España: el país de los 20.000 asesores

26 / 05 / 2014 Javier Otero
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A pesar de las cifras que se manejan en las redes sociales, los cargos de confianza elegidos a dedo por los políticos españoles rondan los 20.000.

La alta abstención en las elecciones al Parlamento Europeo se repite en cada legislatura. Los europarlamentarios suelen ser diana de las críticas respecto a lo que cobran o a si su trabajo sirve para algo, lo que supone un argumento más entre los que consideran que España cuenta con una clase política demasiado amplia. Las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), por su parte, colocan a los políticos en el cuarto lugar de los problemas que preocupan a los españoles. Mientras, en las redes sociales y los medios de comunicación aparecen de forma recurrente estimaciones sobre cuál es el número de políticos, tanto electos como cargos de confianza, eso que a veces se llama la clase política. Unos hablan de medio millón, mientras otros dicen que son 300.000 o calculan que suman 122.000.

Estas cifras incluyen los cargos electos, entre ellos los más de 70.000 alcaldes y concejales. Muchos de ellos, de pequeñas localidades (el 90% del total, según la Federación Española de Municipios y Provincias), no cobran por esta actividad, por lo que no podría decirse que vivan de la política.

No hay estadísticas que identifiquen entre los empleados de las administraciones públicas a aquellos que son cargos de confianza. Solo existen las que se refieren a los ministerios en el Gobierno central. Estos son, según los últimos datos disponibles, 590.

Estos casi 600 asesores suponen alrededor del 20% de la categoría estadística oficial, en la que también se incluyen los funcionarios interinos (no confundir con el personal laboral), sin contar con aquellos departamentos en los que no existen asesores, como es el caso de los centros penitenciarios en 2013. Si se extrapolara este porcentaje a todo el país, con comunidades autónomas, ayuntamientos, diputaciones y universidades, los cargos de confianza podrían ser menos de 20.000. Si, a pesar de todo, se sumaran todos los cargos electos aparecería una clase política formada por unas 90.000 personas en España.

En cualquier caso, ni esta cifra, ni la de los menos de 20.000 cargos de confianza se parece a la del medio millón de políticos que ha hecho fortuna en Internet, especialmente en Twitter. Fue publicada en su día por un diario digital hoy desaparecido y suma cifras erróneas, pero el medio millón de políticos se ha convertido ya en un tópico casi indestructible. Entre los errores se puede citar que considera que hay unos 130.000 cargos políticos en empresas públicas, cuando la estadística oficial, la Encuesta de Población Activa (EPA), señala que el total de asalariados de empresas públicas (no los cargos de confianza, sino todos sus empleados) suman 155.000.

Medio millón de políticos.

La cumbre de la fama de estos cálculos se produjo hace dos años, y hoy vuelve a salir a la palestra con las elecciones europeas. Hace dos años, en el verano de 2012, el escritor Arturo Pérez Reverte protagonizó el mayor bullicio al respecto, cuando dio por buena la cifra de los 500.000 políticos. “Alemania tiene 80 millones de fulanos y 150.000 políticos. España, 47 millones y 445.000 políticos. Sin contar asesores, cómplices y colegas”. Fue retuiteado unas 7.000 veces en pocas horas. En una vuelta más de tuerca, como se ve, decidió que en la cifra no entraban los asesores, cosa que sí hacía el cálculo que citaba y que provocó esta leyenda urbana o lo que otros califican directamente como un bulo.

Hay que señalar que los datos oficiales dicen que en toda España, el grupo de empleados públicos donde se encuentran tanto cargos políticos como interinos son 310.000. Como los cargos electos suman unos 70.000 más, la cifra de 445.000 políticos no cuadra con las cuentas oficiales porque significaría que en el capítulo estadístico de “otro personal” no habría ningún personal interino, sino solo cargos de confianza. Al menos en las estadísticas de los ministerios se puede comprobar que no es así, porque los interinos son el 80% de este grupo de personal.

Un año después de que las redes sociales comentaran ampliamente estos datos, César Molinas (doctor en Económicas, máster en Econometría y Matemáticas Económicas por la London School of Economics and Political Science, que fue director de gestión de Merrill Lynch en Londres, que hoy asesora a varias empresas de inversión financiera y que ocupó durante diez años altos cargos en la Administración Pública) publicaba un artículo con Elisa de la Nuez (abogada del Estado en excedencia, consultora y con un amplio currículum en el sector público y el privado) en la que decía que “unas 300.000 personas sería una estimación prudente del tamaño de un colectivo que ha acabado replicando las características del caciquismo español tradicional”. La cifra la volvía a recordar este mes en Twitter después de que en esa red apareciera de nuevo la estimación del medio millón de políticos a la que hizo referencia, una vez más, un periódico digital.

