La conexión española de los atentados de París

23 / 01 / 2015 Javier Otero
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Los terroristas franceses contactaron con varios implicados en operaciones contra el yihadismo en España.

Los terroristas que participaron en los ataques en Francia, que han vuelto a traer el terrorismo yihadista a Europa, tienen fuertes lazos con España. El hombre clave es Djamel Beghal, el eslabón que une a los terroristas franceses con integrantes de las células que sirvieron de apoyo desde España a los atentados del 11-M en Madrid y del 11-S en Nueva York, entre los que destaca Imad Eddin Barakat Yarkas, alias Abu Dahdah.

El juez de la Audiencia Nacional, Eloy Velasco, ha abierto diligencias previas para investigar las razones del viaje que realizó a Madrid Amédie Coulibaly. Este es el hombre que asesinó a una policía municipal y posteriormente a otras cuatro personas en un supermercado de comida judía en París el pasado 9 de enero, muy poco después de los 12 muertos que se cobró el atentado realizado por otros terroristas contra el semanario satírico Charlie Hebdo. Coulibaly estuvo del 31 de diciembre al 2 de enero en España, ya que trasladó a su pareja, Hayat Boumeddienne, desde la capital francesa al aeropuerto de Barajas, donde esta tomó un vuelo con dirección a Estambul. Boumeddienne viajó luego en dirección a Siria, según las investigaciones.

Al principio se pensó que la pareja había decidido viajar a Turquía desde España porque es habitual que los que se van a combatir en los diferentes escenarios, Siria o Iraq, lo hagan desde un lugar diferente al de su país de origen con el fin de pasar desapercibidos. Sin embargo podría haber otras razones.

Una llamativa foto de Boumeddienne, la mujer del autor del atentado contra el supermercado judío, da las primeras pistas. En ella aparece tapada con el niqab, la vestimenta que solo permite ver los ojos de la mujer que lo lleva, en actitud de disparar una ballesta. La foto se realizó cerca de la casa de Djamel Beghal en Francia. A partir de ahí comienzan los lazos con la estructura de Al Qaeda en Europa que participó en los atentados del 11-S y el 11-M. El atentado de Charlie Hebdo fue reivindicado por Al Qaeda del Yemen. Los terroristas habían dejado grabado un vídeo en el que también señalaban la ayuda de esta rama de la red fundada por Osama Bin Laden. Algunas informaciones sitúan en Yemen a Djamel Beghal y a otros protagonistas de esta conexión española.

En libertad.

De esta manera parece que los cimientos de la estructura de aquellos atentados de hace más de diez años podría estar aún en pie en Europa. Beghal fue condenado por su participación en el intento de atentado contra la embajada de Estados Unidos en Francia en 2001, pero ya se encuentra en libertad.

Boumeddienne y su marido, Amédie Coulibaly habían visitado, por lo tanto, a Beghal, el día que se hicieron las fotos con la mujer en actitud de disparar la ballesta. La Policía francesa interrogó tras estas visitas a Boumeddienne, quien solo declaró que había ido a verle para hacer prácticas con la ballesta. Los gendarmes franceses querían averiguar la razón de los contactos de estos con Beghal, al que ya conocían por su relación con el intento de atentado contra la embajada de Estados Unidos. Este está considerado como uno de los principales reclutadores de yihadistas en Europa y se supone que atrajo a esta causa a los terroristas Richard Reid, que intentó hacer explotar un avión mediante una bomba camuflada en su zapato, así como a Zacarías Moussaoui, que cumple condena por su participación en el 11-S. El abogado de Beghal ha negado cualquier relación con los atentados de París.

Además de Coulibaly, los hermanos Kaouchi, autores del ataque a la revista Charlie Hebdo, también visitaron a Beghal en su casa tras salir de la cárcel, donde se conocieron. Tras salir de prisión, Beghal fue detenido junto con Amédie Coulibaly por el intento de evasión del terrorista Smain Ait Ali Belkacem, una acción por la que ya ha cumplido condena.

Beghal, que había viajado varias veces a España, fue detenido en Dubai antes de que consiguiera atentar contra la embajada norteamericana en París en 2001. La investigación descubrió que tenía pensado pasar a Francia a través de España. Inmediatamente después de la detención de Beghal, que había tenido lugar en julio de 2001, el tunecino Nizar Trabelsi, que se disponía a tomar el relevo para intentar llevar a cabo el mismo atentado, viajó a Navarra en el mes de agosto. El 13 de septiembre es detenido en Bélgica y esto desencadena, a su vez, una operación policial en varias ciudades españolas en la que se desarticula una célula del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, integrado en Al Qaeda. Entre sus miembros se encuentra la persona que alojó en Navarra a Trabelsi. El líder de esta red era Mohamed Boualem Khnouni, alias Abdallah, quien a su vez había mantenido contactos con el sirio Abu Dahdah. Este es el segundo hombre clave, junto con Beghal, de la conexión de española de los atentados de París.

Los contactos entre los protagonistas muestran el tejido de una red de Al Qaeda en Europa. Por ejemplo, en el apartamento de Mohamed Atta, uno de los secuestradores de los aviones del 11-S se encontraba el teléfono de Abu Dahdah, que tuvo un papel clave en el soporte de las células en Europa, desde Bélgica a Milán o Hamburgo. Radicado en Madrid, Abu Dahdah, español de origen sirio, salió de la cárcel en 2013 tras cumplir una condena de 12 años de cárcel impuesta por el Tribunal Supremo. La sentencia del caso que lo puso entre rejas considera que reclutó y ofreció apoyo económico a yihadistas que él mismo se encargaba de reclutar.

Financiación.

Antes de salir de la cárcel por esta condena, Abu Dahdah fue procesado por el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno por la realización de operaciones económicas “con objeto de financiar células terroristas de carácter yihadista”. Sin embargo, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional levantó este procesamiento al considerar que no existían pruebas para sostener estas acusaciones. En estos hechos el juez Moreno acusaba a Abu Dahdah de actuar junto con Muhamed Galeb Kalaje Zouaydi, que ya había sido condenado anteriormente por su relación con la financiación de las actividades terroristas.

La excarcelación no ha sido la última vez que ha sonado el nombre de Abu Dahdah. El pasado junio la Policía desarticuló una nueva célula yihadista en Madrid, que realizaba sus actividades de captación alrededor de varias mezquitas, la más importante de ellas, la de la carretera M-30 de Madrid. La célula estaba encabezada por Lahcen Ikassrien. Su nombre salía también diez años antes en las investigaciones alrededor de Abu Dahdah, ya que, según el auto de procesamiento contra este que dictó el juez Baltasar Garzón, Ikassrien había sido reclutado por Abu Dahdah cuando frecuentaban el barrio madrileño de Lavapiés. Ikassrien fue capturado por las fuerzas norteamericanas en Afganistán y encarcelado en la cárcel de Guantánamo en Cuba, antes de ser extraditado a España, donde fue entonces absuelto de los delitos de los que era acusado, ya que el tribunal español no admitió las pruebas obtenidas en el penal estadounidense en suelo cubano.

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