ACTRIZ.

Inma Cuesta

03 / 02 / 2015 Pedro Javier Díaz-Cano
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La popular Margarita de la serie Águila Roja vuelve a la pantalla grande protagonizando la recién estrenada comedia Las ovejas no pierden el tren.

 “No me siento icono sexual”

Actriz todoterreno que alterna televisión, teatro (¡Ay, Carmela!, el musical) y cine (3 bodas de más), su nombre ya suena incluso para protagonizar la próxima película de Pedro Almodóvar, Silencio. De momento vuelve a la pantalla grande con la comedia Las ovejas no pierden el tren, del director Álvaro Fernández Armero. Y lo hace para regocijo de sus rendidos admiradores. La popular Margarita de Águila Roja asegura que no es consciente de ser la actriz española de televisión más deseada por los españoles para tener una aventura extramatrimonial, según un reciente ranking del portal de contactos Ashley Madison, solo superada por la actriz Christina Hendricks (Mad Men) y por delante de la colombiana Sofía Vergara (Gloria en Modern Family). Criada en Andalucía y con una belleza que recuerda a las musas del pintor Romero de Torres, Inma Cuesta no se considera una sex symbol y no cree que la tensión sexual entre su personaje y el encarnado por David Janer en Águila Roja sea la clave del éxito de esta serie, emitida en más de veinte países.

Las ovejas no pierden el tren es una comedia que retrata la sociedad actual y la nueva vida cotidiana por la falta de trabajo y la necesidad de reciclarse, como le ocurre al final a su personaje de Luisa. Se suele emplear la expresión “renovarse o morir”. ¿Cree que actualmente sería mejor decir “reciclarse o morir”?

Cualquiera de las dos expresiones es correcta, pero quizá reciclarse implica aprovechar aquello que tenemos y reinventarnos con imaginación...

¿El título de la película es una moraleja bucólica para quienes quieran reencauzar su vida personal en el sentido de que la felicidad se puede encontrar en el campo?

Esto debería contestarlo el director, Álvaro Fernández Armero, pero por supuesto creo que la felicidad se puede encontrar donde menos lo esperas. Ahora estamos volviendo a nuestras raíces; por ejemplo, la comida ecológica está de moda, y cada vez más gente vive en pueblos cercanos a las ciudades, porque las viviendas son más asequibles y ganan en calidad de vida. Así que imagino que la moraleja bucólica es bastante apetecible...

¿La calificaría de comedia agridulce al retratar a la actual generación entre los 30 y 40 años, que tiene la sensación de que las cosas no son como les habían contado?

Cada etapa tiene sus momentos. Quizá a estas edades uno hace balance de la vida, para saber si vas por el camino que realmente quieres o te has dejado llevar por el rebaño. Viendo la película cada uno se puede sentir identificado con un personaje distinto... Me quedo con la siguiente frase: “¡¡Voy a perder todos los trenes que me dé la gana!!”.

Su personaje de Luisa está obsesionado con tener un segundo hijo pese a que su matrimonio no atraviesa por su mejor momento. ¿Le consta que muchas mujeres tienen un reloj biológico que les marca el momento de ser madres?

No todas las mujeres tienen reloj biológico y también creo que es una cuestión que incluye a los hombres. Depende de la persona, no de si se es hombre o mujer.

En la serie Águila Roja los guionistas juegan con la relación amorosa de su personaje (Margarita) con el de David Janer (Gonzalo), creando lo que suele denominarse como tensión sexual entre los protagonistas para mantener el interés de los espectadores. ¿Puede radicar ahí una de las razones del éxito de la serie, con más de 3.800.000 espectadores de audiencia y que se ve en 20 países?

No creo que la tensión sexual entre los protagonistas sea la clave del éxito de la serie, sino más bien que abarca un abanico de interés muy amplio de edades. Es una serie muy familiar, y tiene acción, romanticismo, comedia, intrigas palaciegas... Es increíble que sigamos teniendo un público tan fiel después de tantos años, a pesar de las largas esperas e interrupciones repentinas. Estamos muy agradecidos.

Según un reciente ranking del portal de contactos extramatrimoniales Ashley Madison, usted es la actriz española de televisión más deseada por los españoles para tener una aventura [solo superada por la actriz Christina Hendricks (Mad Men) y por delante de la colombiana Sofía Vergara (Modern Family)]. ¿Siente como un halago ser un icono sexual o, por el contrario, no le gusta ser la fantasía sexual de muchos españoles?

No tenía conocimiento de ninguno de estos datos, pero no creo que sea así pese al éxito de Águila Roja. No hay más que poner la televisión para darse cuenta de ello. No me siento ningún icono sexual ni pretendo serlo.

Aunque nació en Valencia, desde niña vivió en Arquillos (Jaén) y en 2006 recibió un premio del Diario Jaén. ¿Se siente profeta en su tierra?

Sí, estoy muy agradecida a mi pueblo. Cuando estrené ¡Ay, Carmela!, el musical, dos autobuses completos de paisanos de Arquillos se desplazaron hasta Madrid para verme en la función. Además, vinieron cargados de pericones, el dulce típico del pueblo, para repartirlos entre mis compañeros. Fue muy emocionante para mí.

Recientemente, ha protagonizado la obra de microteatro Hanky Panky, junto a Hugo Silva. ¿Cómo ha sido enfrentarse a las fobias del microteatro, habida cuenta el espacio reducido y la relación tan cercana con el público?

Hace tiempo que superé mis fobias y ninguna tenía que ver con el teatro, menos mal... Me involucré en el proyecto de microteatro porque me apetecía mucho vivir una función con esa cercanía del público e interpretar una pieza corta. El espacio era muy especial, un club privado, y lo dirigía el capitán Daniel Sánchez Arévalo. Era imposible decir que no.

En este microteatro ha encarnado a una jefa de barra inspirada en Ada Coleman, que creó el famoso cóctel Hanky Panky para el actor británico sir Charles Hawtrey como “remedio contra el cansancio y la monotonía”. ¿Alguna vez ha bebido algo antes de una función de teatro para superar el miedo escénico?

No tengo miedo escénico, pero si lo tuviera no creo que beber sea la solución para superarlo.

Por cierto, el Hanky Panky es un cóctel elaborado a partes iguales (4 centilitros) de ginebra y vermut rojo con unas gotas de Fernet. ¿Cuál es su cóctel ideal?

Me gusta el gin-tonic, porque me resulta digestivo y refrescante. El mojito o los daiquiris con fruta natural están muy ricos también.

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