Cálculo moderado.

César Molinas explica a esta revista que considera clase política al “círculo clientelar” de los trabajos que se deben a una decisión política. La estimación de 300.000 personas la realizó con los datos sobre la cantidad de entes públicos que existen en España, según la recopilación realizada por la organización Transparencia Internacional, que suman 21.437. Molinas señala que solo con que se aplicara la hipótesis de una media de 15 asesores por cada ente, el resultado sería aproximadamente de 300.000. En su opinión, se trata de una hipótesis conservadora.

Molinas incluye en esta hipótesis al personal que no tiene un contrato eventual de confianza, sino también a aquellos que han conseguido entrar como funcionarios por enchufe. Así, pone el ejemplo en el conocido caso de los puestos de trabajo que, según una investigación judicial, presuntamente se adjudicaron saltándose el procedimiento legal en la Diputación de Orense, gracias a la influencia de su presidente, José Luis Baltar. También recuerda las denuncias que suelen aparecer en las que cargos de confianza han sido funcionarizados, especialmente ante la cercanía de un cambio en los equipos de gobierno. “¿Cuántos Carromeros hay en el Ayuntamiento de Madrid?”, se pregunta Molinas en referencia al militante del Partido Popular, asesor en la Junta Municipal de Moratalaz. Carromero adquirió relevancia pública cuando se vio envuelto en un accidente de tráfico en Cuba donde murió un opositor a Fidel Castro. En el Ayuntamiento de Madrid hay 229 asesores. Molinas también se pregunta “¿quiénes eligen a los policías municipales?”, ya que supone que muchos trabajos de este tipo se deciden realmente con criterios de confianza.

Molinas matiza que no considera que en España haya un exceso de personal en el sector público, sino que “el personal clientelar forma nuestra clase política, que es un factor de resistencia al cambio muy importante”. Además, se produce otro efecto. En España, según recuerda, hay 1.884 legisladores, lo que hace que existan “más de 100.000 disposiciones legales en vigor que todos tenemos la obligación de obedecer y conocer”. En cascada, supone que Madrid sea la segunda ciudad tras Nueva York con más abogados en ejercicio (76.000) y que los cuatro grandes bufetes sean los mayores de la Europa continental para torear con tanta normativa. Molinas considera que hay que despolitizar la Administración y que “sobran asesores y faltan maestros, sobran conserjes de Baltar”.

El argumento de que hay que ahorrar en lo que se gasta en políticos es utilizado con medidas como que se reduzca el número de diputados regionales o que no cobren, como en Castilla-La Mancha, como representantes populares. Aquí se mezcla, además, con la tentación de cambiar el sistema electoral para que los nuevos resultados favorezcan al partido en el poder.

Si se observan las cifras oficiales, la quincena de cargos de confianza que maneja Molinas es habitual en cada uno de los ministerios, pero sería más difícil que existiera en todos los entes públicos de España. Hay que tener en cuenta que entre los 21.437 entes públicos que sirven de referencia a César Molinas para sus cargos se encuentran, por ejemplo, los 8.116 ayuntamientos que hay en España. Además, los 300.000 asesores vienen a coincidir con la cifra total que las estadísticas oficiales contabilizan en el capítulo en el que, además de los asesores, tienen que entrar los interinos, por lo que no concuerda con ellas. Elisa de la Nuez, que acompañó a César Molinas en el artículo en el que calculó en unas 300.000 personas que deben su trabajo a una decisión política, se identifica hoy más, según explica a Tiempo, con otra cifra: los 122.000 que calcula el doctor en Ciencias Políticas Juan Rodríguez Teruel.

Fuentes oficiales y noticias de prensa.

