Biberín
14 / 01 / 2015 Alicia Castro
Los diseñadores de moda ven crecer la hierba y saben que sin la publicidad no son nada. Una buena campaña es capaz de vender polos de limón en el Ártico. Calvin Klein no es de los que se quedan atrás y la firma pionera de calzoncillos modernos planteó una carísima campaña en la que el modelo que salía marcando paquete era nada menos que Justin Bieber. Yo creo que se han equivocado. Primero, porque el niño guapísimo de 15 años se ha convertido en un tipo de 21 bastante del montón. Segundo, porque va tatuado hasta el esófago, y eso no le gusta a todo el mundo. Tercero, porque necesita unos diez años de gimnasio. Y cuarto, porque no se puede poner en todas las fotos, pero en todas, semejante cara de gilipuertas.



