Ojo al IPC, que puede comerse las rentas
Una parte importante de la rentabilidad real de los depósitos proviene de la inflación negativa.
Los depósitos bancarios ya no son lo que eran. Eso lo tienen claro los bancos y los propios ahorradores, que buscan alternativas para dejar su dinero en algún sitio que les dé algo más de rentabilidad. Pero, ¿cómo está España comparada con sus vecinos de la Eurozona? Aguanta el tipo, aunque parece que solo de momento, porque una parte importante de la rentabilidad depende del IPC y eso va a cambiar en los próximos meses.
Los datos del Banco Central Europeo muestran cómo la banca española pagaba en mayo un tipo medio del 0,41% por los depósitos de clientes de hasta un año. La cifra es muy baja si se compara con el 1,24% que paga Francia, el 1,21% de Italia, el 1,06% de Bélgica o el 0,73% de Portugal. Sin embargo, los técnicos siempre dicen que la rentabilidad real hay que calcularla restando la inflación al tipo de interés, porque así se ve mejor cuánto dinero real se saca de la renta del depósito para poder gastarlo.
Como en España la inflación de mayo era negativa (-0,3%), resulta que el tipo real de los depósitos era del 0,71% de media, cifra que ya está por encima de Bélgica (0,26%) y Portugal (-0,27%) y muy cerca de Francia (0,94%). En Alemania el tipo real era negativo en 0,32 puntos. En España la inflación de junio ya es positiva, lo que roerá la rentabilidad de los depósitos en los próximos meses.



