El Goyito: 19 años y todo un historial criminal
Ha cometido 51 delitos y ha sido detenido en diez ocasiones. Su historia es digna de película.
En febrero salió de la prisión provisional en Madrid y les dijo a sus amigos y a su novia que iba a cambiar de vida. Atrás quedarían los años de robos y persecuciones policiales y ahora viviría tranquilo en Vallecas. No tardó mucho en olvidarse de la promesa y comenzar a delinquir nuevamente: en menos de dos meses, cometió 51 delitos. Gregorio Rodríguez García tiene 19 años pero su cara es más que conocida por la policía. Lo conocen como el Goyito y cada vez que se producía un alunizaje (robo que se comete tras estrellar un coche contra el escaparate de un comercio) o un atraco en Madrid, se sospechaba de él y de su banda.
Fue capturado, por décima vez, hace unos días. Su primera detención data de 2007 por robo con fuerza. Desde entonces, como si se tratara de una película de Hollywood, había evitado varias detenciones conduciendo a toda velocidad vehículos de lujo robados que lanzaba contra las patrullas de la policía. También había salido de la prisión sin cumplir más de algunos meses en ella. Así, en noviembre de 2011 había sido aprehendido por la policía después de cometer un robo. Permaneció solo tres meses en prisión provisional. Al salir, en febrero de 2012, volvió a liderar su banda, compuesta por siete personas, que ya han sido todas capturadas. Aunque Gregorio García ya está en proceso judicial de nuevo, nadie sabe cuánto tiempo estará en prisión.
Menores delincuentes.
Los casos de jóvenes y menores que se suman a la delincuencia, como el Goyito, no son aislados. Las autoridades de Madrid señalan que han detectado entre 300 y 350 aluniceros menores de 25 años. De acuerdo con la Memoria Anual 2011 de la Fiscalía General del Estado, en 2010 hubo 21.290 menores sentenciados por diversos delitos. En 2009 la cifra de sentencias condenatorias fue de 21.467 y en 2008, de 17.992. Muchos de esos menores, como el Goyito, han salido de prisión después de algunos meses o se han acogido a distintos beneficios penitenciarios para no estar detrás de las rejas. Por ejemplo, en 2010, la pena de libertad vigilada fue impuesta en 10.527 ocasiones; en 2009, en 10.346 ocasiones; y en 2008, en 9.382. También ha ido incrementándose cada año el número de menores que, en lugar de prisión, prestan servicio en beneficio de la comunidad: en 2010 fueron 6.072; en 2009 fueron 5.441; y, en 2008, 5.371.
Lo mismo sucede con el internamiento en régimen semiabierto, las permanencias de fines de semana y las amonestaciones. Por el contrario, el internamiento en régimen cerrado ha ido disminuyendo año tras año. En 2010 esta pena fue impuesta en 687 ocasiones; en 2009 en 771; y en 2008, en 853. La Memoria Anual señala: “Continúan siendo de utilización preferente las medidas alternativas a las privativas de libertad, en concordancia con las recomendaciones internacionales”. Esto ha permitido tener a un número menor de adolescentes en prisión pero, a la vez, que personas como el Goyito salgan a cometer delitos nuevamente.
La violencia cometida por menores ha crecido incluso contra sus ascendientes y eso ha sido motivo de preocupación para la Fiscalía General del Estado. En la circular 1/2010 esta instancia señala la necesidad de actuar ante “el dato constatable de la incidencia que tienen los malos tratos familiares protagonizados por los menores, en la mayoría de los casos adolescentes varones, hacia sus progenitores, normalmente la madre”.
El documento dice: “Entre las causas de la violencia están una sociedad permisiva que educa a los niños en sus derechos pero no en sus deberes; donde ha calado el lema ‘no poner límites’ y donde los padres menoscaban la autoridad de los maestros, la policía u otros ciudadanos cuando reprenden a sus descendientes”. Tiempo ha intentado sin éxito hablar con los padres de el Goyito para preguntarles sobre el comportamiento de su hijo.


