El español que reformará la banca vaticana

12 / 07 / 2013 12:31 Javier Otero
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Juan Ignacio Arrieta, que coordina la comisión para reformar el banco del Papa, sabe que la Iglesia tiene que renovarse y apuntala el poder del Opus Dei en Roma.

La reforma que ha ordenado el papa Francisco sobre el banco vaticano, el Instituto para las Obras de la Religión (IOR), tiene un protagonista español en primera fila. Juan Ignacio Arrieta, un prestigioso experto en Derecho (es doctor en Derecho Canónico y Jurisprudencia), del Opus, que mirará debajo de las alfombras para ver qué encuentra.

Arrieta es un hombre discreto y ha sido elegido para el puesto con carácter más ejecutivo de la comisión que debe conseguir que las actividades de la banca vaticana sirvan mejor a los principios del Evangelio. Es el coordinador y tiene los poderes para investigar en esta institución incluso por encima del secreto profesional. Por encima de él se encuentra el cardenal Raffaele Farina y forman parte también de la comisión el cardenal Juan Louis Taruran, la profesora estadounidense Mary Ann Glendon y el teólogo Peter Bryan Wells. Pero Arrieta tiene los poderes ejecutivos. Precisamente de eso tiene fama, de hombre resolutivo.

Jets desde Suiza.

Los últimos acontecimientos, con la detención del prelado Nunzio Scarano y un agente secreto italiano que trasladaban 20 millones de euros de Suiza a Italia a bordo de un jet, son la guinda de una serie de sucesos que han hecho temblar de nuevo los cimientos del IOR. Entre ellos, el más destacable fue la sorprendente destitución de su presidente Ettore Gotti Tedeschi, en el papado de Benedicto XVI. Los organismos internacionales, además, habían recomendado a la institución que mejorara algunas prácticas relacionadas con la transparencia y la prevención del lavado de dinero negro.

El nuevo papa Francisco ha tomado la decisión de crear esta comisión de investigación rápidamente. Era una de las patatas calientes que le pasó Benedicto XVI, que había encargado un informe  a un grupo de cardenales sobre lo que se conoció como el caso Vatileaks, en el se incluían las intrigas sobre el IOR. Entre estos cardenales se encontraba Herranz, también del Opus, como Arrieta, que ahora va a reformar el Instituto. No hay que perder de vista tampoco que Arrieta era secretario del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos y el cardenal Herranz fue su presidente durante 13 años.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, por su parte, es miembro del consejo de cardenales para la vigilancia de la economía del Vaticano. También forma parte del Pontificio Consejo para los Textos Legislativos, donde igualmente está otro español, el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluis Martínez-Sistach. Rouco, no obstante, solo conoce a Arrieta como uno más de los españoles que forman parte de la curia vaticana.

Excelencia profesional.

El profesor Arturo Cattaneo se ha tratado con Juan Ignacio Arrieta desde 1979, ya que fue su alumno en la Universidad de Navarra. Años después, Arrieta lo llevó como docente a la Facultad de Derecho Canónico de Venecia, donde era decano. Cattaneo lo describe como “un hombre muy trabajador, con grandes capacidades organizativas y con un fuerte deseo de buscar la excelencia en lo profesional”. Arrieta lleva seis años trabajando en la curia romana, donde cardenales y obispos habrán conocido sus cualidades como “hombre digno de toda confianza, gran capacidad de trabajo y competencia”, según Cattaneo. Estas referencias habrán pesado seguramente para ser elegido para la misión que le ha encomendado el Pontífice. Pero el papa Francisco y Arrieta no se conocen, no se han tratado nunca, según confiesa este último. Como otros sacerdotes que alcanzan cargos relevantes en la curia, el Papa les nombra obispos. En este caso, Benedicto XVI le asignó el obispado de la sede simbólica de Civitate en 2008.

El aspecto del que Arrieta más se ha ocupado dentro del Derecho Canónico ha sido el de la organización eclesiástica, especialmente del gobierno central de la Iglesia, donde se incluye el Instituto para las Obras de Religión. Entre las disciplinas en la que es experto este español elegido como coordinador de la comisión que investiga la situación de esta institución destaca también que es un buen conocedor de la legislación civil, ya que antes de estudiar Derecho Canónico se empapó de Derecho Civil y obtuvo un doctorado en esta rama.

