Pedro Sánchez: test de liderazgo
Tiempo habrá de evaluar con mayor profundidad la figura del nuevo líder del PSOE. Ahora toca ponerle nota según y cómo resuelva el Congreso Extraordinario.
Les propongo un juego. O no tan juego, según se mire. Quienes lean este número de Tiempo antes del 27 de julio tienen aquí una breve guía para evaluar el Congreso Extraordinario del PSOE que ratificará a Pedro Sánchez como secretario general. Aquellos que lo hagan después, pueden contrastar las decisiones adoptadas en el cónclave con esta subjetiva tabla valorativa que les propongo para determinar si el nuevo líder socialista es merecedor de tal consideración.
Se trata precisamente de eso, de ir poco a poco descifrando si Sánchez es el líder que el PSOE necesita o solo un fugaz producto del marketing político. Definiremos para ello 10 variables y le daremos a cada una de ellas una valoración de 0 o de 1 punto en función de lo que acabe decidiendo el sucesor de Rubalcaba. De este modo, 10 sería la máxima puntuación (un líder con futuro) y 0, obviamente, la menor (un desastre para el partido). Allá vamos.
1.- Empecemos por lo fácil: 1 punto para Sánchez si en el Congreso Extraordinario recibe el respaldo de más del 80% de los delegados (no hay que descartar el voto de castigo de algunos madinistas). En caso contrario, 0 puntos.
2.- Si la Ejecutiva se elige en función de cuotas territoriales, esto es, tiene 17 o más miembros, 0 puntos. Si es inferior a ese número y está compuesta por siete u ocho secretarios de área con peso político y otros tantos vocales adjuntos, 1 punto.
3.- Si el vicesecretario general es una persona de valía incuestionable (será probablemente una mujer), 1 punto. Si se trata de alguien seleccionado para cumplir con los estatutos pero que no haga sombra al líder, o se elimina esa figura de contrapeso, 0 puntos.
4.- Si el presidente del partido se llama Felipe González, Alfonso Guerra, Javier Solana o Javier Fernández, 1 punto. Si no, en principio y salvo sorpresa, 0 puntos.
5.- Si el secretario de Organización es un/a andaluz/a, para que así quede meridianamente claro que la que manda en el aparato es Susana Díaz, 0 puntos. Si es alguien muy cercano a Zapatero o a José Blanco, principales responsables de la etapa más desértica en la vida interna del PSOE, 0 puntos. Cualquier otra alternativa, 1 punto.
6.- Si finalmente forma parte de la Ejecutiva Carme Chacón, quien, a pesar de sus indudables virtudes –entre las que hay que contabilizar la de haber prestado a Sánchez parte de su equipo para las primarias–, es mucho menos merecedora de tal dignidad que otros socialistas catalanes que han permanecido en los peores momentos al pie del cañón, 0 puntos. Si así no fuera, 1 punto.
7.- Si se constata que al menos la mitad de la Ejecutiva entrante ha percibido durante su trayectoria profesional al menos un sueldo no proveniente de la actividad política, 1 punto. De no ser así, 0 puntos.
8.- Otra facilita: si la Ejecutiva, sin contar al secretario general, es paritaria, 1 punto. De lo contrario, 0 puntos.
9.- Si Pedro Sánchez se compromete ante el Congreso a cumplir su promesa de celebrar las primarias para elegir candidato a la Presidencia del Gobierno en noviembre, 1 punto. No importa que, finalmente, si no hay más candidatos que él mismo, no se celebren. La regeneración empieza por uno mismo y por el cumplimiento de la palabra dada. Si no hay compromiso, 0 puntos.
10.- El discurso. Pedro Sánchez es un líder sin discurso. Le hace falta un discurso. Con urgencia. El que clausure el Congreso Extraordinario debe ser un discurso comprometido, realista, con contenido, que se aleje de la retórica vacua. Un discurso de futuro, de gobierno, no solo de oposición. Si se acerca a algo parecido, 1 punto. Si no, 0 puntos.
A partir del 27 por la tarde echaremos cuentas.


