Luis Llongueras
Peluquero, estilista y escultor, pero también se atreve con el dibujo, la fotografía, la escritura y la arquitectura. Todo un artista. Simpático y listo a rabiar. Habla y sabe de todo. Pura sabiduría de la vida.
“Las mujeres maduras me hicieron más hombre”
¿En el trabajo es igual de encantador que con una periodista?
Soy muy exigente conmigo mismo y con los demás. Cuando la gente sabe lo que tiene que hacer y lo hace bien soy encantador, pero si no se trabaja disfrutando y con cariño, entonces chillo.
Se ha separado y se le ha muerto una hija. ¿Es de esas personas que se crece en la adversidad?
La muerte de Cristina supe superarla, sigo pensando en ella, pero mi cuerpo ya no se estremece, no llora y su muerte no me ha producido ninguna enfermedad.
Hábleme de su separación.
Que yo dejara a mi anterior familia fue una hecatombe, pero no era feliz. Es duro luchar toda tu vida por tu familia y sentirte solo y sin que te valoraran. Un desastre. Afortunadamente he encontrado a otra mujer que conocía desde hace mucho tiempo que me valora, me respeta, me ayuda a educar a mis tres hijos nuevos, de 13, 11 y 9 años. Antes tenía la tensión alta y el colon irritado y ahora por no tener no tengo ni el carácter irritado. Soy feliz.
¿Cómo lo ha conseguido?
Con cabeza y control, sabiendo que la vida es mucho más importante que todas las perrerías que te puedan hacer.
¿Qué le cambiaría a doña Letizia?
Va muy bien, pero te voy a contar una anécdota. Cuando era estudiante, con 18 años, una estilista de nuestro salón de Oviedo era muy amiga de ella y en una reunión en Madrid se la trajo como modelo para explicar y practicar con Letizia las nuevas tendencias.
¿Su mayor extravagancia?
Tocar tantas teclas y tan diferentes.
¿Por qué acabó siendo peluquero?
Por estar cerca de las mujeres. Lo mío era dibujar y pintar, pero me apunté a los estudios de peluquería y era el único chico entre nueve chicas. Pensé: “Es lo mío”.
¿Ha ligado mucho con las clientas?
Yo era un crío y hacía servicios a domicilio. A veces la mujer estaba sola, se abría la bata y no llevaba nada debajo. Las mujeres maduras me hicieron más hombre.
¿Alguna habilidad más que desconozcamos?
Intento tenerla para educar a los hijos.
De todo lo que ha hecho y hace, ¿qué es lo que se le da mejor?
Organizarme el trabajo de cada día. Mi mesa está a tope pero ordenada. A la derecha tengo lo que me queda pendiente. A continuación las llamadas que tengo que hacer, en otro montón los temas a tratar con mi secretaria...
¿Y cómo ve el país?
Haber sobrevivido a una guerra civil tiene mérito, que Franco, y no soy franquista, evitara que entráramos en la II Guerra Mundial también tiene su mérito. No soy de ningún partido pero me haría de uno que fuera humanista y que pensara en ayudar.
¿Le irrita algo de Zapatero?
¡Qué va a hacer el pobre! Está tratando de que no le quiten sus juguetes, pero al fin y al cabo España es un país que trabaja, nos hemos convertido en la octava potencia mundial y sabemos adaptarnos. Le doy un aprobado, ha sabido rectificar, pero no puede prometer mucho porque hay intereses europeos y de partido de por medio