Arrieta podrá sobrellevar mejor la gravedad de la misión que le ha encomendado el Papa gracias a que tiene un gran sentido del humor. Además, el hombre que hurgará en las entrañas de los secretos financieros del Vaticano mantiene una buena forma física. A sus 62 años hace casi todos los días una o dos horas de footing.

Prestigio internacional.

Su compañero y discípulo Arturo Cattaneo subraya que “desde hace años es uno de los canonistas de mayor prestigio internacional”. Con él comparte “la aspiración de que el Derecho Canónico se encuentre cada vez más enraizado en la naturaleza y misión propia de la Iglesia”. Si se le pregunta a Cattaneo su opinión sobre si el hombre elegido para coordinar los trabajos que llevarán a la reforma o incluso la posible desaparición del IOR, como algunos han señalado, es propenso a los cambios o a la continuidad, responde: “Arrieta bien sabe que la continuidad propia de la Iglesia no es rigidez formal, ya que necesita siempre renovarse para llevar a cabo su misión en las circunstancias que van continuamente cambiando”.

Arrieta es también miembro del Consejo Pontificio para la Familia y del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica. Su pertenencia al Opus ha sido interpretada en parte por algunos (otros lo niegan tajantemente) como una restitución del poder perdido con el fulminante cese del expresidente del IOR Ettore Gotti Tedeschi. Arrieta conoce a Tedeschi y aseguran que tiene una buena opinión de él.

El coordinador de la comisión de investigación del banco vaticano ha sido profesor de Derecho Canónico de las universidades de Navarra, Roma y Venecia, decano de la Facultad de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma (del Opus Dei) y decano del Instituto de Derecho Canónico San Pío X de Venecia. El asunto que le han encomendado es especialmente delicado. Arrieta no concede entrevistas a pesar de que el presidente del IOR, el alemán Ernst Von Freyberg, que sustituyó a Ettore Gotti Tedeschi, haya dicho que pretenden dar más transparencia al IOR y tener más contacto con los medios de comunicación. Pero una cosa es el IOR y otra la comisión nombrada para su reforma.

Los miembros de la comisión encargada por el Papa de la reforma del IOR se conocen bien debido a los años que llevan trabajando en la curia. Arrieta conoce especialmente a Mary Ann Glendon, con la que ha participado en congresos internacionales. Además, el propio Arrieta la invitó a la clausura del Congreso Internacional de Derecho Canónico de Venecia, en la facultad de la que es decano.

Viajes a España.

Aunque su trabajo se centra en su destino en Roma, Juan Ignacio Arrieta, nacido en Vitoria en abril de 1951, viaja todos los años a España dos o tres veces como invitado a alguna ponencia sobre asuntos relacionados con el Derecho Canónico o para presidir actos académicos o eclesiales.

En su trayectoria destaca su paso por la Universidad de la Santa Cruz en Roma, del Opus Dei. En 2003 el cardenal Angelo Scola, uno de los tradicionales papables cuando hay que elegir Sumo Pontífice, le nombró decano del Instituto de Derecho Canónico de Venecia, recién creado. Arrieta fue el encargado   de levantarlo desde cero y reunir y formar a los docentes.

Hay, además, otro nombre español en Roma relacionado con el dinero. Se trata Ángel Lucio Vallejo Balda.

Recomendado desde España al papa Benedicto XVI, y también del Opus, es secretario de la prefectura de Asuntos Económicos, desde donde tiene la misión de realizar una especie de labor de auditoría de las finanzas vaticanas. Con 51 años, Vallejo Balda ha introducido métodos más modernos y profesionales en la manera de llevar los asuntos económicos. El anterior papa tenía una buena consideración sobre cómo se llevaron desde el punto de vista económico grandes acontecimientos como la Jornada Mundial de la Juventud, y pidió al cardenal Rouco un nombre para ocupar este puesto. En la recomendación tuvo un papel relevante Fernando Giménez-Barriocanal, secretario de Asuntos Económicos de la Conferencia Episcopal y presidente  de la cadena de radio COPE. El Vaticano, por cierto, ha reclamado a España consejo sobre asuntos económicos. De esta manera, la presencia de Herranz, Arrieta y Vallejo en puestos económicos clave para el Vaticano da una relevancia especial a los miembros del Opus en asuntos muy delicados para la Santa Sede.

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