Rebeca Grynspan
Esta costarricense recogió en abril el testigo del uruguayo Enrique Iglesias como secretaria iberoamericana. Su tarea es conducir el proceso de renovación de las cumbres iberoamericanas.
“Busco la proyección de Iberoamérica en el mundo”
¿Cuál ha sido su mayor reto?
Aprender de la organización y tratar de cumplir con el mandato de la cumbre de Cádiz dirigido a la renovación de la Conferencia Iberoamericana. Una de mis primeras acciones fue recorrer la región, hablar con presidentes y cancilleres de las expectativas e ideas de renovación, y de cómo llevar adelante el proceso.
¿Y qué le espera ahora?
Necesitamos consolidar el espacio iberoamericano potenciando lo que se ha construido hasta ahora, pero dándole una nueva visión de futuro. América Latina no es la misma que en 1991. Tiene que ser distinta, más horizontal y simétrica. El reto es convertir la Conferencia Iberoamericana en un espacio de comunidad. Se trata de cooperación, intercambio y solidaridad entre los países como iguales.
¿Qué se propone?
Usar mi experiencia en la ONU y en una tarea tan global como la de administradora asociada en el PNUD. Ahora estamos buscando la proyección de Iberoamérica hacia el mundo.



