Mariano Rajoy
Testigo de excepción
Empezó algo nervioso, pero el presidente ganó confianza enseguida en su declaración como testigo en el juicio de la Gürtel. Negó conocer la existencia de una caja B en el PP o haber percibido las cantidades plasmadas en los papeles de Bárcenas, “absolutamente falsos”. A preguntas de acusaciones populares, Anticorrupción y defensas, explicó que no conoció a dos de los cabecillas de la trama, Francisco Correa y Álvaro Pérez, el Bigotes, y que incluso en 2004 ordenó que el PP dejara de contratar a Correa. Declaró que encargó a Esperanza Aguirre comprobar las sospechas sobre varios ayuntamientos madrileños. Reiteró que sus responsabilidades “son políticas, no de contabilidad” y se desvinculó de la presunta financiación ilegal del PP. Sus rivales políticos esperaban ponerlo contra las cuerdas, pero Rajoy salió más que airoso de la declaración.



