Un paseo por las azoteas de Nueva York
Las terrazas más cool de la ciudad de los rascacielos, no aptas para los que tengan vértigo.
Respire profundo, el verano ya está aquí. Ha llegado esa época del año en la que nos sobra la chaqueta y estamos más tiempo fuera que dentro de casa. Por ello, pensando en las próximas vacaciones, hemos recorrido la ciudad de Nueva York en busca de las azoteas más impresionantes, donde poder disfrutar del calorcito veraniego y tomar un cóctel casi rozando el cielo.
Para un plan perfecto después de pasear por ese famoso Central Park de las películas, ir de tiendas cual pretty woman y luchar con el confuso metro, no hay mejor forma para relajarse que disfrutar de unas cautivadoras vistas del atardecer despejándonos de la gran ciudad, de su tráfico, sus ruidos y sus aglomeraciones con una cerveza bien fría o, por qué no, con un Cosmopolitan, para seguir con los tópicos. Huir de la ciudad sin salir de la misma hace del aire fresco un lujo y de las azoteas, templos.
Increíble panorámica. La ciudad que nunca duerme, tan vertical y ajetreada que incluso marea, es idónea para dar una vuelta por las terrazas mejor ubicadas de la Gran Manzana y comenzar a contemplar las vistas sin alzar la cabeza. Lo mejor de estos miradores en las nubes no es el viento despeinándonos la melena o el sol rozando nuestras mejillas, no. La música en vivo, las cócteles hasta las cuatro de la madrugada, las cervezas artesanales de temporada, las fiestas privadas, los brunches de los domingos o la increíble panorámica de una de las ciudades más emblemáticas del planeta, incluso en pleno invierno, hacen de estas azoteas la mejor forma de conocer y admirar la belleza arquitectónica de Nueva York a vista de águila. Estas son las más llamativas y mejor situadas de la ciudad, aptas para todos los gustos, en Manhattan o en Brooklyn, pero todas ellas especialmente mágicas de noche.
¡Oh, esas noches de verano!



