Maridos a la sombra
Vivir junto a una mujer con gran proyección pública requiere amplias dosis de humildad además de buena capacidad de adaptación. El reparto de papeles está cambiando.
Son famosas y triunfadoras pero comparten su vida con hombres que llevan una vida de lo más normal e incluso a algunos ni se les conoce. Mientras que ellas tienen el mando, ellos han encontrado su lugar ocupando un discreto segundo plano. Y aunque todavía se está lejos de la paridad, cada vez son más las mujeres que toman relevancia y se posicionan en la primera línea del mundo empresarial, político y social. El dicho de que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer también cuenta al revés. Que a Esperanza Aguirre le encanta estar en primera línea no es ningún secreto. Como tampoco lo es que a su marido le sucede todo lo contrario. Ni mítines ni actos públicos, la presencia de Fernando Ramírez de Haro en la vida pública se ciñe a lo estrictamente necesario. Economista y de ascendencia noble, se dedica a negocios inmobiliarios. La pareja pasó una crisis cuando ella estaba en el Ministerio de Cultura y se sintió desbordada, pero la superaron. Y no es el único noble y consorte que prefiere mantenerse a la sombra. El marido de Ana Patricia Botín no solo es su mejor apoyo. Consciente de que la poderosa es ella, Guillermo Morenés ha trabajado a sus órdenes. Es ingeniero agrónomo, hijo de marqueses y actualmente consejero de Inmoskye, sociedad de promociones inmobiliarias y socio de otra empresa dedicada al alquiler de bienes inmobiliarios.



