Lara Dibildos recurre al estirón para olvidar achares amorosos
Frente a tanta oscilación sentimental, la hija de Laura Valenzuela ha decidido poner a mal tiempo buena cara con unos retoques estéticos.
Son malos tiempos para el amor, sus suspiros van al mar que, ya lo dijo el poeta, es el morir. En eso andamos aunque siempre queda la estética, rehabilitación facial, abultamiento labial o alargamiento de pestañas para intentar superarlo. Lo hizo una Eugenita Alba con cara permanentemente cuestionada y Lara Dibildos parece haber seguido el mismo camino en vista de que no cuajó lo suyo con Alain Cornejo. Pareció montaje estrenista, lo intentaron, probaron pero falló la pasión quizá porque la ternura del empresario teatral no prodiga la rudeza física o deportiva que tienen o tuvieron Fran Murcia, Felipe López o Álvaro Muñoz Escassi, que sí anda feliz con la risueña Mireia Canalda . No apuestan por ellos como hicieron con Lara y Alain, pero se van manteniendo igual que Jaime Martínez- Bordiú entregado a Ruth Martínez. E incluso apoya la promoción de su primer CD desmintiendo que tal amor del bueno haya deteriorado las relaciones con su señora madre, duquesa de Franco. El clan Franco está preparado para nueva boda en el Pazo de Meirás prevista para el 8 de agosto, un verano cuajadito de enlaces donde de momento sobresalen el de Belén Esteban y el de Manuel Martos con Amalia Bono. El mismo día y a la misma hora, un problema de desplazamiento para no perderse ninguno aunque los invitados nada tengan que ver. Doblete contrastador, habrá que ver. Frente a tanta oscilación sentimental, la última de Paquirrín ya está en el mercado de la carne y ofrecen su desnudo integral al mejor postor, que quizá será el Interviú de siempre. El amor o los escarceos como carrera trepadora mientras susurran que va mal la aparente placidez de José Toledo y José Cristóbal Martínez-Bordiu –algo que parecía inquebrantable– o que Genoveva Casanova podría volver-volver-volver con el conde de Salvatierra , aunque ya hayan tramitado su separación oficial mientras parece confirmado, definitivo y sin arreglo lo de Ángela Portero –siempre intentando emular sin conseguirlo a Carmen Ordóñez , ya quisiera– y Álvaro García Pelayo. Parece que tal trío profesional da pie a momentos tan peliculeros como los que pueden verse en La boda de mi novia, un tema de lo más oportuno.
De casadas y desposadas
Valió para que muchas famosas hicieran parodia del “sí quiero”, aunque ya nadie lo da para toda la vida. Hasta en eso hemos cambiado, de ahí la casi chirigota hippy de María Eugenia Fernández de Castro cual Carla Goyanes revestida por Mota para desposarse en Ibiza el 26 de julio o Miriam Camino afinada en abrigo de lanilla que la hizo sudar, los tiros largos de Verónica Mengod o el borsalino blanco y radiante con que poniendo a mal tiempo buena cara Arancha de Benito intentó desmentir renovada problemática casera. Su risa no impidió ni frenó rumores. Lo mismo cabría aplicarla a Casillas tras ciertos desmadres en la madrugada madrileña montados en el Buda Bar. Eva González ya no es un freno. Del portero cuentan y no acaban. Alicia Senovilla se afinó con pantalones pitillo, Silvia Jato perdió su irradiadora feminidad bajo un descolgado dos piezas y Miriam Díaz Aroca se encasquetó encajes como de abuelita. Todas arroparon a Michelle Monaghan y Patrick Dempsey en romance de cine con el aire de Cuatro bodas y un funeral, pesar casi aplicable a esa Lara Dibildos desfilando en Pasarela Puerta Europa, otro escaparate de moda nupcial. Parecía transformada en princesa etíope con morros sobresalientes, grasientos y cálidos bajo moño alto y unas casi étnicas gasas anaranjadas de Agustín Torralba. Es un malagueño que debuta igual que la menudita Lily Collins, hija del