Personal shoppers, el secreto de las famosas

23 / 05 / 2012 11:18 María Jesús Garnica
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Detrás de algunos de los estilismos más celebrados se encuentra la labor de estas profesionales.

Rachel Zoe. Esta ‘personal shopper’ se ha convertido en una ‘celebrity’ más en EEUU.

En una sociedad en la que se impone con fuerza la necesidad de mantener una imagen impecable, tanto para la vida profesional como personal, cada vez son más las profesiones que giran en torno a esta cuestión. Si ya había expertos en moda, estética, peluquería... ahora llegan los profesionales de las compras o personal shoppers.

“Una personal shopper, pues suelen ser siempre mujeres, es una asesora que ayuda a sus clientes a elegir y comprar prendas de vestir y complementos”, explica Nuria González, asesora de imagen y experta en moda. Puede prestar sus servicios para un evento puntual o bien convertirse en asesora fija de sus clientes. Sus servicios pueden ser requeridos tanto para la vida cotidiana (actualización de vestuario, adaptación a las nuevas tendencias de moda...) como para ocasiones o actos especiales (bodas, cenas de gala...).

Este oficio tiene sus orígenes en la ciudad de Nueva York en la década de los ochenta, cuando algunos hombres de negocios comenzaron a contratar a asesoras para que les ayudasen a realizar las compras para las que no tenían tiempo debido a su apretada agenda. Las primeras personal shoppers de esa época se limitaban a comprar por su cuenta lo que les habían encargado sus clientes. En la actualidad, la labor de estas personas se ha ido extendiendo por todo el mundo occidental y ha ido evolucionando, de tal forma que ahora prestan servicios de asesoramiento de imagen, analizan las necesidades de cada cliente e incluso establecen rutas de compra personalizadas. Hay un sinfín de razones por las que cada vez más gente contrata sus servicios. Los principales clientes son personas a las que les falta tiempo para ir de compras o que no tienen ganas de visitar tiendas y comparar precios, o sencillamente no saben cómo hay que ir vestido para una ocasión determinada.

Hay también quien busca un asesoramiento profesional para acertar a la hora de vestir en su día a día: “Recurro a los servicios de una personal shopper principalmente porque me gusta verme bien y sobre todo ir vestida adecuadamente en cualquier ocasión, según mi edad, estilo, morfología... Para gustar a los demás, lo primero y fundamental es sentirse bien con uno mismo y qué mejor manera de conseguirlo que ponerse en manos de un profesional”, explica Ana, una cliente asidua.

Puede que algunos piensen que pagar a una persona para que realice tus compras en estos tiempos sea una frivolidad. Todo lo contrario. Una de las razones por las que esta profesión es cada vez más demandada es por la necesidad de algunas personas de renovar su armario con un presupuesto más ajustado. “Algunas de mis clientas son chicas jóvenes que con un presupuesto sencillo me piden que las lleve de compras a tiendas low cost para comprarse ropa de nueva temporada”, cuenta Nuria González.

Una personal shopper orienta para vestir mejor con un presupuesto señalado de antemano por el cliente. Si hay algo que la gente no se puede permitir en épocas de crisis es malgastar dinero. Los consumidores de moda lo saben y no quieren realizar compras compulsivas, ni invertir en prendas de ropa que no les queden bien o no puedan volver a vestir en la siguiente temporada.

Personalidad exquisita.

¿Se necesitan estudios para ser personal shopper? “Se pueden encontrar cursos de formación que duran desde un mes  hasta seis. Lo más importante es reciclarse y realizar constantemente talleres”,  señala González. Aparte de cursar dichos estudios preparatorios, como en todas las profesiones, una personal shopper debe reunir ciertos requisitos que no se consiguen ni con dinero ni con asistir a clases, como tener buena cultura, modales o un gusto refinado. “Una personal shopper no es una persona que simplemente compra ropa, mezcla tendencias y habla de una forma extraña, como podemos ver en anuncios de televisión, sino todo lo contrario. Si es una buena profesional, tendrá una personalidad exquisita, por norma general sin ánimo de protagonismo, y con un look actual, pero no llamativo”, aclara Nuria González.

