Cierre gubernamental en EEUU, un imperio sin monedero
Ni las familias teóricamente más serias y responsables se libran en ocasiones de parecer grupos informales, mezquinos y caóticos. Estados Unidos, país que siempre duerme con un ojo abierto y vigilante, lleva unos días de total y obligada siesta administrativa. Parques nacionales, museos y otros organismos públicos se han visto obligados a cerrar temporalmente por falta de fondos. Más de 800.000 empleados andan de brazos cruzados o rascándose la panza o sobrealimentando a sus mascotas. No es que el Tío Sam desee jugar a la mendicidad. Sucede que el ala más conservadora del Partido Republicano se ha negado a dar luz verde a la prolongación del presupuesto en la Cámara de Representantes. Es así como el Tea Party, la ultraderecha estadounidense, pretende bloquear la reforma sanitaria de Obama. El Tea Party, que presume de cristiano, no desea una sanidad universal. Suele pasar. Entretanto, el país más poderoso del mundo ofrece una imagen de imperio clausurado por jaqueca o resfriado.



