Los sueldos que asignará Felipe VI a la Familia Real

23 / 06 / 2014 Javier Otero
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Tras el relevo en la jefatura del Estado, el nuevo Rey tendrá que decidir, entre otras cosas, si se sube el sueldo debido a su nuevo estatus y si se lo rebaja a su padre. Tiene libertad para disponer del presupuesto.

Felipe VI decidirá libremente qué sueldo se pone. Hasta ahora, cobraba la mitad que su padre. Con el cambio de monarca cambian la reina y las infantas, con lo que el delicado reparto de las retribuciones entre la Familia Real tendrá que ser reconfigurado.

Los sueldos del Rey y su familia no se hicieron públicos hasta el 28 de diciembre, día de los Inocentes, de 2011. A partir de ahí, el palacio de la Zarzuela ha informado cada año de la evolución de estas asignaciones, añadiendo nuevos detalles. Para este año, la Familia Real recibe como sueldo y gastos de representación, en total, 698.331 euros. Como señala la Casa Real, los gastos de representación tienen la consideración de rendimientos del trabajo a efectos fiscales. En definitiva, son salarios. Así, el rey Juan Carlos recibe un total de 292.752 euros al año; la reina Sofía cobra el 45% de la cuantía asignada al Rey, lo que supone 131.738 euros. Como Príncipe de Asturias, el ahora nuevo rey Felipe VI cobra la mitad que el rey Juan Carlos, es decir, 146.376 euros, mientras que la princesa Letizia ingresa el 35% de la retribución de su suegro, lo que supone 102.463 euros.

La cuestión es que si Felipe de Borbón pasa a cobrar la misma cantidad asignada a su padre, su sueldo se tendrá que incrementar un 100%. También está por ver qué ocurre con la retribución del resto de la familia y si Juan Carlos y Sofía cobrarían, por ejemplo, la mitad que su hijo, lo que supondría reducir sus sueldos en un 50%.

En otros países, los reyes que han abdicado han pasado a cobrar menos. En Holanda, por ejemplo, la reina Beatriz pasó de ganar 5,1 millones de euros anuales a 1,4 millones y cedió el palacio real a sus sucesores en el trono, los reyes Guillermo y Alejandra. En cuanto a la vecina Bélgica, el diario Le Soir ha publicado que Alberto II se queja, tras su abdicación, de su nuevo sueldo. Ha pasado de ganar 11,5 millones de euros a ingresar 923.000 euros al año. El abdicado rey belga ha comentado que pasa por estrecheces económicas e intentó que el Gobierno incrementara la partida que recibe, según el citado diario. El Gobierno belga ha señalado de forma tajante que no modificará la cantidad que recibe.

Una de las decisiones que habrá que tomar es si, a pesar de su corta edad, la nueva princesa de Asturias, Leonor, tendrá la misma asignación que han recibido sus padres hasta ahora o si, por el contrario, estará cubierta bajo el sueldo de sus padres, como ocurría al comienzo del reinado de Juan Carlos I. La decisión sobre estas cantidades y sobre todo el presupuesto con el que se dota a la Casa Real es, en principio, exclusiva del Rey, según el artículo 65 de la Constitución, que señala que “distribuye libremente” este presupuesto. Esto también supone que el Rey puede, si es su voluntad, aumentar la partida total que dedica a las asignaciones de los miembros de su familia, en el marco de los 7,7 millones de euros asignados a la Casa Real en los Presupuestos Generales del Estado.

Diez millones de pesetas.

La cantidad con la que se dotó personalmente a Juan Carlos I al comienzo de su reinado cubría a este y su familia, lo que no ocurre hoy, cuando el Rey ha especificado individualmente las cantidades asignadas a cada uno de ellos. El total de estas retribuciones ha pasado de los diez millones de pesetas con los que estrenó su reinado en los años setenta del siglo pasado, a los actuales 698.000 euros para el conjunto de la familia.

El ejercicio de transparencia realizado por la Casa Real en plena tormenta del caso Urdangarin sirvió también para conocer los criterios con los que se han realizado los cálculos para establecer el sueldo del Rey. Esta retribución ha sido motivo de interés público durante años y en 2011 la Casa Real divulgó el desglose del presupuesto. Era la primera vez que se conocían estos detalles en los últimos 32 años. Desde la entrada en vigor de la Constitución, se había interpretado que el hecho de que la Carta Magna señalara que el Rey distribuye libremente el presupuesto de la Casa Real significaba que no tenía por qué hacer públicos estos detalles. La última vez que se conocieron fue en los presupuestos de 1979, elaborados y aprobados prácticamente a la vez que la Constitución de 1978. Las cuentas de aquel año establecieron que el rey cobraría 10,6 millones de pesetas.

Cuando se quiso actualizar esta cantidad al año siguiente, el criterio elegido fue el de que el sueldo real supusiera el mismo porcentaje (el 6%) del total del presupuesto de la Casa Real que había supuesto el año anterior. Esto se hizo tras una “consulta vinculante” a la Dirección General de Tributos. Un hecho sorprendente (que la decisión dependa del criterio vinculante de un ministerio), cuando el Rey puede elegir libremente cómo dispone del dinero presupuestado para su Casa. El criterio de actualización se cambió en 1988 y a partir de entonces se incrementó en el mismo porcentaje de las retribuciones de los altos cargos del sector público. En los últimos años de crisis las cantidades se han congelado o reducido. Hoy, los sueldos de la Familia Real suponen el 8,9% del presupuesto total de la Casa Real. Desde 1979, la partida dedicada a la Familia Real (hay que considerar que antes sostenía a unos niños que hoy son adultos) ha crecido más del doble que el IPC en el mismo periodo.

Otro punto relevante es que las infantas dejan ahora de participar en la agenda oficial de la Familia Real. Elena y Cristina cobraban gastos de representación en función de los actos oficiales en los que participaban. En el presupuesto actual, la infanta Elena tiene asignado para ello un máximo de 25.000 euros anuales. La infanta Cristina no tiene adjudicada ninguna previsión en ese presupuesto ya que no participa en actos oficiales como consecuencia del caso judicial que le afecta.

El sueldo con el que se estrena un rey en España suele ser, simbólicamente, una cifra redonda con el que se inicia su nueva era. Tras la muerte del dictador Francisco Franco, el 20 de noviembre de 1975, el sueldo del Rey se estableció en 10 millones de pesetas exactos para el año 1976. Se trata de una cifra cargada de simbolismo, y redonda, como las que se estipularon como primeras dotaciones reales en anteriores ocasiones. La primera vez que Las Cortes y no el Rey deciden la dotación del monarca fue en 1812, con la Constitución de Cádiz. Fue, curiosamente, también de 10 millones de pesetas de aquella época y servía para el rey Fernando VII y su familia. En España ha sido tradición que se estableciera una dotación real al principio de cada reinado, lo que quedó reflejado en las Constituciones del siglo XIX.

Una cifra redonda, la de un millón de pesetas, sirvió también para el dictador Francisco Franco. Cobró esta cantidad exacta, a la que se sumaron otras 250.000 pesetas para gastos de representación. A su muerte se descubrió que también cobró el sueldo de capitán general, de 168.000 pesetas. La evolución del sueldo como jefe de Estado de Franco llevó a que en 1975, el año en que murió, este alcanzara los 4,5 millones de pesetas. En la misma fecha, el entonces príncipe Juan Carlos cobraba 3 millones de pesetas. Los primeros presupuestos tras su proclamación como Rey le elevaron el sueldo hasta los diez millones de pesetas.

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