El nuevo rumbo financiero de la Casa de Alba

03 / 02 / 2015 Javier Otero
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Carlos, el sucesor de Cayetana Fitz-James al frente del ducado, ha sumado cuatro empresas al imperio familiar. El protagonismo de su hermano Fernando ha dado un gran salto, al entrar en la administración de siete de ellas. 

El nuevo ducado de Alba, el imperio acumulado durante siglos, da sus primeros pasos tras el fallecimiento de Cayetana Fitz-James Stuart. Un testamento desconocido hasta el momento de su muerte ha causado cierta expectación sobre lo que se conocía como ya dispuesto por la duquesa al repartir sus bienes cuando aún vivía. Pero, tras cerrar el capítulo de la herencia, comienza la nueva etapa con Carlos Fitz-James Stuart como nuevo duque de Alba.

El nuevo jefe de la Casa de Alba ya toma las primeras decisiones. Tras el reparto que decidió la duquesa se establece un nuevo orden en las empresas. Hay nuevas aventuras empresariales y un intento de obtener rendimientos de la imagen de marca de la Casa de Alba que por ahora solo ha cosechado pérdidas.

El desconocido testamento, de 1973, que apareció por sorpresa tras la muerte de la duquesa, difícilmente podía trastocar las decisiones tomadas en los siguientes (hasta cinco) que firmó, ni la donación de empresas y fincas a sus hijos que llevó a cabo. El negocio agrícola y ganadero cada vez obtiene menos ingresos y ve peligrar las ingentes subvenciones que recibe de la Unión Europea. Debido a esto, la duquesa de Alba diversificó sus negocios y apostó, siendo una gran latifundista, por la oportunidad que ofrecían los huertos solares. De plantar cereales a plantar placas fotovoltaicas. Pero las cosas han ido mal también en este sector por un cambio en la regulación legal del negocio.

Los cambios en las empresas tras la boda de la duquesa con Alfonso Díez Carabantes supusieron una reordenación de la dirección en estas compañías. Carlos, el que se ha convertido en nuevo duque a la muerte de su madre, ha constituido desde entonces cuatro nuevas sociedades.

La sede, en el palacio de Liria.

En primer lugar, Carlos Fitz-James Stuart y su hermano Fernando constituyeron solo cuatro meses después de la boda de su madre tres nuevas sociedades agrícolas que se suman a las que ya funcionaban desde muchos años antes. Las nuevas empresas agrícolas son Explotaciones Morena del Hierro, Explotaciones Villaolivo y Agrícola Carroceros. Pocos meses después fundaron la sociedad Ducado de Alba, dedicada a la comercialización de productos con la marca de la familia. Todas estas nuevas sociedades, como otras tantas de la familia, tienen su sede en el palacio de Liria de Madrid, la principal mansión de la Casa de Alba, declarado bien de interés cultural. En total, hay 16 sociedades domiciliadas en él.

Carlos, el nuevo duque, es el que ostenta más cargos en las empresas de la Casa de Alba. Está presente en 14 sociedades de la familia. La última en la que ha pasado a ostentar un cargo de consejero es Casa del Nuevo Club, una empresa dedicada a la gestión de alquileres. Su hermano Fernando, el cuarto de los hijos de la duquesa, ha adquirido una relevancia ascendente en esta nueva etapa. Hasta el momento era el gestor de la fundación Casa de Alba, que es titular de los principales bienes del ducado, como el propio palacio de Liria y la mayor parte de los tesoros artísticos. Pero ahora ha desembarcado también en la gestión de las sociedades familiares. En primer lugar, acompañado solamente del primogénito, Carlos, en las nuevas empresas agrícolas creadas tras la boda de la duquesa. Pero Fernando Martínez de Irujo y Fitz-James, el hombre con el perfil de gestor en la familia, también ha desembarcado como consejero, tras el sonoro enlace de la duquesa con Alfonso Díez Carabantes, en cuatro de las antiguas empresas agrícolas familiares. Eso le coloca también como uno de los empresarios de la Casa, ya que tiene cargos en siete sociedades, y se ha puesto así a la altura de Alfonso y Cayetano, que también aparecen en siete sociedades ligadas a la Casa de Alba.

Comercialización de productos.