En España, asesores de imagen y personal shoppers realizan la misma actividad. Aunque para ser asesor de imagen se exigen unos conocimientos bastante más amplios, ya que se ocupan de la imagen íntegra de sus clientes. Un asesor de imagen debe saber coordinar a un equipo de peluquería y maquillaje para crear una imagen perfecta, así como tener nociones de estilismo, protocolo, organización de eventos, usos sociales, habilidades comunicativas, estética, imagen corporativa, etcétera. La profesión de asesor de imagen está reglada, mientras que la de personal shopper no lo está.

Es primordial para cualquier personal shopper estar al tanto de las tendencias más actuales y saber qué se cuece en la industria de la moda, tanto en firmas exclusivas como en marcas low cost. “Una personal shopper debe tener una cartera muy amplia de diseñadores, firmas, showrooms y un trato muy cercano con estos para estar a la última en todas las tendencias”, señala González. Dichas relaciones dentro del sector les posibilitan adelantarse a las tendencias de moda antes que nadie para mostrárselas en exclusiva a sus clientes.

También deben saber encontrar el equilibrio entre prendas de rabiosa actualidad y otras consideradas básicas que sean de calidad y que puedan usarse en todas las estaciones del año. Algunos de estos imprescindibles de armario recomendados por casi todas las personal shoppers son una americana negra, un vestido negro corto, unos pantalones vaqueros, una camisa blanca, una falda hasta la rodilla, camisetas, jerséis de cuello alto, unos zapatos de tacón o unas bailarinas.

Muchos clientes, como Ana, aprecian la opinión de un experto que les diga qué les favorece más: “Te da la seguridad de que siempre tienes esa segunda opinión de alguien que te va a decir realmente cómo te sienta una prenda. Aunque el espejo no engaña, tampoco está de más que un experto te aconseje y te diga qué ropa te favorece más y qué es lo que no debes ponerte nunca”.

Una buena personal shopper ha de saber ayudar a su cliente a que se sienta mejor y siempre acorde con la imagen que quiera ofrecer. A cada persona se le aconseja según su estilo y, lo más importante, según sus características físicas, realzando al máximo su belleza y físico. “Te puede ayudar a sentirte mejor con tu estilo, a buscarlo si no lo tienes definido, te facilitará las compras y te aconsejará desde un punto de vista profesional, sin estar influenciado por nada, únicamente para tu propio beneficio”, explica Nuria González. También requiere una personalidad agradable, paciente y cercana para aconsejar y tratar con cada tipo de persona.

En EEUU, además de en moda, podemos encontrar personal shoppers especializados en otras áreas, como tecnología o decoración. Allí no hay gran almacén que se precie que no ponga a disposición de sus clientes un servicio de personal shopper gratuito. Algunos ejemplos son Macy’s, Bloomingdales o Saks 5th Avenue. Sin embargo, en España son pocos los establecimientos que, como El Corte Inglés, ofrecen a sus clientes un servicio de personal shopper.

Algunas clientas aprovechan sus viajes a las grandes ciudades para contratar estos servicios de asesoramiento: “Cuando visito Madrid aprovecho para llamar a mi personal shopper para que me prepare la ruta de tiendas y me enseñe las últimas novedades que sabe que son acordes con mi estilo y mis necesidades. Gracias a ella consigo sacar el máximo partido a mi viaje”, cuenta Mamen, otra clienta asidua.

Looks famosos.

Antes los famosos solían tener un estilista que les ayudaba en sus apariciones sobre la alfombra roja o en sus presentaciones, sin dar importancia al resto del armario. Sin embargo, ahora vemos auténticas transformaciones en sus looks, fruto de la labor de estas profesionales que, a veces, se encargan de todo, incluso de la ropa para hacer deporte.

La mayoría de los famosos cuenta en la actualidad con la asistencia de asesores de imagen que también cumplen las funciones de personal shopper. En España, muchos rostros conocidos como Sara Carbonero, Soraya Arnelas, Carmen Lomana, Paula Echevarría, Malena Costa o Silvia Casas recurren con asiduidad a sus servicios.

En otros países, como Estados Unidos, las personal shoppers son muy valoradas. Es el caso de Rachel Zoe, considerada el máximo exponente de las estilistas de Hollywood y que ha llegado a convertirse en una celebrity más. Keira Knightley, Nicole Richie o Cameron Diaz están incluidas en su exclusiva lista de clientas.

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