Turismo religioso
Ciudades de toda España utilizan cada vez más las tradiciones religiosas para atraer visitantes.
Peregrinar a la ciudad jacobea de Santiago de Compostela, vivir con intensidad la Semana Santa, participar en la romería de El Rocío, visitar los monasterios y catedrales más importantes o ganarse el jubileo... Todo ello mientras se disfruta de algunos de los monumentos más relevantes de España y de su gastronomía. En Europa se calcula que unos 30 millones de cristianos, sobre todo católicos, dedican sus vacaciones a realizar un peregrinaje o a visitar lugares sagrados. Pero el turismo religioso se ha laicizado y ha pasado de ser una forma de culto a un filón turístico que se comercializa para todos los públicos. La Semana Santa, que está a la vuelta de la esquina, es buena prueba de ello, una de las fiestas con más tradición en España y que más visitantes atrae. Las calles de la gran mayoría de ciudades y pueblos se convierten en escenarios en los que se entremezclan el duelo por el recuerdo de la muerte de Cristo con la música, el arte, el colorido y la magia de las procesiones. Veintitrés localidades españolas poseen la declaración de Interés Turístico Internacional en su Semana Santa. Castilla y León tiene el récord con ocho (Ávila, León, Medina del Campo, Medina de Rioseco, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora) pero también las de otras ciudades como Granada, Sevilla, Cáceres o Murcia son conocidas en el mundo entero por su pompa y su vistosidad.
Hay otras tradiciones aún sin explotar que ya se empiezan a promocionar turísticamente. El tiempo que precede a la Semana Santa, la Cuaresma, es de gran tradición religiosa en España, pero hasta ahora no se había pensado en él como un periodo atractivo sino más bien como un tiempo en el que la Iglesia invita a todos sus fieles a la práctica de la austeridad.
El Ayuntamiento de Sevilla, sin embargo, ha presentado este año por primera vez una gran campaña de promoción de la Cuaresma como una época para disfrutar del turismo. El delegado de Empleo, Economía, Fiestas Mayores, Gregorio Serrano, ha ordenado la colocación de alrededor de 100 marquesinas por las calles de la capital con la campaña gráfica de “Cuaresma en Sevilla”. “Es la primera vez que el Ayuntamiento va a poner en marcha una campaña de promoción turística de la Cuaresma para atraer visitantes a la ciudad y vender al mundo las excelencias y particularidades de Sevilla durante el tiempo previo a la Semana Santa”, ha subrayado Serrano, que también ha detallado que se ha preparado un boletín especial con toda la oferta para enviarlo a los agentes del sector y a las más de 30 oficinas españolas de turismo que hay en el extranjero. Serrano ha incidido en que “durante 40 días, Sevilla ofrecerá una oferta inigualable y muy atractiva en todos los órdenes”. Además, distintos establecimientos hosteleros de la ciudad se han unido a esta iniciativa y ofrecen cartas especiales con platos típicos como el bacalao o los potajes de Cuaresma para potenciar la gastronomía de estas fechas y atraer a los turistas.
María Hotels.
La comercialización de la religión y la marquetización de los actos religiosos masivos se ha convertido en algo habitual. Prueba de ello es el número de agentes que se han especializado en este sector y la presencia de entidades organizadoras, tour operadores y agencias de viajes dan buena muestra de este floreciente turismo. El sector del turismo religioso está en auge y dos grupos hoteleros se han unido para potenciar los grandes destinos religiosos de Lourdes y Fátima. Estos santuarios acogen más de 11 millones de turistas y peregrinos cada año y han unido esfuerzos para crear la mayor red de alojamientos epecializados, bajo el nombre de María Hotels. Los dos grupos unidos han conseguido el milagro de ofrecer más de mil habitaciones y hasta 23.250 plazas en estos dos santuarios. La idea es de un español, Rafael Moreno, responsable de la disección comercial del grupo francés Lourdes Hotels Services, que anteriormente había trabajado como director general de Paradores y Pousadas de Portugal y que graciass a esto ha podido unir ambos destinos para que bajo una misma marca los peregrinos visiten Fátima y luego Lourdes o viceversa.
Otro ejemplo de la comercialización del turismo religioso lo tenemos en la amplia escenificación de recuerdos que se venden en estos lugares de culto. Ejemplos como el del camino de Santiago, con los souvenirs típicos (la Concha y el bastón), o el de la Basílica de Montserrat, que recientemente ha abierto una tienda online donde se pueden adquirir los recuerdos “para aquellos peregrinos que no pueden subir a Montserrat”, un ejemplo claro de la modernización y actualización turística que presentan estos nuevos espacios religiosos.
La conversión del fenómeno religioso en un producto más de turismo es un hecho y el año que viene hay un acontecimiento importante que atraerá muchos visitantes: el V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Representantes de 17 ciudades teresianas ya han puesto en marcha la ruta turística Huellas de Santa Teresa de Jesús. Ávila, Alba de Tormes, Malagón o Granada han formalizado un convenio de colaboración entre sus alcaldes para celebrar actividades del V Centenario del nacimiento de la santa. Se trata de un proyecto apoyado por el Gobierno de España y las principales instituciones culturales nacionales.