Este experto ha calculado que de las 122.000 personas que conformarían la “clase política”, los cargos de confianza sumarían unos 52.000, ya que el resto son cargos electos. Rodríguez Teruel ha buscado en fuentes oficiales para conseguir unos datos y en otros casos realiza estimaciones sobre otros datos disponibles o noticias de prensa. Esto hace que, por ejemplo, sume casi 34.000 cargos de confianza en la administración municipal. Sin embargo, de ser cierta, esta cifra supondría, si se toman las estadísticas oficiales, tanto como que en la administración local casi no hubiera interinos, porque el grupo en el que se engloba (el de “otro personal”, con unos 37.000 puestos) estaría compuesto casi al 100% por cargos de confianza. Esto no concuerda con lo que ocurre, por ejemplo, en los ministerios, donde los cargos de confianza (los llamados “eventuales”) suponen solo el 20% del capítulo “otro personal”. Por otra parte, Rodríguez Teruel suma entre los cargos electos a los concejales, pero se olvida de los más de 8.000 alcaldes. En los datos oficiales del personal al servicio de las administraciones públicas, el grupo en el que se integran los cargos de confianza es el de “otro personal”. Sin embargo, solo desagrega a estos asesores en lo que se refiere a los ministerios. Esta estadística permite, eso sí, eliminar los grupos en los que en el capítulo de “otro personal” no existen cargos de confianza, aunque sí interinos. Es el caso de los profesores, los médicos, etc., ya que los asesores se encuentran en estos casos entre el personal de la consejería correspondiente.

De esta manera, si en todas las administraciones públicas ocurriera lo mismo que en los ministerios respecto a la proporción de asesores, que es de un 20%, habría en España unos 17.000 cargos de confianza. Unos 20.000 si se quiere redondear al alza. Si se suman a los más de 70.000 cargos electos, el cálculo da como resultado que la clase política en España sería de unas 87.000 personas, muy lejos de la cifra de 500.000 personas que hizo furor en las redes sociales y aún muy por debajo de los 300.000 estimados por César Molinas o los 122.000 del profesor Juan Rodríguez Teruel.

Francia, Alemania e Italia.

Mucho más difícil es valorar si son muchos o pocos. El analista Andrés Ortega, que ha trabajado con datos de Juan Rodríguez Teruel, compara los 122.000 cargos políticos (electos y de confianza) con 29.000 que asegura que hay en Alemania. Por su parte, aquel artículo que hablaba de 445.000 hipotéticos políticos en España, afirmaba, además, que en Alemania hay 165.000; en Italia, 230.000; y en Francia, 243.000. Revisada con el cálculo de 87.000 políticos que realiza esta revista (entre electos y cargos de confianza) se vuelven las tornas, ya que, así, España estaría a la cola de Europa, con casi tres veces menos integrantes de la clase política que en Francia y casi la mitad que en Alemania, según los datos de aquel artículo. Por otro lado, la estadística oficial del Consejo Europeo de Regiones y Municipios señala que en Francia, solo los cargos electos locales suman 519.417, mucho más de los aproximadamente 70.000 que hay en España y muy por encima de la cifra que el anterior estudio manejaba para Francia...

El argumento de que hay que reducir el número de los que viven de la política lo resumió la expresidenta madrileña Esperanza Aguirre con el apelativo de mamandurrias. Sin embargo, como el 90% de los concejales y alcaldes no cobran, se puede decir que, estrictamente, viven de la política en España entre 17.000 y 20.000 personas, entre cargos de confianza y electos que cobren por ello. Eso sí, en las estadísticas oficiales se observan detalles como que entre 2009 y 2013, el número de cargos de confianza en los ministerios apenas se ha reducido con la crisis (solo un 1,8%), frente a la reducción que han experimentado los interinos, de un 32%.

Más policías y menos maestros.

Otros datos llaman también la atención, ya no en lo referido a los cargos de confianza, sino a los empleados públicos en general. En los años de crisis económica, el personal al servicio de las administraciones públicas se ha reducido en unas 100.000 personas entre 2009 y 2013. Las que más han sufrido esta caída han sido las administraciones locales (con 80.000 personas menos) y las comunidades autónomas, que han reducido en 50.000 trabajadores sus efectivos. De ellos, 22.000 han sido docentes.

Por el contrario, en medio de los recortes, ahora hay 10.500 policías y los guardias civiles se han incrementado en unos 3.600. También hay unos 1.900 jueces más. El personal de centros penitenciarios ha crecido en 2.580 y ya alcanza la cifra de 24.128. El colectivo de Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado ha crecido, por lo tanto, en unos 14.000 efectivos, frente a los 22.000 docentes menos que hay ahora. Es decir, hay un 10% más de policías y guardias civiles, y un 4% menos de profesores y maestros. Con la crisis crecen, por lo tanto, los puestos de trabajo para policías, jueces y prisiones.

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