Por qué la burbuja inmobiliaria es, aún, algo del pasado
El sector inmobiliario español va recobrando el pulso y suben las compraventas de viviendas y los precios. Pero aún están lejos de las locuras de 2001 a 2007.
Los repuntes en el número de viviendas vendidas y en el precio de algunas zonas como Madrid o Cataluña han despertado las alarmas de algunos observadores, que han comenzado a hablar de la posibilidad de una nueva burbuja inmobiliaria. De momento, sin embargo, no se dan las circunstancias necesarias para ello.
Es cierto que, como recuerda el Colegio de Registradores de la Propiedad en su último informe sobre el sector, entre el final del primer semestre de 2016 y la misma fecha de 2017, han cambiado de manos en España 429.624 viviendas, “lo cual supone el mayor resultado interanual de los últimos seis años”. Pero ahora llegan los matices. De todas esas viviendas, solo son de nueva construcción un total de 74.210 unidades (un 17,3% del total). Ello lleva a que si bien el crecimiento interanual para el conjunto de vivienda ha sido del 11,86%, el incremento de las nuevas se ha quedado en un 1,98% mientras que el de la usada ha alcanzado el 14,17%.
¿Tiene esto mucha importancia a la hora de valorar si España se dirige hacia una nueva burbuja inmobiliaria? Categóricamente sí. Durante el periodo en el que se gestó la anterior burbuja (2001-2007), “frente a un crecimiento del PIB nominal del 67%, el crédito al sector privado aumentó un 221%, concentrado especialmente en el sector inmobiliario, que registró un crecimiento del 250% en el crédito para adquisición de vivienda y del 513% en el caso del crédito a las empresas de construcción y servicios inmobiliarios”. Son datos aportados por el gobernador del Banco España, Luis Linde, quien añade que “el mayor crecimiento del crédito se alcanzó en los años 2005 y 2006. En estos dos años, el crédito al sector privado creció un 60%; el destinado a adquisición de vivienda, un 65%; y el crédito a empresas de construcción y servicios inmobiliarios, casi un 100%; es decir, prácticamente se dobló en dos años”.