cantante Phil Collins , con infrecuente altura de sólo 1,62 rompiendo lo habitual en maniquíes, como el estrellón de Bar Rafaelli . Pero le bastó la expresividad de su cara para realzar el desfile casi medieval con halcones incluidos de María Alegre mientras Elio Berhanyer, Javier Larrainzar y Petro Valverde ponían clasicismo de línea Imperio marcando distancias como Gema Ruiz ofreciendo un físico rotundo agresivo acentuado por rudo maquillaje. “No pienso volver a casarme”, aseguró la ex de Francisco Álvarez-Cascos , que dentro de unos días pasará por el trago de coincidir con María Porto en la primera comunión de su primogénito Alfonso, todo sea por la descendencia. Casi bolerón sentido y lagrimeante como los temas de Concha Buika, ahora recreadora de La niña de fuego, que inmortalizó Caracol. Versión polémica y actualizadora de las que hacen llorar. Rosario lamenta no haberla incluido en su recopilatorio nostálgico. Pero acaso le hubiese faltado la calidad más renegría de quien iba revestida por Yael Barnatán Benarroch, con túnicas como lenceras al uso, luego abuso, de lo que Donatella Versace hizo tras la muerte de Gianni.
Encandilados
Bebo Valdés abandonó su retiro madrileño para encandilarse con el son de la mulatona que sonríe y cautiva, Fernando Tejero olvidó una casi agresividad que lo mantiene en guardia, Rossy de Palma contó que “en lo nuevo de Pedro sólo hago un cameo”. Pero estrenará en Valencia nueva versión de La corte del faraón. Imagino cómo puede resultar de tronchante su “ay va, ay va, ay babilonio que mareo” y Victoria Abril, achaparrada con mangas farol bajo su inquieta mirada, prolongaba la nueva gira con un disco titulado Oh, la, la: “Hay mucho flamenquito y me acompañan grandes figuras del género. Ya está lanzado en Francia, donde enloquecen con lo nuestro, ya ves los toros, mientras aquí lo tiramos por tierra”. Impactó Blanca Romero con turbante realzador de belleza hierática, aunque olvidó tamaña compostura para desmentir un romance que le atribuyen: “Jon Kortajarena y yo solo somos buenos amigos, la cosa no va a más”, precisó con insistencia para no contrariar a otros amores posibles. Jon está en lo mejor de su carrera como modelo incluso superando al barcelonés Oriol o al creído Andrés Valencoso , a quien deberían recomendarle que no pose enseñando torso o piernas, de ahí no está muy dotado. Jon parece hasta en cuatro páginas de diferentes anuncios en el último Vanity Fair norteamericano y cubre todo tipo de campañas porque encanta su aspecto aniñado que, en momentos, puede conseguir resultados sorprendentes y nada infantiles. A veces resulta inquietante, logra transformación óptima en casi operación camaleónica o como aquellas que tanto sorprendían en Linda Evangelista.
Relaciones peligrosas
Y mientras unas desfilan animando el bodón, hay dúos irreconciliables como Mari Cielo Pajares y su hermano Andrés Burguera . O relaciones peligrosas como la de Telma Ortiz “y su pareja”–el chico ya quedó reducido a simple acompañante incluso eliminándole nombre y apellidos– con los medios demandados. Insiste en reclamar para no pagar los aproximados 50.000 euros de costas que podrían subir hasta 175.000 haciendo un cálculo aproximado: si son 35 letrados con una ganancia media de 5.000 euros –el baremo habitual oscila entre 4.000 y 6.000 euros por abogado–, cuenten, sumen y calculen. A eso hay que añadir que fueron ocho horas de trabajo, más las idas y venidas de Madrid a Toledo. Si la cosa prospera, la hermanísima tan prepotente y soberbia que lleva de cabeza a Letizia puede hacer real aquello tan clásico de donde las dan, las toman. Algo que también podría en alguno de los noviazgos, relaciones o amoríos que no pasarán de la primavera por más que les pongan tul o hasta ilusión ¡ay!


