México conquista la economía española
FCC, Campofrío, Avanza, Bimbo, Realia... las inversiones mexicanas en España crecen como la espuma en todos los sectores.
España es la segunda patria de los millonarios mexicanos. Desde hace diez años han invertido en nuestro país más de 31.000 millones de euros, según datos del Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX). Las pioneras fueron la petrolera Pemex, que entró en Repsol en 1987 como accionista de referencia y la cementera Cemex, que compró en 1992 Valenciana de Cementos. Aquella flotilla de barcos es nada comparado con la Armada mexicana desembarcada en España en los últimos diez años. “Desde 2008 los inversores mexicanos han aprovechado el fuerte ajuste bajista del precio de los activos por la crisis.
España es la entrada en Europa para las multinacionales latinas y un mercado excelente para su diversificación”, dice Almudena Semur, directora gerente del Instituto de Estudios Económicos. El argumento lo refuerza Ramón Casilda, experto y consultor estratégico para América Latina, profesor del Instituto de Estudios Bursátiles y de la Escuela Diplomática y catedrático de la Universidad de Alcalá de Henares, autor de La crisis y la reinvención del capitalismo: “México y España son un caso claro de fertilización cruzada. En 1965 aterrizó en España Aurrerá, la cadena de supermercados de la familia Arango, que hoy es dueña de la cadena Vips. El interés de México por España es muy antiguo, somos la puerta de Europa y un mercado muy interesante para su diversificación. Hacer negocios en el mismo idioma es la mitad del camino del éxito en la inversión”.
Casilda valora el aluvión inversor, pero duda que hayan invertido 31.000 millones de euros. “Hay muchas inversiones solo financieras. Lo que importa es la inversión productiva, y puede ser menor”. Él valora las inversiones en 25.259 millones, de los cuales 17.000 han sido invertidos a través de vehículos/sociedades en los Países Bajos. Con todo, certifica que “los mexicanos saben lo que hacen en España, somos un país de oportunidades. Muchos son hijos o nietos de españoles. Somos un buen país para invertir, para no depender tanto del dólar, su divisa de referencia”.
El almirante de la Armada mexicana es el millonario Carlos Slim, con una fortuna de más de 60.000 millones de dólares (52.000 millones de euros), según Forbes. Es una de las tres primeras fortunas del mundo, tras Bill Gates (Microsoft) y Amancio Ortega (Inditex). En 2008 inicia sus negocios con La Caixa mediante una asociación financiera y bancaria, cuando en España apenas se olía la crisis .El magnate se hizo con Fomento de Construcciones y Contratas (61,11% del capital), la emblemática firma de la familia Koplowitz, la cuarta constructora española. FCC está gobernada hoy por Carlos Jarque, un ejecutivo de Slim, que está dando la vuelta a los números, y en abril volvió a beneficios tras años de pérdidas. Slim es también dueño de la inmobiliaria Realia y la cementera Portland Valderrivas, ambas controladas por la familia Koplowitz. Es accionista minoritario de Caixabanc, que a su vez tiene una participación del 9,1%, a través de CriteriaCaixa (primer accionista del banco catalán), en Inbursa, el banco del mexicano. Su asociación fue más fuerte al principio pero sigue siendo sólida. La nota pintoresca del magnate es la compra del Real Oviedo Club de Fútbol, donde es accionista mayoritario, con el 71%. La foto de Slim con la camiseta del Real Oviedo dio la vuelta al mundo.
