¿La Bolsa? bien, gracias
El mercado de valores ha vivido un 2013 histórico. Ha sido el año con mayor entrada de dinero desde el inicio de la crisis y sus cotizaciones han dado grandes alegrías.
Hay expertos que sostienen que la Bolsa es un indicador adelantado de lo que va a ocurrir después en la economía real. Es decir, que sus subidas y bajadas adelantan lo que luego notarán los ciudadanos en sus bolsillos. Si eso es así, en España estamos de suerte, porque el principal indicador bursátil nacional, el Ibex 35, ha obtenido una rentabilidad del 15% en 2013, el mejor resultado de los últimos cuatro años.
Una parte importante de esta buena racha del Ibex se debe a que la contratación ha subido en un año en el que han sido muchos los empresarios y banqueros que han dicho que el dinero comienza a llegar a España. ¿Se ha notado eso en la Bolsa? Todo parece indicar que sí. La compraventa de acciones ha terminado el año en el entorno de los 700.000 millones de euros, también por encima de 2012, y la parte del negocio en manos de inversores no residentes se mantiene muy elevada, superando el 79% en 2013.
Otra cifra que da idea de la fortaleza de la Bolsa española es que su capitalización (lo que costaría comprar las acciones de todas las empresas cotizadas) se sitúa en 1,05 billones de euros, un 11% por encima del valor de cierre de 2012, y una cifra que es muy similar a la del PIB español en su conjunto. Además, Santander, Telefónica y BBVA han sido, un año más, los valores más líquidos del Euro Stoxx 50, índice que agrupa a las 50 mayores empresas cotizadas europeas.
Entre los primeros de Europa.
Esto se une a que, un año más, y ya van tres seguidos, los valores representativos de las empresas españolas encabezan la lista de los más negociados entre los europeos del Euro Stoxx 50. Seis empresas españolas (Santander, BBVA, Telefónica, Inditex, Iberdrola y Repsol) acumulan el 20% del importe total negociado por las 50 mayores del continente. En esta actividad tiene que ver también el hecho de que el mercado bursátil español es el más atractivo en rentabilidad por dividendo (con un 5%), frente a la media europea del 3%. Hasta finales de 2013, las empresas han retribuido a sus accionistas con más de 22.000 millones de euros.
Pero si la inversión extranjera es importante en la Bolsa española, también lo es la de las familias, que, según datos del Banco de España, son propietarias del 25% de las acciones cotizadas en el mercado bursátil. En cifras concretas, y según datos de la propia Bolsa, la inversión de las familias en acciones ha alcanzado 131.500 millones de euros, lo que significa que los particulares destinan el 7,3% de su ahorro a invertir en acciones cotizadas. Esta es la mayor exposición de inversores nacionales individuales a la renta variable en los últimos seis años.
España como destino inversor.
El presidente de Bolsas y Mercados Españoles, Antonio Zoido, lo tiene claro. “España –decía en la presentación de estos buenos resultados– ha pasado de ser un país de riesgo a un destino preferente para la inversión. En los últimos meses se han publicado cuantiosos informes favorables apoyados en gran parte en la mejora de las cifras económicas y en el atractivo de las compañías cotizadas, que tras un largo periodo de penalización se encontraban en cotas históricamente bajas”. Y apoyaba su opinión con dos cifras: “El IBEX 35 acumula una subida del 15% en 2013 después de haber ganado el 55% en año y medio. Se trata del mejor resultado desde 2009”.
Destaca, además, el avance que ha tenido la Bolsa española en cuanto a número de operaciones negociadas hasta el mes de noviembre, con 44,3 millones (un 15% más que en el mismo periodo de 2012), después de haber alcanzado en octubre su récord mensual con 6,4 millones de operaciones de compraventa registradas.
Capital para las empresas.
Para Zoido, el estrangulamiento del crédito bancario ha puesto contra la pared a muchas empresas. “La crisis –dice– ha puesto en evidencia que el esquema de financiación existente ha dificultado, en el momento más crítico, la expansión económica”. Por ello, el presidente de Bolsas y Mercados cree que “las empresas españolas tienen la opción de aprovechar las oportunidades de financiación existentes en los mercados, que van siendo cada vez más amplias: la Bolsa española ha canalizado en los últimos cinco años 132.000 millones de euros de capital a las cotizadas”.
