Shaye Smith meterse en una 36-38 para que Pierce Brosnan, uno de los james bond más atractivos del celuloide, esté loquito por sus carnes. Casado desde el año 2001 con esta periodista y expresentadora, madre de sus dos hijos, Dylan Thomas y Paris Beckett, forma con ella uno de los matrimonios más estables de Hollywood. El atractivo y seductor Brosnan pasea orgulloso del brazo de su “gordita”, como le gusta llamarla cariñosamente. Ella sin, ningún complejo, presume del brazo de su apuesto marido. También Scarlett Johansson está orgullosa de sus curvas y harta de la obsesión generalizada por la delgadez. “Todo el mundo en Hollywood es tan extremadamente delgado que siempre sientes que no eres suficientemente flaca”, se queja.
Las españolas, a dieta.
En España hay pocas famosas que se resistan a seguir las dietas de moda. Es más, hay algunas que son noticia precisamente por su batalla con la báscula. Como Caritina Goyanes, que se ha quitado 30 kilos de encima gracias a la dieta Dukan. La hija de Cari Lapique se muestra radiante, pero afirma que lo ha hecho más por una cuestión de salud que por la estética. Y también por su hijo pequeño, Pedrito, para poder seguirle la marcha sin fatigarse.
La cantante Alaska sigue el método Pronokal, con el que ingiere sobres proteinados de diferentes sabores. Así ha conseguido rebajar unos cuantos kilos, lo que le ha servido para aparecer luciendo tipo en la portada de Interviú. Ella asegura que lleva a dieta desde jovencita. Y aunque reconoce que no le preocupa no tener un físico espectacular, dice que no puede evitar vivir pendiente de las calorías. “Llevo a dieta desde los 12 años y lo seguiré estando toda la vida”. Por su parte, Isabel Sartorius es seguidora del método Rabenna, que distingue entre alimentos buenos y malos. Además, a diferencia de otras dietas, trata el sobrepeso como un problema de conducta, una adicción o la tendencia a comer más de lo necesario que hay que superar. Y la diseñadora Elena Benarroch ha sorprendido a todo el mundo con su espectacular pérdida de peso. Eso sí, lenta y progresiva: 30 kilos en cuatro años. Lo ha conseguido gracias a la ayuda de un psicoanalista. Su secreto, dice: comer de todo y quererse a sí misma.
En España, según un estudio realizado por la Asociación Española de Dietistas-Nutricionistas, siete de cada diez mujeres sigue o ha seguido en algún momento de su vida una dieta, y la mitad de las entrevistadas cree que le sobran kilos. Muchas de ellas, incluso, se muestran muy influenciadas por la televisión y el espejo de las famosas: un 90%cree que las mujeres mediáticas están delgadas y son las figuras a seguir. Pero lo que también señala este estudio es que el índice de fracaso a la hora de encarar una dieta es muy significativo. De hecho, el 40% de las mujeres entrevistadas afirman que terminan abandonando el régimen antes de tiempo por aburrimiento o por la supresión de alimentos que les gustan. Sin embargo, lo más preocupante es que otro estudio realizado por Pronaf (Programa de Nutrición y Actividad Física para el Tratamiento de la Obesidad) revela que el 80% de las mujeres a partir de los 40 años prefiere estar delgada antes que sana.


