Abortos y VIH: en China falta información sobre salud sexual
Aunque en China se aprecia una tímida apertura hacia una mayor diversidad sexual, los jóvenes todavía saben muy poco sobre los peligros a los que se exponen, según critican organizaciones chinas y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Una de las consecuencias es que la cifra de infecciones de VIH aumenta rápidamente entre los varones jóvenes. En las grandes ciudades de China, cerca de un diez por ciento de los hombres que mantienen relaciones homosexuales han contraído el virus VIH, señala el representante del OMS en China, Bernhard Schwartländer.
En 2015 la cifra rondaba el ocho por ciento, según la organización. "Por una parte, aquí vemos la apertura de la sociedad, lo que está muy bien, pero las nuevas posibilidades no están en consonancia con la información (que se da sobre ellas)", señala Schwartländer, a quien todo ello le preocupa enormemente.
La cifra de hombres que mantienen relaciones homosexuales seguirá aumentando y, con ello, el potencial número de contagios. De los 76.500 nuevos casos registrados el año pasado, cerca de un 70 por ciento son hombres. En las ciudades esa cifra aumenta a cerca del 90 por ciento, señala Schwartländer. Con todo, a ese incremento también contribuye que hoy en día son más las personas que se someten a las pruebas para detectar el virus.
En las calles de Pekín no se suele ver a parejas homosexuales. El tema del sexo homosexual sigue siendo socialmente un tabú. Casi dos tercios de los hombres aseguran haber contraído la enfermedad al mantener una relación sexual con una mujer. Todo ello pone de manifiesto que la homosexualidad sigue estando estigmatizada, explica el funcionario de la OMS.
China está en este asunto casi 30 años por detrás de otros países y precisa informar de forma sistemática sobre las relaciones sexuales. Además, añade Schwartländer, debería incrementarse la oferta de ayuda para los que contraen el sida.
A fines de 2015 en China había cerca de 577.000 personas contagiadas con el VIH, según señaló el Centro Nacional para Control y Prevención del Sida y las Enfermedades de Transmisión Sexual.
Esta oficina estima que más de un tercio de la población infectada todavía no sabe que es portadora del virus o ni siquiera está registrada. En relación con los cerca de 1.400 millones de personas que viven en China, la cifra de contagios es relativamente pequeña. Sin embargo, a diferencia de otros países occidentales, ahora está comenzando a subir en los grupos de riesgo, como es el caso de los homosexuales.
Además, existe un problema en la atención a los pacientes, criticó un ex miembro de una organización que lucha contra el sida en el norte de China y que ha pedido permanecer en el anonimato. El acceso a medicamentos y tratamiento tendría que facilitarse urgentemente para los que ya contrajeron la enfermedad.
El sistema chino Hukou, que sólo permite a los chinos recibir tratamiento médico en un lugar, ya sea donde nació o donde está registrado, dificulta que los enfermos cambien de residencia. "Alguien que, por ejemplo, se traslada del campo a Pekín, sólo podrá ser atendido donde presente determinada documentación". El tema del sida está además ligado socialmente a la homosexualidad, y por ello apenas se da información sexual en escuelas y universidades.
Y precisamente donde ha crecido considerablemente en los últimos cinco años el número de contagios de VIH, un 35 por ciento según el centro chino de prevención del sida, es entre escolares y estudiantes. También aquí, el 80 por ciento de afectados son varones, según la OMS.
Entre las mujeres jóvenes la falta de información también está generando más problemas, según señala el representante de la OMS Schwartländer, apuntando a que en China "se practican anualmente 13 millones de abortos".
Una de cada cinco mujeres sexualmente activas en China se somete a este proceso al menos una vez en su vida. Al menos un tercio de los chinos no emplea ningún método de contracepción, señala la OMS. "Como no reciben una información correcta, tampoco pueden actuar de forma responsable", indica Schwartländer.
Con los padres prácticamente no se habla de sexo y en las escuelas públicas no existe ninguna materia que aborde el tema, señala Xiong Jing, directora de Women's Media Monitor Network, una asociación que aboga por la igualdad de género en los medios. "Los profesores tal vez sean reticentes a hablar de sexo con los alumnos por si éstos tienen relaciones demasiado pronto".
Sin embargo en Internet circula todo tipo de información sobre el mundo del sexo y no siempre es correcta o la mejor señaló Jing. Así, en las redes sociales cada cierto tiempo circulan rumores de que la píldora anticonceptiva no siempre funciona o que es mala para la salud. Jing pidió que la información forme parte del programa escolar, pues sobre todo los alumnos varones apenas poseen conocimientos del tema.


