Vientos de cambio en el CNI
Una victoria del Partido Popular el 20-N puede suponer grandes cambios en la Casa. Desde el relevo del director hasta retoques en su funcionamiento interno.
Félix Sanz Roldán, director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), no oculta a sus colaboradores y amigos que si el Partido Popular gana las elecciones no durará en el cargo ni cinco minutos. Sabe que Federico Trillo no olvida que le acusó en el caso del Yak 42 y que ha sido el militar de mayor confianza de Zapatero. Antes de irse, está apoyando la iniciativa de un antiguo delegado en Argentina para montar una asociación de exagentes.
Los agentes del CNI piensan que en unos meses la cúpula directiva de la Casa cambiará, por lo que ya se están produciendo movimientos estratégicos de acercamiento a las personas cercanas al PP que suenan como candidatos. Sanz Roldán no oculta que carece de posibilidades de continuar en el cargo.
La victoria del Partido Popular en las elecciones, a la que apuntan todos los sondeos electorales, han hecho que la situación de interinidad se implante en las paredes de los edificios del complejo del CNI en las afueras de Madrid. Y es que entre los oficiales de inteligencia se conocen sobradamente los graves enfrentamientos de su director con el Partido Popular.
Félix Sanz fue uno de los militares que en el año 2008 declaró ante el instructor del caso del accidente del avión Yak 42 en el que fallecieron 62 militares españoles. Su declaración, a contracorriente de lo afirmado por la mayor parte de sus compañeros, detallaba cómo fue informado de que el entonces ministro, Federico Trillo, conocía las quejas de los militares sobre el funcionamiento de aviones similares al siniestrado. Era un misil directo contra el principal argumento de la defensa del dirigente popular, ya en la oposición.



