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Marie Curie retrata los años más duros de la vida de la única persona galardonada con dos premios Nobel. La promesa es un filme épico a la vieja usanza sobre el genocidio armenio.
Marie Curie
Dirección: Marie Noëlle
Reparto: Karolina Gruszka, Charles Berling y Malik Zidi
Cuenta la directora Marie Noëlle que en el proceso de documentación previo a la escritura de este filme, accedió a los diarios originales de Marie Curie, custodiados en la Biblioteca Nacional de Francia, por los que tuvo que firmar una carta de consentimiento en la que afirmaba conocer la radioactividad de los mismos. Necesitaba exponerse al mismo peligro imperceptible al que se enfrentó Curie para poder identificarse completamente con ella, para lograr construir mejor su personaje. Y salvando las distancias, se puede observar un paralelismo muy estrecho entre los desafíos de ambas Marie, Noëlle y Curie. La cineasta francesa dirige en solitario por primera vez desde el fallecimiento de su esposo Peter Sehr en 2013, con quien ha firmado filmes como la coproducción española La mujer del anarquista (2008) o Ludwig II (2012), y ha elegido centrarse en la vida de la científica justo después del fallecimiento de su marido, Pierre. Marie Curie, la película, es un elogio al coraje y a la sed de conocimiento de una mujer que luchó (y venció) contra enemigos invisibles: la tristeza,la moral burguesa y el machismo de las instituciones.
La promesa
Dirección: Terry George
Reparto: Oscar Isaac, Christian Bale y Charlotte Le Bon
Insólita coproducción entre Estados Unidos y España por su ambición, su tono y su reparto, encabezado por dos estrellas de Hollywood. Épica reconstrucción histórica de la Gran Guerra y una de sus secuelas más devastadoras e injustamente olvidadas, el genocidio armenio en el que el entonces imperio otomano segó la vida de más de un millón de personas. Dirige y coescribe el norirlandés Terry George (conocido por En el nombre del hijo y sobre todo por Hotel Rwanda), que construye un melodrama romántico entorno a la represión violenta y el exterminio en masa durante el asedio de Musa Dagh en 1915.
El cineasta peca a veces de una voluntad quizá demasiado pedagógica, pero el filme evoca un tipo de épica fílmica de otra época, con una narrativa muy ortodoxa, una fotografía preciosista y unas interpretaciones espléndidas.




