De la anilla al geolocalizador
El Programa Migración de las Aves es un innovador proyecto que permitirá dar a conocer detalles de los viajes que hasta ahora eran inéditos, así como las amenazas que sufren.
Depende de la especie, de la latitud donde se reproducen, de las condiciones meteorológicas anuales o de su distribución histórica; pero lo cierto es que en las últimas décadas la migración ya no es igual. Las aves están modificando sus movimientos migratorios y se cree que es debido, en parte, al cambio climático, ya que origina inviernos más suaves en las áreas de cría. Por ello, SEO/Birdlife y la fundación Iberdrola han presentado el Programa Migración de las Aves, una herramienta imprescindible para conocer las amenazas globales que sufren estos animales y sus nuevos movimientos migratorios.
Con este proyecto se pretende dar a conocer con mayor detalle cómo se desarrolla la migración de las aves, sus fechas de inicio y fin, los lugares de parada y puntos de alimentación, el tiempo que tardan en realizar estos viajes, si se repiten en la migración primaveral y otoñal, si las rutas son iguales año tras año o qué especies son sedentarias y cuáles no. “La puesta en marcha de este nuevo programa de seguimiento establecerá con el tiempo todos los detalles de la migración de todas las aves que visitan España en algún momento”, ha informado durante la presentación del proyecto Eduardo de Juana, presidente de Seo/Birdlife.
Anillamiento y nuevas tecnologías.
Hasta la fecha, casi todo lo que se sabe sobre la migración es gracias al anillamiento de las aves, pero las nuevas tecnologías facilitan localizaciones con mucha más precisión. No obstante, el anillamiento sigue siendo una herramienta imprescindible para conocer otros aspectos que contribuyen a la conservación de las especies.
El nuevo proyecto contará con tres tipos de dispositivos que permitirán mostrar a través de Internet los datos obtenidos de las aves que durante todo este año han sido marcadas en España.
Uno de los dispositivos son los emisores satélite que ya han sido colocados a cuatro aguilillas calzadas. Estos aparatos registran la localización geográfica del ave. La señal es renviada por los satélites a un centro de recepción terrestre que procesa los datos, calcula las localizaciones y hace disponibles los datos vía web prácticamente en tiempo real y con gran precisión.
Por otra parte también se han marcado tres aguilillas calzadas con data logger GPS, otro dispositivo que registra las localizaciones con un GPS y acumula la información pero no la envía, por lo que es necesario recapturar al animal o estar en sus proximidades para descargarla y procesarla.
También se han marcado con geolocalizadores 30 carriceros tordales, 15 abejarucos y 15 autillos, a los que se suman 26 charranes comunes, 114 pardelas cenicientas y 30 petreles de Bulwer.
Todos estos nuevos sistemas de marcaje establecen la localización del ave varias veces al día a lo largo de varios años, por lo que se podrá saber con exactitud cuánto tiempo permanecen en sus áreas de cría e invernada, cuándo inician la migración, por dónde la realizan, su velocidad y altitud o de qué manera les condicionan las montañas, mares o desiertos. Toda esta información se puede consultar en: www.migración de aves.org