Slim está en medios de comunicación como Prisa, editora del diario El País. Hoy solo tiene un porcentaje mínimo (menos del 3%), tras varias ampliaciones de capital. En Prisa está también su paisano Roberto Alcántara, primer accionista individual de la editora, con un 9,3 % del capital, tras desembolsar 100 millones de euros en 2014. Alcántara es dueño del Grupo Toluca y la línea aérea Aérobus. Como dice Casilda,“las multilatinas saben lo que hacen. Tiene sentido lo que hace Slim en construcción, inmobiliario, banca, comunicación, replica su imperio mexicano. Sabe que somos un mercado alternativo a sus negocios en Latinoamérica”. Solo en la compra de FCC y Realia, Slim invirtió 7.800 millones de euros en el primer semestre de 2016. Canaliza sus inversiones a través de Inmobiliaria Carso, desde donde controla su imperio, en el que destaca América Móvil, primer operador latinoamericano de telecomunicaciones. Es cierto que Slim no ha hecho más que poner dinero en España desde que aterrizó, y ha tenido pérdidas, pero FCC ha sido salvada y ya ganó 21,4 millones de euros en el primer trimestre de este año, frente a 16,7 millones de pérdidas en el primer trimestre de 2016. FCC pasó años duros en 2013 y 2014, pero no está lejos el año en que vuelva a dar dividendo y tenga beneficios netos en todas sus empresas.
David Martínez
Mario Páez
Moisés El-Mann
Fernando Lerdo de Tejada
Campofrío en el grupo Sigma
A los inversores mexicanos les gusta la banca española. Slim estableció una fructífera relación con La Caixa en 2008, cuando la entonces caja compró el 20% de Inbursa, el banco del mexicano, para colaborar en banca minorista. En 2013 se redujo su participación al 10,1% ya como Caixabanc y cuando CriteriaCaixa era ya primer accionista de la entidad. Actualmente CriteriaCaixa tiene una participación de solo el 9,01% de Inbursa. Por su parte, Slim tiene el 0,76% del capital de Caixabanc, desde septiembre de 2016. El mexicano aprovechó la colocación privada el año pasado de un 9% del capital del banco catalán y pagó 100 millones de euros por esa mínima participación.El interés por la banca alcanza apellidos desconocidos, como Ernesto Tinajero, propietario del 7,2% de Liberbank, el banco asturiano. La compra la hizo a través de su sociedad Aibillo. Otro mexicano poco conocido es David Martínez, que controla el 4,94% de Banco Sabadell. La inversión la hizo su sociedad Winthrop Securities Limited. Los mexicanos han hecho inversiones atípicas: 253 sucursales de Banco Sabadell por parte de Moisés El-Mann o el propio Slim, que adquirió 439 sucursales de Caixabanc por 428 millones de euros. Otros han sido desgraciados en su aventura bancaria en España. Antonio del Valle era accionista de referencia de Banco Popular con un 4%, y ha perdido 550 millones de euros por la liquidación de la entidad. Del Valle es el gran conspirador en la crisis del Popular, causante del cese de Ángel Ron como presidente del banco y su recambio por Emilio Saracho. Es hijo de emigrantes asturianos y la séptima fortuna de México, con inversiones en la química y la construcción. Posee una pequeña entidad financiera, el Banco BX+, en el que el Popular es accionista con un 24,9%. Veremos qué hace el Santander con esa participación, si la liquida o la mantiene. Ahora quiere recuperar su dinero mediante acciones judiciales en España y en Europa.
Campofrío en el grupo Sigma
Campofrío, la emblemática cárnica burgalesa, es mexicana desde junio de 2015. En esa fecha, Sigma Alimentos compró el 100%. Se trata de una firma que es parte del grupo mexicano Alfa. Sigma adquirió el 37% del capital a los chinos de WH Group, por 312 millones de euros, cuando ya tenían el 63% de Campofrío. Pedro Ballvé, el último presidente, hijo del fundador de la compañía, deja la empresa al mexicano Mario Páez. Sigma produce carnes fritas, lácteos, refrigerados y congelados, factura 4.500 millones de euros, tiene 71 plantas y 38.000 trabajadores. Bimbo, el famoso pan de molde, ha sido español durante décadas y hace seis años volvió a sus orígenes mexicanos. En 2011 Bimbo México compró Bimbo España por 110 millones de euros a la multinacional americana Sara Lee. No se paró ahí y adquirió en 2015 otra marca españolísima, Panrico, que estaba camino del cierre. Pagó al fondo de inversión americano Oaktree 209 millones de euros y está poniéndola a flote. Bimbo es el rey del pan de molde en España y Portugal con más de 100 marcas. El nuevo primer ejecutivo de Bimbo España es Fernando Lerdo de Tejada, nieto del fundador de Bimbo, el mítico empresario D. Lorenzo Servitje, que acaba de morir a los 98 años en México.