A pesar de ser una de las mayores fortunas del país (con un patrimonio difícil de calcular, pero que se encuentra alrededor de los 3.000 millones de euros) la familia tuvo problemas de liquidez, como señaló en su día Cayetano Martínez de Irujo. El jinete tenía en la cabeza sacar partido a la imagen del ducado para la comercialización de productos asociados al nombre de la Casa de Alba. En primer lugar registraron la marca y a continuación, también después de la boda de la duquesa, Cayetano fundó junto con el actual duque Carlos la empresa Ducado de Alba. Este nuevo intento de conseguir vías de ingresos no ha ido bien en sus primeros pasos, ya que la sociedad cosechó unas pérdidas de 101.000 euros en su último ejercicio conocido. Si los dueños no ponen dinero, la empresa tiene sus días contados, ya que soporta un patrimonio neto negativo de 128.000 euros.

La imagen pública de Cayetano, el hijo más mediático de la duquesa, ha estado ligada al negocio agrícola de la familia, lo que se suma a su faceta de jinete. Se dice que era el hijo favorito de la duquesa. Lo cierto es que Cayetano relevó a su madre al frente de alguna de las empresas agrícolas que aún presidía esta. Es el caso de Eurotécnica Agraria y Actividades Agrotécnicas.

La duquesa, que hasta hace dos años firmaba de su puño y letra las cuentas de las sociedades, también dio el testigo de la presidencia de Agralsa a su hijo Alfonso. Este es uno de los tres que tiene cargos en siete empresas ligadas a la Casa de Alba. Alfonso, el segundo de los hijos de la duquesa, es el financiero de la familia. Su primogénito, Carlos, fue el encargado de relevarla en otra de las sociedades que presidía, Euroexplotaciones Agrarias. La familia aún no ha relevado formalmente a la duquesa de la presidencia de Inversiones Princesa, la sociedad que maneja las inversiones financieras.

Jacobo Fitz-James Stuart, conocido por su actividad como editor, tiene relación por primera vez con los negocios agrícolas y ha sido nombrado consejero de la sociedad Agralsa, propietaria de fincas en Salamanca, y que preside su hermano Alfonso.

Es el nuevo duque, como es natural, quien está tomando las decisiones, como la de que el palacio de las Dueñas de Sevilla se cierre, es decir, que no sea usado por la familia, por los importantes gastos que conlleva. Con la mudanza de Alfonso Díez Carabantes, que tenía su residencia en el palacio sevillano, la decisión no ha tenido ningún obstáculo.

Huertos solares.

Tras la reordenación de las empresas del ducado de Alba, los herederos de Cayetana Fitz-James Stuart tendrán que mantener a flote los negocios que recibieron de ella. Las nuevas aventuras empresariales como la comercialización de productos con la marca Casa de Alba o los huertos solares no han ido bien, pero los agrícolas tampoco. Valga como ejemplo que los auditores de la empresa Eurotécnica Agraria, una de las más importantes del negocio agrícola familiar, subrayan que sus circunstancias económicas, especialmente que sus deudas superen su capacidad de generar ingresos, “indican la existencia de una incertidumbre significativa sobre la capacidad de la sociedad para continuar con sus operaciones”. En cualquier caso hay que tener en cuenta que la sociedad tiene un patrimonio neto de 8,7 millones de euros, después de que este se redujera en medio millón de euros en el último ejercicio del que se tienen datos. Los auditores llaman la atención sobre estas incertidumbres a pesar de que en ese mismo ejercicio la cifra de negocios de esta compañía experimentara un llamativo incremento. Pasó de 1,2 a 2 millones de euros, pero ni siquiera eso mejoró el desequilibrio entre la deuda y las ventas de la compañía.

La intención de obtener nuevos ingresos llevó a entrar en el negocio solar a través de una participación en la empresa Clean and Green Energy. De esta manera, el holding financiero familiar, Inversiones Princesa, tiene un asiento en el consejo de administración, puesto que ocupa el nuevo duque de Alba. Los cambios en la normativa sobre este tipo de energía han perjudicado gravemente el negocio. La sociedad en la que participan cosechó unas pérdidas de 13,4 millones de euros.

El nuevo duque, al frente de la Fundación Casa de Alba, puede insistir también en la línea de obtener rendimiento económico de la exposición de los tesoros artísticos familiares, como ya ocurrió con la muestra titulada El legado de la Casa de Alba, que recibió 160.000 visitas y cuya entrada básica costaba 10 euros y 6 euros la reducida.

Aún queda por aclarar un asunto diferente, como es el sentido de una transferencia descubierta en la llamada operación Emperador. Esta operación policial, que llevó a la detención del empresario chino Gao Ping, destapó una red que se dedicaba a canalizar fondos de ciudadanos españoles a China para evitar presuntamente a Hacienda. En esta investigación, según ha publicado El Confidencial, se ha descubierto una transferencia desde una cuenta corriente de la duquesa en Suiza hacia Xiang Chun Xiong, padre del citado Gao Ping.

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