La verdad sobre el dinero de los reyes
La Casa Real española tiene el presupuesto más bajo de Europa, pero no incluye partidas de las que sí se hacen cargo otras monarquías del continente.
La casa real española tiene el presupuesto más bajo entre las monarquías europeas. Sus 8,43 millones de euros anuales, frente a los 39,6 millones de la holandesa, la sitúan a la cola. Pero la comparación es algo más complicada. En la mayoría de los países con monarquía no desglosan lo que percibe el rey o la reina. Hasta ahora, la información de la Casa Real española es la menos detallada.
Esto podría cambiar con el anuncio realizado por la Casa Real sobre la publicación desglosada de sus gastos. Sin embargo, para que puedan compararse adecuadamente con las cuentas de otras monarquías europeas, hay que tener en cuenta que, por ejemplo, en el presupuesto de la Casa Real no se incluyen algunos gastos, de los que se hacen cargo algunos ministerios. Así, el de la Presidencia tiene presupuestados 6,2 millones de euros en un programa de "apoyo a la gestión administrativa de la Jefatura del Estado". Los gastos de funcionamiento de la Guardia Real, que están a cargo de los presupuestos del Ministerio de Defensa, alcanzan los 45 millones de euros. Tampoco se incluyen en el presupuesto de la Casa Real gastos de seguridad de los que se hace cargo el Ministerio de Interior, pequeñas partidas de 415.000 euros que se pueden encontrar en el Ministerio de Asuntos Exteriores para elaborar, coordinar y realizar el seguimiento de los viajes oficiales, o el presupuesto de Patrimonio Nacional, que se hace cargo de los palacios (121 millones en los presupuestos de 2011) que en otras monarquías están incluidos dentro de los presupuestos de las casas reales.
Precisamente, hace unos años, el Reino Unido era el país que más dinero dedicaba al sostenimiento de su monarquía. En 1991, el coste era de unos 103 millones de euros, que se ha ido reduciendo hasta quedarse en los actuales 38,12 millones. La reina de Inglaterra, un referente habitual, recibe el dinero público a cambio de su renuncia a los ingresos hereditarios, especialmente del patrimonio de la Corona, como subrayan sus documentos oficiales. Sin embargo, la reina Isabel cuenta con lo que tradicionalmente se ha conocido en las monarquías como su "caudal privado". En este caso se trata de los ingresos que recibe del ducado de Lancaster. Por su parte, el príncipe Carlos vive gracias a los ingresos que le reporta el ducado de Cornwall.
La reina de Inglaterra.
Las "Finanzas Públicas Reales", los 38 millones de euros que el Reino Unido se gasta en la jefatura del Estado, se descomponen en la llamada "lista civil", que cobran miembros de la familia real, que tiene un coste de 15,7 millones de euros anuales. A diferencia de España, se puede conocer en este caso que el duque de Edimburgo, el marido de la reina, cobra 426.000 euros anuales; el duque de York, 295.000 euros; el conde de Wessex disfruta de 167.000; la princesa real Camila Parker, 270.000; los duques de Gloucester, 207.000 en total; los duques de Kent, 280.000; y la princesa Alexandra, 267.000 euros anuales. También resulta llamativo que la reina Isabel de Inglaterra haya decidido devolver todos los años al erario público el coste de esta lista, salvo la retribución del duque de Edimburgo, lo que, en la práctica, significa que la reina es la que se hace cargo de la retribución de su familia, excepto la de su marido. Si se tiene en cuenta esta particularidad, el coste para las finanzas públicas de la casa real sería realmente de 24,8 millones de euros anuales. Este dinero se destina al gasto de los palacios, su personal y otros servicios, como el gabinete de prensa o los viajes de la reina, que se pagan con este presupuesto. Los gastos de la policía y del Ejército que participa en las ceremonias no están incluidos en estas cuentas.
Por su parte, Bélgica dota al rey Alberto con 10,6 millones, y en Holanda es público que la reina recibe 5,1 millones de euros, el príncipe de Orange cobra 1.376.000 euros y la princesa Máxima, 624.000, aunque no se trata de sus sueldos, sino que incluyen otros gastos.
En cuanto a los países nórdicos, Suecia desglosa el presupuesto de la Administración de la Corte y los palacios y jardines mientras que Dinamarca ofrece algunos datos de las escasas propiedades privadas de los reyes.



