La trampa de Gowex lleva ya un año cerrada
El caso Gowex cumple un año en la Audiencia Nacional y el dueño sigue en libertad bajo fianza.
Hace ya un año. En los primeros días del mes de julio de 2014, la consultora internacional Gotham City Research publicaba un informe en el que, entre otras lindezas, señalaba que el valor de la empresa española Lets Gowex, conocida por su apellido (Gowex) en realidad valía cero euros, a pesar de que en el mercado alternativo bursátil (MAB) de la bolsa española su valor era de casi 1.500 millones de euros.
Si a finales de junio las acciones de Gowex podían comprarse en la bolsa a 20,5 euros, el informe de Gotham City fue demoledor. En pocos días el precio se derrumbó y el 2 de julio llegaba a los 7,92 euros. En ese momento la cotización fue suspendida, y hasta ahora. El presidente de la compañía, Jenaro García, y otras diez personas más fueron imputadas por el juez Santiago Pedraz, titular del juzgado de instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, sin que un año después se vea una salida clara al lío judicial.
En concreto, el procedimiento abierto por la Audiencia tiene como imputados, además de a Jenaro García, a su esposa, Florencia Maté; al director financiero, Francisco Martínez Marugán; y al auditor de la sociedad, José Antonio Díaz Villanueva. En un segundo nivel de responsabilidad también deben responder ante la Justicia tres empleados de la empresa y los presuntos testaferros Antonia Antúnez, Javier Martín Vaquero, Antonio Salmerón, Guadalupe Esmeralda Almeida y Juan Cañamero.
Pero, ¿qué ha sido de Jenaro García? De momento se encuentra en libertad bajo fianza a la espera de juicio. Cuando el caso cayó en sus manos, el juez Pedraz le impuso una fianza de 600.000 euros para evitar la prisión preventiva. Justo al final del plazo, su esposa, Florencia Maté, realizó una transferencia desde una cuenta domiciliada en Luxemburgo a nombre de una sociedad propiedad del matrimonio. Fuentes que siguen de cerca el proceso señalan a TIEMPO que la vista oral podría retrasarse aún un año o dos. En los últimos meses, según las mismas fuentes, Jenaro, como le conocían amigablemente los empleados de su empresa, ha acariciado en varias ocasiones la posibilidad de vender la participación que aún le queda en Gowex (un 52%), aunque las acciones están embargadas. De hecho, los dos paquetes de títulos más importantes, del 23,24% y del 24,11%, siguen en manos de dos sociedades de Jenaro García (Cash Devices y Biotelgy, respectivamente) y permanecen inalterados desde que el magistrado decretó su embargo.
Atrapados. Y mientras los accionistas minoritarios siguen atrapados, las cuentas de Gowex son un misterio insondable. El juez Pedraz nombró administrador judicial a Javier Solsona, uno de los directivos de la empresa, que el 15 de febrero pasado depositó en la Audiencia las cuentas auditadas de los años 2010 a 2013, que son los que pueden dar lugar a hechos delictivos, ya que en el primero de estos dos años es cuando la sociedad salió a bolsa, lo que finalmente se convirtió en una trampa para muchos pequeños inversores.
Jenaro García ha llegado a decir últimamente que no le importaría ir a la cárcel para pagar por el daño que ha hecho a tanta gente que creyó en él y en su negocio. Las fuentes consultadas por este semanario confirman que el expresidente de Gowex asume que puede ser condenado finalmente a una pena de prisión, pero que apetecerle, lo que se dice apetecerle, le apetece poco.


