El Popular abre la puerta a perder dinero en 2016
El Banco Popular ha anunciado una nueva macroampliación de capital de 2.505 millones de euros, justo tres años y medio después de haber realizado otra de 2.500 millones en diciembre de 2012. En aquella ocasión el banco se vio abocado a fortalecer su balance con más capital por cumplir muy por los pelos los test de resistencia a la crisis. Ahora, la entidad dice que lo hace para “fortalecer el balance y mejorar tanto sus índices de rentabilidad como sus niveles de solvencia y de calidad de activos”, según la comunicación oficial enviada a la CNMV.
La ampliación supone la emisión de 2.004 millones de acciones nuevas, que saldrán al precio de 1,25 euros cada una (0,50 euros de nominal y 0,75 de prima de emisión). Los accionistas actuales tendrán derecho preferente de suscripción de estos nuevos títulos. Cada acción vieja otorga un derecho de compra y serán necesarios 14 derechos para comprar trece acciones nuevas. Los derechos cotizarán en bolsa y quienes no deseen ejercitarlos podrán venderlos en el mercado.
El Banco Popular destaca en su comunicación que con los recursos obtenidos de esta nueva ampliación “podrá reforzar su potente franquicia y modelo de negocio y seguir avanzando con mayor firmeza en su modelo de negocio comercial y minorista, basado en la financiación a PYMEs y autónomos y en la financiación al consumo, aprovechar las oportunidades de crecimiento que el entorno ofrezca y, a la vez, continuar de forma acelerada con la reducción progresiva de activos improductivos”.
En la presentación de la operación a los analistas el banco señala también que “ciertas incertidumbres podrían dar lugar a provisiones durante 2016 por un importe de 4.700 millones de euros, principalmente destinadas a crédito e inmuebles, lo que podría ocasionar pérdidas contables (cubiertas, a efectos de solvencia, por el aumento de capital) y la suspensión temporal del dividendo”.
Sobre este último punto, el del dividendo, el Popular señala en esa misma presentación a los analistas que espera poder acelerar la vuelta al pago en efectivo a los accionistas a partir de 2018, año en el que promete dedicar a dividendos el 40% o más de su beneficio neto distribuible. Tras el anuncio de la ampliación, el banco sufrió una caída en bolsa que inicialmente fue del 25% aunque luego se fue suavizando en algunos puntos.


