Nostalgia del golpe de Estado
El cuartel en el que comieron Tejero y otros golpistas para conmemorar el 23-F fue utilizado en 1981 para reclutar a guardias civiles que asaltaron el Congreso.
La paellada que celebraron el pasado 18 de febrero el exteniente coronel Antonio Tejero Molina y otros condenados por el golpe de Estado del 23-F en el acuartelamiento de la Guardia Civil de Valdemoro (Madrid) tiene toda la apariencia de ser un acto nostálgico de la asonada. Primero por la fecha elegida, un martes a cinco días del 33 aniversario de la intentona golpista, con el beneplácito del jefe del Grupo de Reserva y Seguridad número 1 de Madrid, el teniente coronel Antonio Tejero Díaz, hijo del golpista y que, curiosamente, había sido nombrado para este puesto dentro de la Guardia Civil un 23-F de hace cuatro años, en 2010.



