A más sexo, más sueldo
Sexo y trabajo forman la ecuación perfecta. Cuanto más se practica, más se rinde en el ámbito laboral.
Hacer el amor todos los días tiene su recompensa: no solo dinero llama a dinero, también el sexo atrae al dinero y nos puede hacer algo más ricos o, al menos, ayudarnos a pagar más desahogadamente las deudas. Cuanto más se practica el sexo, más salud y felicidad se obtiene, mejorando la autoestima, liberando estrés y fortaleciendo el corazón. Pero los beneficios de una vida sexual activa no paran aquí, porque, además, emplearse a fondo en la cama ayuda a conseguir un mejor nivel de vida mejorando y dando un buen impulso a la economía familiar con un aumento de los ingresos. Al menos eso se deduce de una encuesta realizada por la Universidad Anglia Ruskins, de Inglaterra, que asegura que quienes hacen el amor más de cuatro veces por semana tienen unos salarios un 5% superiores a los del resto. Una buena noticia para las personas con una vida íntima trepidante, que pueden apostar por el sexo para que su economía prospere como la espuma. Aquí no solo el gozo personal está en juego, también la carrera profesional y el bolsillo. Deseo y placer se convierten así en una moneda de cambio que cotiza al alza en el mundo empresarial.
Liberación de dopamina. Entregarse a los placeres carnales se refleja en nuestra renta y la explicación a esta ecuación monetaria y sentimental habría que buscarla en que los individuos que son más activos sexualmente se mantienen en mejor forma emocional y física, lo que les convierte en trabajadores mucho más productivos y con su creatividad a tope, mostrando mayor capacidad para la resolución de problemas gracias a la liberación de dopamina. Por si fuera poco, gracias a sus frecuentes prácticas amatorias, muestran mayores virtudes, que son valoradas y reconocidas en el entorno laboral y permiten acceder a salarios más altos que el resto y, por consiguiente, a un mejor estatus social. Pero los beneficios del sexo diario no se acaban aquí. Por si hubiera alguna duda, otro estudio de la Universidad de Maryland, en Estados Unidos, avala esta teoría, indicando que hacer el amor a diario aumenta la producción de neuronas del hipocampo, zona de nuestro cerebro donde se forma la memoria a largo plazo. Y ya se sabe que los más listos cuentan con mayores oportunidades para obtener mejores trabajos, escalar en la empresa y, por consiguiente, cobrar más. Menos afortunados y algo más pobres son los que prefieren el celibato provocando esta falta de sexo un impacto negativo en su renta. Según el estudio británico, las personas que optan por la abstinencia sexual o incluso las que no practican demasiado el sexo cuentan con unos salarios un 3% más bajos. La ausencia de amor y cariño les convierte en más susceptibles a la soledad y la depresión, factores que repercuten directamente en su producción laboral de manera negativa. Pero no solo la frecuencia es importante, también el momento. Mantener relaciones sexuales durante las mañanas tiene un efecto tan energizante como tomar una taza de café, así, se entiende que tras una sesión amatoria uno se enfrente al trabajo con las pilas cargadas. Para ellos, el sexo mañanero es el ideal, porque la testosterona está en su punto álgido, y ellas tras hacer el amor se sienten más llenas de vitalidad. En ambos casos haciendo el amor se genera la oxitocina, hormona de la felicidad que ayuda a mantener el ánimo alto durante todo el día, lo que, traducido al lenguaje de trabajo, significa que nos enfrentamos a nuestras labores con mucha más energía, mejor ánimo y rindiendo más, además generamos altas dosis de autoconfianza, lo que desencadena la competitividad, y se acaba siendo más productivo en la oficina. Acceder a salarios altos nunca fue más fácil y placentero, pero sobre todo es una receta que seguro no costará mucho poner en práctica.