Según los datos del mercado, el capital canalizado a través de la Bolsa en 2013, que ha servido para financiar a las empresas, ha ascendido a 31.000 millones hasta noviembre, lo que supone un 27,3% más que en 2012. “Esta fuerte actividad –añade Zoido– coloca a la Bolsa española como la tercera del mundo en canalización de flujos de inversión y demuestra que el papel del mercado como fuente de financiación se cumple de forma excelente”.
Pero, ¿qué espera el mercado bursátil para el 2014 que comienza? Para empezar, el presidente de Bolsas y Mercados reconoce que 2013 ha sido bueno. “Cerramos un año positivo para la Bolsa –dice– y algo más estable para la economía. Empezamos bajo la presión de un posible rescate al país y terminamos con la economía situada en el umbral de la recuperación. Se ha superado técnicamente la recesión; las exportaciones y el sector turístico están en niveles récord; se ha incrementado la inversión en el país; los resultados empresariales empiezan a mejorar y los extranjeros invierten con fuerza en la Bolsa y deuda españolas”.
Según Antonio Zoido, el foco se situará en los próximos años en la financiación. “Creo –dice– que no transcurrirá mucho tiempo sin que la otra gran tarea de los mercados, la financiación de las empresas, se alíe también con la tecnología y los esquemas de comunicación social que esa tecnología ha abierto, para producir cambios de gran relevancia”. Explica a continuación que el endeudamiento de las empresas debe reducirse necesariamente, lo que hará más necesario apoyar las inversiones en capital propio, algo que, en una etapa de escasez de dinero bancario, “abre espacios hacia otros esquemas de financiación”.
La apertura de nuevos mercados para pequeñas empresas son una de esas alternativas, a las que unen los mercados virtuales que comienzan a abrirse paso. “Cambios en financiación, tecnología y comunicación conducirán a mecanismos de mayor papel del capital y menor de la deuda”, señala Zoido, quien añade que se abren nuevos tiempos para las bolsas. “Los mercados concluye tenemos aquí la oportunidad de intentar fortalecer, para el bien de todos, nuestro papel financiador. Pero mucho será nuevo y no será fácil”.
Concentración.
Entre tanto, los críticos, que también los hay en el mercado bursátil español, señalan que el peso de la banca es excesivo en la configuración del principal índice, el Ibex 35. De hecho, entre los diez primeros valores por capitalización se sitúan tres bancos (Santander, BBVA y CaixaBank), que suman el 27% de la capitalización total del Ibex. Si se suman además Bankinter, Sabadell y Popular, también presentes en el índice selectivo, los valores bancarios acumulan más del 30% de la capitalización. De ahí la importancia de que los resultados de estas entidades comiencen a remontar el vuelo y den aún más aire a la Bolsa.
La banca, con su enorme importancia, no es tampoco la culpable única de la alta concentración en unos pocos valores que sufre la Bolsa española. Los diez valores más grandes del Ibex en 2013 (Inditex, Santander, Telefónica, BBVA, Iberdrola, Repsol, Endesa, Mittal, Gas Natural y CaixaBank) suman las tres cuartas partes de la capitalización total del Ibex, lo que supone que las restantes 25 empresas cotizadas en este índice se reparten la cuarta parte que queda.
Esta concentración tan alta ha tenido este año una repercusión positiva sobre el índice, debido a que ninguna de las grandes ha sufrido retrocesos. Los bancos, muy castigados en 2012, han tenido un buen comportamiento en 2013, con subidas anuales cercanas al 40% en CaixaBank o Popular, de más del 50% como en Bankinter o del 22% en
BBVA. Este tirón de los valores bancarios han tenido mucho que ver en el 15% de subida general del Ibex, mientras que otras mucho más espectaculares apenas han tenido repercusión en la media general.
Un ejemplo paradigmático de este efecto de la concentración es el de Sacyr Vallehermoso, que ha subido en 2013 un 120% en su cotización bursátil y apenas se ha notado en el Ibex. ¿Por qué? Pues porque esta constructora supone solo el 0,3% de la capitalización total, lo cual hace que, a pesar de que sus accionistas hayan visto doblada su inversión, la influencia de ese tirón en el índice apenas haya supuesto cuatro décimas en el 15% de subida general del Ibex. Algo similar ha ocurrido con IAG (la empresa nacida de la fusión de British Airways e Iberia), cuya subida también superior al cien por cien en 2013 sólo ha sumado 1,8 puntos al ascenso general del Ibex.



