Controversia por el reciclaje
La Asociación Retorna denuncia que el Sistema de Retorno de Envases no será implantado para favorecer los intereses de ciertos sectores industriales.
Hace diez meses que se votó favorablemente en el Congreso de los Diputados la Ley de Residuos y Suelos Contaminados. Sin embargo, el pasado 4 de mayo, el Consejo de Ministros aprobó un decreto-ley de medidas urgentes en materias ambientales. Ese paquete de medidas eliminaba el artículo 21.2 de la citada ley, lo que significa que el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases (SDDR) no será finalmente implantado en España.
Actualmente Ecoembes es la asociación sin ánimo de lucro que se encarga de la gestión del reciclado de los residuos en los contenedores azules (papel y cartón) y amarillos (envases) de toda España. Ecovidrio hace lo mismo con los contenedores verdes. Ambas entidades poseen un Sistema Integrado de Gestión (SIG), es decir, se distribuyen contenedores de recogida selectiva para que los ciudadanos depositen en ellos los residuos. Una vez que han sido depositados, las entidades locales recogen y trasladan estos residuos a las plantas de clasificación y a los recicladores para transformar los envases en nueva materia prima.
En el otro lado de la balanza se encuentra la asociación, también sin ánimo de lucro, Retorna, que aboga por que se implante en España un sistema de retorno de envases. Esto es, que a cada envase se le asocie un depósito de unos veinte céntimos de euro para que, el ciudadano lo devuelva al comercio donde ha sido comprado para su reciclaje. El SDDR estaba siendo estudiado para su implantación en España, pero el decreto-ley del Consejo de Ministros ha frustrado esa posibilidad. Retorna denuncia que la modificación de la ley original obedece a los intereses de determinados sectores industriales.
Estudio de viabilidad económica.
Retorna afirma también que la viabilidad económica del SDDR quedó demostrada en un estudio encargado a la consultora británica Eunomia. Dicho informe, que se hizo llegar al ministro de Medio ambiente, Miguel Arias Cañete, afirmaba que este sistema tendría un coste cero para las administraciones, además de suponer un ahorro en servicios de limpieza para los ayuntamientos y la creación de 14.000 empleos. Ese mismo estudio afirma también que se podrían triplicar los índices de recogida selectiva de envases del 35% al 90%, algo que ha sido contestado desde Ecoembes, que afirma que en la actualidad ya se recicla el 68% del total de estos envases y no el 35% como dice Retorna. Además también afirma que es falso que se pueda alcanzar una cifra de reciclaje del 90%.
En esta misma línea, Ecovidrio presentó un estudio de Quor el año pasado en el que se afirmaba que solo un 14% de los ciudadanos preferiría el SDDR. Hasta un 21,4% de los encuestados no se desplazarían a los comercios para depositar los envases de vidrio, y un 2,1% abandonaría la cadena de reciclado si se implantase este sistema.
Por otra parte, Ecovidrio también denunciaba en dicho estudio que para implantar este nuevo sistema sería necesario un desembolso inicial de 11.970 millones de euros en concepto de instalación de las nuevas máquinas de recogida. Retorna lo niega, ya que, según el estudio de Eunomia, solo serían necesarios 684 millones de euros al año, que quedarían totalmente financiados desde el primer momento por el coste de los envases que no se devuelvan y por la tasa en concepto de generadores de residuos que productores y envasadores pagan en el SIG.


