Una Nochevieja de cuatro días
15 / 01 / 2015 Tiempo
Es conocido el chiste del borracho que entra en el bar felicitando a gritos el año nuevo. Cuando el camarero le dice: “Pero Anselmo, ¡que estamos a 8 de agosto!”, el tipo responde, abatido: “Mi mujer me mata. ¡Nunca me había retrasado tanto!”. El chiste estuvo a punto de convertirse en realidad en Valencia. Allí se organizó, ilegalmente, una macrofiesta de Nochevieja en la pista aérea forestal de Benagéber, un pueblo de 200 habitantes en plena sierra. Hubo gente que llegó en caravanas desde Francia para la rave. Juntaron unas 3.000 personas que debieron de pasárselo en grande, porque el fiestón duró cuatro días con sus noches. Los tuvo que sacar la Policía. Si no, allí seguirían.



