Los jóvenes votan como sus madres

07 / 11 / 2011 14:05 Alan Loquet
  • Valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • Tu valoración
  • Actualmente 0 de 5 Estrellas.
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
¡Gracias!

La juventud española se caracteriza por un tradicional apego a las ideas políticas de sus padres. Cuanto mayor es el nivel social, más fuerte es el vínculo ideológico.

Mi padre me dijo: ‘Tienes que votar al PSOE. Desde ese día, suelo votar al mismo partido”, explica Ismael, un diseñador gráfico leonés de 30 años. Mabel, una estudiante de márquetin, dice que la política fue el medio para emanciparse de la autoridad familiar: “Mis padres solían votar al PP desde siempre. Elijo al PSOE por convicción y por los valores que representa”, concluye esta coruñesa.

Estos comentarios no pretenden servir de referencia para caracterizar el comportamiento de una juventud española compleja, distinta, con aspiraciones propias y/o colectivas ante el voto. Pero coinciden en un punto: la familia tiene un papel central en la socialización política y en la transmisión ideológica.

Nada anormal para Antonio Jaime Castillo, profesor de Sociología en la Universidad de Málaga y autor del informe Familia y socialización política: la transmisión de orientaciones políticas en el seno de la familia española. “En términos generales, los hijos tienden a votar como sus padres”, confirma. El ámbito familiar representa el crisol de las opiniones políticas. Los hijos no solo votan al mismo partido, sino que se sitúan regularmente en el campo ideológico de papá-mamá. “Durante el proceso de socialización, los padres comparten y difunden una serie de pautas y valores con los hijos que fomentan, por una parte, sus orientaciones ideológicas”, añade Antonio Jaime Castillo. Cabe recordar que son escasos los estudios basados en el tema de la transmisión de orientaciones políticas en España. Pero se sabe que la herencia política sigue aumentando desde la Transición. Un informe del sociólogo Andrés Orizo muestra que en 1981 un 26% de los jóvenes de entre 18 y 24 años manifestaba las mismas opiniones políticas que sus padres, mientras que en 1994 eran un 32%.

Otros estudios revelan también esta fuerte tendencia de herencia política en el seno de la familia española. Así, es sabido que los resultados de las elecciones que tuvieron lugar durante la Transición son muy parecidos a los que se desarrollaron bajo la Segunda República. Este hecho supone una continuidad partidista entre generaciones durante un periodo de 40 años.

En el papel desempeñado por los padres hace falta destacar la influencia de la madre en el caso de la familia nuclear –padre, madre e hijos-. Se acepta la idea de que los niños tienen un apego más fuerte a la ideología política de la madre que a la del padre. “Se explica por dos razones –afirma Antonio Jaime Castillo–. La primera, porque la madre participa más en el proceso de socialización y así se transmite fácilmente al hijo. La segunda, porque la madre tiene una mayor capacidad de empatía, que favorece la transmisión de orientaciones ideológicas”. Castillo demostró en su informe que desde 1992 hasta 1996, “las correlaciones entre la posición ideológica propia y la de la madre son ligeramente superiores a las existentes con la del padre”. El sociólogo explica también que “durante los primeros estadios de la infancia, los niños pasan más tiempo en contacto con la madre. Y así, los niños adquieren más normas políticas de la madre. Más aún, esta mayor proximidad con la madre parece darse en todos los aspectos durante la etapa adulta de los individuos”.

¿Los niños pueden tener posiciones ideológicas? Varios estudios estadounidenses demuestran la capacidad temprana que tienen los niños –a partir de los 7 años- para identificar funciones y roles políticos, tener preferencias por personalidades o movimientos políticos y hasta para manejar razonamientos ideológicos.

De generación en generación.

El politólogo suizo Boris Wernli demostró en 2007 que cuando el nivel social de la familia es elevado, más fuerte es el vinculo ideológico entre padres e hijos. Observó que existía una correlación padres-hijos muy fuerte en la posición ideológica según el nivel de educación, la categoría socio-profesional y los ingresos de los padres. Eso significa que el grado de politización de la familia influye en la transmisión intergeneracional. Wernli lo justificó diciendo que “el nivel social y cultural favorece una buena comprensión de los conceptos políticos subyacentes al eje izquierda-derecha y así la reproducción de las actitudes de generación en generación”.

Santiago Pérez-Nievas, politólogo de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), se interesó en el caso de los naturalizados españoles. Aunque el número va en aumento, esta minoría se caracteriza por una escasa participación en el colegio electoral. “También se observan tendencias en el voto dentro de las comunidades de inmigrantes –subraya Pérez-Nievas–. Por ejemplo, los votantes de origen marroquí suelen votar a partidos de izquierda, al contrario de los rumanos, más ligados a las ideas del PP. Un hecho que se confirma entre generaciones”. Para este politólogo, el contexto local influye en estas comunidades. “Los latinoamericanos no votan de la misma manera si viven en Madrid o en Barcelona”. Pérez-Nievas se basa en un artículo que escribió el año pasado en el libro The political representation of inmigrants and minorities, donde mostraba que en Madrid un 56% de los marroquíes tenía la intención de votar al PSOE en 2007, frente al 7% que hubiera votado al PP. Al contrario, un 57,2% de la comunidad rumana de Arganda del Rey –en la periferia madrileña- hubiera votado al Partido Popular, frente al 15,9% de los rumanos que tenía la intención de votar al Partido Socialista, según un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de 2007.

Sin embargo, la familia, institución central en la socialización política, podría estar perdiendo terreno frente a los medios de comunicación. Radio, cine y sobre todo televisión e Internet tienen cada vez más peso en la cotidianidad de la juventud española. Este asunto divide de manera profunda a los expertos, recuerda Antonio Jaime Castillo: “Existen varias opiniones en el peso de los medios, pero la familia sigue teniendo una fuerza inigualable. Los medios de comunicación no sustituyen a la familia”, concluye.

Otros autores tienden a relativizar la influencia de la familia en la transmisión política. Vincent Tournier, politólogo de la Facultad de Ciencias Políticas de Grenoble, en Francia, pone en tela de juicio este fenómeno. Para él, los jóvenes a veces optan de manera consciente por valores distintos a los de sus padres. Unos padres que pueden tener ideas políticas ambiguas e inestables. Por otro lado, el desinterés de los españoles por la política y los estudios basados en un eje izquierda-
 derecha eluden la tradición española del nacionalismo-centralismo que relativizan la influencia de la familia.

Por otro lado, los procesos de cambios sociales son propicios para la emergencia de conflictos generacionales. Por ello, podría explicarse la ligera tendencia durante la Transición en el hecho de que los hijos que pertenecían a familias de derecha votaron a partidos de izquierda. Aunque este fenómeno es cíclico, Guillermo Cordero, investigador de Ciencias Políticas en la UAM, predice la misma oscilación para las próximas elecciones de noviembre. “Los últimos movimientos en el país han generado mayor interés político por parte de la juventud. Probablemente se opondrán a las otras generaciones absteniéndose o votando a partidos minoritarios o a partidos nacionalistas”. Respuesta: el 20-N.

Grupo Zeta Nexica