La aburrida vida privada del señor presidente
05 / 02 / 2014 11:54 Tiempo
Valérie Trierweiler, ex primera dama de Francia, reapareció en la India para decir solo una cosa: no se preocupen por mí, estoy bien. Se va a tomar su tiempo para sacarle en los tribunales a François Hollande, presidente de Francia, hasta los intestinos en forma de euros. Mientras, Hollande se ha quedado con esa cara que ponen los probos y rectos padres de familia cuando les pillan persiguiendo jovencitas, y de la otra no se ha vuelto a saber mucho. Todo esto es tan previsible, tan poco glamuroso, que casi se echa de menos a Sarkozy, aquel remolino sentimental que siempre acababa bailando con la más guapa en medio de apasionantes titulares. Pero Hollande es tan aburrido...