Auto Res, en manos de ADO
Los viajeros de Avanza (Auto Res) a Valencia, Castellón, Extremadura y Castilla y León, ya saben que es una compañía mexicana. El dueño es ADO, segundo operador de autobuses de México y el primero en Latinoamérica en el sector de transporte urbano e interurbano de viajeros. La compra de Avanza costó 881 millones de dólares (762 millones de euros) en agosto de 2013. Los espectadores de las salas de cine Yelmo saben que el grupo mexicano Cinépolis, uno de los tres mayores operadores de ocio de Latinoamérica, es el nuevo propietario. El precio no se ha revelado, se sospecha que es la deuda bancaria de 50 millones. Los mexicanos se han hecho con el segundo operador de salas de cine de España, presente en 20 ciudades con 414 pantallas. Por taquilla pasan al año 11 millones de espectadores. Pemex, la pionera de la inversión mexicana en España, ha vuelto a nuestro país. Acaba de hacerse con los Astilleros de Hijos de Barreras, el primer astillero privado de España, con instalaciones en Vigo. Por otra parte, es poco conocido el grupo mexicano Zena-Alsea, primer operador latinoamericano de restauración, comida rápida y casual, que tiene una fuerte implantación en España. La firma Alsea es propietaria de enseñas y franquicias como Foster’s Hollywood, Pizza’s Dominó, La Vaca Argentina, Cañas y Tapas y hasta 14 enseñas diferentes en España, México, Colombia, Brasil y Argentina. Hay mexicanos en el mundo editorial. Hablamos de Bernardo Domínguez, dueño de la nueva editorial Malpaso, con sede en Barcelona. La firma es muy innovadora y ha editado títulos de éxito como la biografía del futbolista del Barcelona CF, Andrés Iniesta. Finalmente hay inversores mexicanos desconocidos en el sector inmobiliario. Han comprado edificios emblemáticos en Madrid, como Gran Vía 14, sin desvelar su identidad, y hay dinero mexicano en centros comerciales que no tiene apellidos todavía. Suma y sigue del río de pesos a euros que cruza el Atlántico en las dos direcciones.
Restauración. Un local de La Vaca Argentina en Madrid, una franquicia adquirida por Zena-Alsea. Foto: Gema Merino
México
Un país de millonarios
Hay 3.300 millonarios, con fortunas de más de 30 millones de dólares (22 millones de euros) aunque multiplican esa cifra por 100.
Tienen en conjunto una fortuna de unos 400.000 millones de dólares (346.000 millones de euros) entre bienes raíces y participaciones financieras e industriales. Los datos son de un estudio de Wealth & UBS (Unión de Bancos Suizos). Al menos ocho de estos millonarios, encabezados por Carlos Slim, están en España desde hace diez años, a través de inversiones directas e indirectas, financieras o industriales. Este grupo es la avanzadilla de un movimiento inversor que explica las grandes cifras del movimiento de capitales entre los dos países. Es el primer inversor de Latinoamérica en España, con más de 20.456 millones de dólares (17.700 millones de euros) en 2014, un año récord. Ese flujo en 2016 aumentó un 42% sobre el año anterior. México está en el top ten de los países inversores en nuestro país.
Es el séptimo inversor en España tras EEUU, Luxemburgo, Holanda, Alemania, Francia y Reino Unido y por delante de China y Canadá, dos países muy significativos en los flujos inversores a España.
Carlos Slim








