La barba está de nuevo de moda
Largamente denostadas, los hipsters las han devuelto a la calle y convertido en símbolo de modernidad. Cada vez se llevan más tupidas.
Sus adeptos están convencidos de que la barba expresa personalidad y creatividad. Incluso hay estudios científicos que afirman que los hombres que la lucen son considerados más masculinos y sexualmente más atractivos para las mujeres. Comenzaron tímidamente siendo tan solo de tres días, más tarde los hipsters las adoptaron como la expresión de una subcultura alternativa y finalmente se han popularizado tanto que ya las llevan las estrellas más deseadas de Hollywood como Jared Leto, Leonardo DiCaprio, Ben Affleck o Hugh Jackman. En España actores como Rubén Cortada, Mario Casas o Alberto Ammann; futbolistas como Xabi Alonso, toreros como Cayetano Rivera o el mismo rey Felipe VI la lucen con estilo.
Llevan ya entre nosotros más tiempo del aconsejable para lo efímero de la moda y la gran pregunta es ¿siguen in o están out? Frente a los que auguraban que su fin estaba próximo, que ya no resultaban cool, si nos fijamos en la calle y en los referentes masculinos de estilo como modelos o actores parece que se siguen llevando y cada vez más largas. Incluso hay quien defiende que ¡han venido para quedarse! Ahora el grado de modernidad se mide por el espesor de la misma y cuanto más densa mejor.
La explicación a esta tendencia es que vuelve el gusto por la masculinidad y la barba es el máximo exponente de un hombre más viril. Se trata de dar muerte al metrosexual representado en la figura de David Beckham, un tipo que se cuida tanto que incluso comparte las cremas con su mujer, y de la vuelta al gusto por el “hombre de verdad”. Demasiados años de supremacía de lo unisex han hecho que ellos decidan desmarcarse con una estética propia y adoptar uno de los signos propios de la masculinidad.La barba aporta posición, respeto y poder. Esta es una de las principales conclusiones de los psicólogos Barnaby Dixson y Paul Vasey, que realizaron un estudio en el que fotografiaron a los participantes voluntarios, con barba y afeitados, mostrando expresiones faciales de felicidad y enfado. Luego, mostraron las imágenes a un grupo de hombres de diferentes países, que juzgaron como más fuertes a los que lucían barba. También la barba hace que los demás perciban a quien la lleva como más maduro de lo que es, sin importar la edad.Los que se apuntan a esta moda han sido bautizados con el nombre de übersexuales. Ser übersexual, más que una tendencia, es una cuestión de carácter, de ser fiel a la esencia de cada uno. El término apareció por primera vez en el libro El hombre del futuro, de Marian Salzman, Ira Matathia y Ann O’Reilly, el prefijo über viene del alemán, y significa muy o mucho. Estos hombres presumen sin pudor de emanar testosterona. Algunos incluso han adoptado la estética del leñador: camisa de cuadros –mejor si es de franela– o camisetas de remero, sobre las que se coloca alguna sudadera básica o jersey de lana o punto grueso. El uniforme se completa con prendas de abrigo más bien grandes, como parkas con capucha. Las botas y mochila al hombro son complementos imprescindibles. Y para aspirar a ser el hombretón de moda también puntúa ser gran amante de las actividades al aire libre como senderismo, escalada, bici, etcétera.
