Defensa tiene un problema con los aviones de combate
Dos pilotos fallecen en apenas cinco días en sendos accidentes aéreos sin poder saltar antes en paracaídas.
El Ejército del Aire ha encadenado en cinco días dos lutos consecutivos por culpa de accidentes con aviones de combate. No hay precedentes en España de cazas que se precipiten al suelo en tan poco espacio de tiempo, lo que ha llevado a la ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, a anunciar su comparecencia urgente en el Parlamento.
Primero fue la muerte del capitán Borja Aybar el pasado 12 de octubre cuando se disponía a aterrizar con su Eurofighter en la base de Los Llanos (Albacete) tras haber participado en el desfile aéreo de la Fiesta Nacional en la capital. Y el pasado día 17 hubo que lamentar el fallecimiento del teniente Fernando Pérez en la base de Torrejón de Ardoz (Madrid) tras un accidente con su F-18 en el momento del despegue.
El hecho de que se trate de cazas diferentes descarta un problema de serie en alguno de los aparatos en cuestión. Además, los accidentes fueron distintos en su desenlace. El Eurofighter se precipitó al suelo tras una extraña maniobra. En el momento de separarse del grupo en la fase de aproximación a la base, el aparato dio un giro a la derecha, se puso en posición invertida y se lanzó hacia el suelo. Todo ello duró apenas unos segundos ante la atónita mirada de los familiares de los pilotos que les esperaban en Los Llanos para celebrar el éxito del desfile aéreo. El piloto no pudo eyectarse en paracaídas con ese movimiento invertido ya que habría sido despedido contra el suelo.


