María José Álvarez
Presidenta del Grupo EULEN
El síndrome superado
Un gran empresario español me contaba sus preocupaciones sobre el futuro de su empresa. Me mostró un estudio de Harvard titulado El síndrome de la segunda generación, que proponía una dura alternativa: o se separa a los herederos de la gestión y se elige a un profesional independiente o se elige entre los herederos a uno que, de manera incuestionable, pueda llevar la empresa sin temor a intrigas y coaliciones de los demás.
El imperio que creó David Álvarez, el Grupo Eulen, con casi 90.000 empleados en una quincena de países, acaba de superar el síndrome de la segunda generación con la decisión última del fundador, la atribución de la máxima autoridad a su hija María José, titular del 95,32% de la sociedad Daval Control, SL, a través de la que controlará el 59,14% de Eulen, SA.