Lucir una barba perfecta.Lejos de lo que pudiese parecer, este aspecto falsamente descuidado en el que la barba adquiere gran protagonismo requiere de un mantenimiento exhaustivo y muchos mimos. Esto ha generado todo un mercado para su cuidado y ha resucitado las antiguas barberías, un negocio en vías de extinción que ha renacido gracias a esta moda. Cada vez más hombres recurren a ellas para arreglársela. Incluso han surgido otras nuevas que imitan a las antiguas, como Malayerba, en el barrio de Malasaña de Madrid, donde trabajan a navaja y peine en mano y con mobiliario de época. Con un ritual de afeitado como los de toda la vida, con toallas calientes. Los barbudos incluso tienen sus propias páginas en Internet como nosinmibarba.com, un portal de lifestyle masculino en el que la barba tiene un lugar importante: “Porque la barba es más que solo vello facial, es una actitud, un elemento de masculinidad bien entendida, de elegancia y de sofisticación, entre otras muchas cosas”, afirman en cuidatubarba.com, una tienda online con todos los consejos para su mantenimiento y con una selección de más de 50 productos para su cuidado de las marcas más importantes del mercado a nivel internacional. Tubarba.com, lacasadelabarba.com, machobeardcompany.com son otros portales dedicados a ella. Y también existen multitud de artículos y complementos sorprendentes como protegebarbas o tapabarbas como los de beardbeanie.com e incluso barbas postizas de lana como las que venden en Beardski para protegerse del frío en la montaña. La barba está imparable y para las amantes de la misma ha salido una aplicación llamada Bristlr, que conecta a las chicas con los tipos que llevan barba. Es una especie de Tinder en el que se puede encontrar al hombre con la barba ideal o conocer a gente que la tenga. Además tiene un sistema de puntuación en el que se clasifican las barbas más interesantes.En el otro lado de la moneda, la popularidad de las barbas y el look hipster y übersexual están pasando factura a las ventas de productos de cuidado personal masculino en Europa, según un informe de IRI, consultora líder en el mercado de gran consumo.
Esta categoría es una de las más afectadas desde el inicio de la crisis, donde las ventas en valor de los productos de afeitado y depilación perdieron cerca de 88 millones de euros en el segundo trimestre del año respecto al año anterior. La facturación de productos de afeitado registró hasta octubre de 2014 caídas en Italia (-6%), Francia (-5%) o España (-5%) respecto a 2013. Emily Mayer, business unit director de IRI, afirma en un comunicado que “los hombres están cambiando sus hábitos de consumo al mismo tiempo que la popularidad por el vello facial crece. Las barbas, bigotes y patillas estuvieron de moda en los años setenta, y más tarde se popularizó la barba de tres días entre los yuppies. Esta moda ha vuelto, impulsada por los hipsters y los hombres de 20 o 30 años, así como por personajes de Hollywood como Ben Affleck o Joaquin Phoenix”. Según Mayer “distribuidores y fabricantes necesitan estar en contacto con las tendencias y usarlas para incrementar su actividad promocional, el portfolio de productos o innovar con nuevos productos. La moda hipster está evolucionando hacia barbas más cuidadas, creando, por ejemplo, una oportunidad para la venta de kits de cuidado masculino, aceites o recortadoras de barba, u ofreciendo al smart shopper la posibilidad de ahorrar dinero en las compras de sus marcas favoritas”.
Un sector que sí ha ganado clientes con esta tendencia es el de los implantes capilares. La madre naturaleza no ha regalado una barba tupida a todos los hombres y hay algunos barbilampiños que se deciden a pasar por el quirófano para subsanar esta carencia. Distintas clínicas de estética aseguran que, en los últimos años, se ha multiplicado el número de hombres que solicitan este servicio. La técnica que se utiliza en la barba es la misma que se utiliza en la cabeza o en cualquier parte del cuerpo. En Clínicas Ceta ofrecen lo último en injerto de pelo, la técnica FUE: extraen las unidades foliculares una por una –se puede utilizar pelo de distintas partes del cuerpo– y lo insertan seguidamente en las zonas despobladas, dando resultados completamente naturales. No queda ningún signo visible de trasplante, no hay puntos y se realiza con anestesia local. El posoperatorio es rápido, lo que permite injertos según la conveniencia del paciente (diario, semanal o mensual). El precio depende de las unidades a trasplantar. A mayor número de unidades foliculares, mayor precio.Las corrientes estéticas son pasajeras pero incluso el prestigioso diario New York Times augura que esta dejará huella: “La barba será considerada una moda visual de principios del siglo XXI al igual que el bigote lo fue en los años setenta”.



