Un viaje hasta la economía circular
Una campaña europea propone cuidar el medio ambiente con actos sencillos, reduciendo los recursos utilizados.
Ducharse en lugar de bañarse, separar y reciclar, usar bombillas de bajo consumo o usar el transporte público. Todos ellos son actos sencillos y que todo el mundo, en mayor o menor medida, conoce para cuidar el medio ambiente. Pero hay muchas otras acciones aún desconocidas y que también pueden ser muy importantes a la hora de proteger el entorno. Por ello, la Comisión Europea está llevando a cabo la cuarta y última fase de la campaña Generation Awake.
Se trata de un proyecto que comenzó su andadura en 2011 y que actualmente está desarrollando su última fase, hasta marzo de 2015. Promueve el uso sostenible de los recursos y anima a cambiar la manera de fabricarlos y utilizarlos. Se trataría de hacer más con menos y para ello ofrece una guía de consumo con alternativas sostenibles para las costumbres diarias.
Hábitos de consumo.
Dicha campaña está dirigida a personas de entre 25 y 40 años y quiere hacer reflexionar sobre los hábitos de consumo actuales y las consecuencias que estos tienen en el medio ambiente, los recursos naturales y el bienestar de la sociedad. En este sentido, España va por buen camino, ya que en 2012, la cantidad de residuos anuales que se generaron se situó por debajo del promedio de los 4.000 kg de la Unión Europea (UE) y las tasas de recuperación y reciclaje de los envases superaron también los objetivos comunitarios. Esta última parte de la campaña promueve especialmente la economía circular, es decir, crear más valor con menos recursos, al mismo tiempo que se reducen los costes y el impacto en el entorno.
Para ello hay que sustituir la cultura del usar y tirar por la de reutilización de recursos. A modo de ejemplo, compramos un artículo, lo usamos y, cuando se estropea, nos deshacemos de él y compramos otro nuevo. La economía circular apuesta por la modificación de la producción, la forma de adquisición y el consumo. Con unos procesos de fabricación y unos sistemas de gestión medioambiental más eficientes se pueden disminuir notablemente las energías empleadas en la fabricación, los residuos generados y las materias primas necesarias. Así, el objetivo final de este nuevo sistema es acabar con los residuos que se generan tanto en las empresas como en la sociedad, y aprovechar al máximo las materias primas a través de la reutilización, la reparación y el reciclaje.
Una guía de consumo sostenible.
La campaña también incluye una guía de consumo para acercar a los ciudadanos alternativas sostenibles en su vida diaria. Se trata de consejos que ayudan a comprender el impacto de los comportamientos y sus usos diarios.
La guía está dividida por categorías y contiene diferentes consejos y explicaciones para minimizar el impacto de nuestros hábitos de consumo en los recursos. Estas categorías son: Aire, Biodiversidad, Eficiencia energética, Economía verde, Minerales, Consumo excesivo, Reciclar, Reutilizar, Suelo, Transporte, Residuos, Agua y Madera.
Muchos de los consejos que ofrece son conocidos por los ciudadanos. Otros no lo son tanto. Así, a modo de ejemplo, para mejorar la biodiversidad propone no utilizar ropa de cama en cuya confección se hayan utilizado pesticidas, utilizar productos de limpieza ecológicos, tener plantas polinizadoras en el jardín para contribuir a la protección de las abejas o comer pescado ecológico de piscifactorías certificadas.
Comprobar el estado del aislamiento térmico de toda la casa, instalar contadores inteligentes o hacer la compra on line para evitar desplazamientos en coche son otras de las opciones; pero sobre todo: acabar con la cultura del usar y tirar y empezar con la de reutilizar.



