Al desierto de Arabia en tren español
Lo llaman “el AVE de los peregrinos”. Las obras están tan avanzadas que, en cuanto concluyan las obras en el llamado tramo 4, comenzarán a circular trenes de prueba, y eso será este mismo año. La ministra de Fomento, Ana Pastor, se ha apuntado un tanto espléndido al poner en las manos de los representantes de Arabia Saudí no solo las maquetas del ya inminente tren Talgo, de tecnología española, sino el proyecto que unirá las ciudades de Medina y La Meca, santas para el islam y que cada año reciben a millones de musulmanes que acuden a cumplir uno de los preceptos de su religión (visitar La Meca al menos una vez en la vida). Pero el éxito de ese tren no es más que el principio de una empresa fabulosa. Las autoridades saudíes explicaron a la ministra española el proyecto del gigantesco tren Norte-Sur. Un AVE que cruzaría la península arábiga con un trazado de 2.400 kilómetros para llevar viajeros y mercancías: tres millones de personas y diez toneladas de carga al año. Renfe y Adif se han presentado para construirlo. En la imagen, de izquierda a derecha, Esther Alcocer, de FCC; el presidente de los ferrocarriles saudíes, Mohamed Khalid; Ana Pastor y el ministro saudí de Transportes, Jubara bin Eid Al-Surisri.



