Famosos que toman partido

01 / 10 / 2014 Celia Lorente
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¿Deben los personajes conocidos implicarse en causas políticas o puede esto perjudicar sus carreras profesionales? 

Lo acabamos de ver con el referéndum de Escocia, donde muchos famosos se han pronunciado a favor o en contra de la independencia, como David Beckham y J.K. Rolling, la autora de Harry Potter, por el no, o la diseñadora Vivienne Westwood por el sí. En España, sin embargo, son pocos los famosos que están dispuestos a mostrar a las claras su postura sobre Cataluña. Y es que muchos personajes de renombre creen que expresar sus ideas políticas puede traerles más problemas que beneficios y la mayoría optan por no pronunciarse. ¿Deben los famosos implicarse en causas políticas? Recientemente hemos visto cómo Juan Carlos Monedero, portavoz de Podemos, les ha enmendado la plana a Willy Toledo y a Joaquín Sabina por criticar a su partido y meterse en política. “Zapatero a tus zapatos”, ha venido a decirles. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha opinado sobre la cuestión haciendo un guiño al cantante, al que Monedero  aconsejó que se “dedicara a lo que sabe”. “En el PSOE  nadie le dirá a alguien de la talla de Joaquín Sabina ‘oye, tú dedícate a la música y a componer tus canciones, que yo me voy a dedicar a la política’; yo haré lo contrario, yo animo a todo el mundo de la cultura que quiera participar en política a que lo haga”, ha dicho Sánchez en Televisión Española.

Quemados por la política.

La militancia política puede generar rechazo, sobre todo entre los sectores que no comulgan con la propia ideología. Un claro ejemplo lo tenemos en Willy Toledo. Mejor actor revelación en 2002 por Al otro lado de la cama, hace tiempo que su teléfono no suena para ofrecerle trabajo. Su última película fue un pequeño papel en Los amantes pasajeros de Almodóvar en 2012. Como él mismo reconoce “he tirado por tierra mi oficio, mi carrera, de forma totalmente consciente, donde me iba muy bien y ganaba mucho dinero, por mis opiniones anticapitalistas y mi militancia”. Su última actuación, hace tan solo unos días y recién llegado de Cuba, ha sido encararse con la policía durante una manifestación en Tetuán contra la ocupación por un colectivo ultraderechista de un inmueble en el barrio madrileño. Otro famoso que nunca ha ocultado sus inclinaciones de izquierdas, el cantante Víctor Manuel, reconoce que “aquí dar la cara es para que te la partan”.

En España siempre ha habido reparos en confesar las preferencias políticas y en esto los famosos no son una excepción. Si en las primeras elecciones de 1977 muchos personajes conocidos del cine, la música o la televisión apoyaron a Unión de Centro Democrático o al Partido Comunista, y en la campaña de las generales de 1996 dos pesos pesados como Antonio Banderas y Julio Iglesias apoyaron al PSOE y el PP, respectivamente, esta es una tendencia que cada vez va a menos.

A pesar de ello, los políticos buscan involucrar en sus campañas a los rostros populares, y cuanto más caché tengan, mayor repercusión social tendrán para sus causas. Quién no recuerda el famoso vídeo de la ceja en apoyo de Rodríguez Zapatero, en el que Miguel Bosé, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Soledad Giménez, Víctor Manuel, Ana Belén y los actores Fran Perea y María Barranco hacían un gesto con su dedo simulando la ceja de Zapatero. Años después, algunos de los que aparecían en ese spot han renegado de ser “de los de la ceja”. En cuanto a la derecha, siempre ha sido más reacia a mostrar su apoyo mediático, aunque también algunas caras conocidas como Inés Sastre, Bertín Osborne, Belén Esteban o Fran Rivera lo han hecho.

En otros países estos asuntos se los toman con más naturalidad, los famosos declaran públicamente a quién van a votar, e incluso participan en las campañas de los candidatos. Así, en EEUU, en la campaña del presidente Barack Obama, 181 celebrities, entre ellas Anne Hathaway, Scarlett Johansson, Ricky Martin, Samuel L. Jackson, Stevie Wonder, Lady Gaga, Natalie Portman o Mariah Carey, mostraron su apoyo al candidato. Bruce Springsteen incluso viajó junto a Obama en el Air Force One para hacer campaña.

Pero mezclar la reputación de un famoso con una causa tiene sus riesgos e incluso puede volverse en su contra y hacer que caiga en desgracia. Los actores Penélope Cruz y Javier Bardem recibieron numerosas críticas en Estados Unidos por apoyar el manifiesto donde varios artistas españoles calificaban de genocidio la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza. Se les acusó de antisemitas y vieron peligrar sus contratos laborales en la industria del cine estadounidense, donde los mayores estudios de Hollywood, como Columbia Pictures, Warner Bros o Universal Pictures, fueron creados y son dirigidos por judíos. Penélope Cruz tuvo que emitir un comunicado para explicar su postura: “Yo no soy una experta en esta situación y soy consciente de la complejidad de la misma. Mi único deseo, y la intención con la que firmé la declaración conjunta, es la esperanza de que habrá paz tanto en Israel como en Gaza”.

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