Los políticos toman las calles

22 / 04 / 2016 Macu Llorente
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Lo que se lleva ahora en el mundo de la política es salir corriendo. Cada vez son más los dirigentes que se calzan las zapatillas y practican el running en cualquier ciudad del mundo.

No sabemos si cuando nadie les ve nuestros dirigentes llevan una vida tan sana, pero es ver un fotógrafo y salen corriendo. Y aunque las agendas apretadas de los políticos no les permiten disfrutar de sus aficiones siempre que quieren, lo que pocos perdonan es dedicar un rato diario a ponerse en forma. Según los psicólogos, practicar deporte es altamente recomendable, la mejor opción para combatir el estrés y aclarar ideas, por eso no es extraño que, animados por sus asesores, muchos influyentes políticos se calcen las zapatillas y se lancen a la carrera, deporte que para muchos dirigentes supone también una oportunidad de transmitir a sus ciudadanos el gusto por el esfuerzo diario.

¿Marca el running el comienzo de una nueva comunicación política? En Francia hay unos diez millones de corredores regulares, y en España, dos millones y medio, datos que reflejan cómo este deporte es uno los más practicados en el mundo. Menos elitista que el golf o la vela, correr es barato y tampoco exige una equipación complicada, lo que ha provocado un fenómeno de contagio colectivo en los últimos años. Es posiblemente el deporte más democrático, une tanto a políticos de derechas como de izquierdas, y por si fuera poco, consigue trasmitir cercanía entre los políticos y sus electores. Si dirigentes como Bill Clinton o Nicolas Sarkozy fueron de los primeros en emplearse a fondo en este saludable hábito, nuestros políticos no iban a ser menos que los franceses o los estadounidenses y también se han convertido del día a la mañana en atletas convencidos. Tanto, que no es difícil cruzarse con alguno de ellos en cualquier parque o calle del mundo. No importa que estén en Madrid, Seúl o Dakar, cuando cae la tarde o al amanecer los políticos se convierten en corredores de fondo y no perdonan su entrenamiento diario. Sobre todo si hay una cámara cerca para inmortalizarlo.

Pedro Sánchez

Para relajarse y liberar tensiones, el líder del PSOE corre dos o tres veces por semana una distancia de unos siete kilómetros por los alrededores de su barrio. Lo hace escuchando música de grupos indie españoles, como La habitación roja o Los planetas.

Mariano Rajoy

Cuando está en casa disfruta con grandes caminatas a paso ligero por los jardines de La Moncloa. Durante los viajes oficiales suele levantarse al amanecer para correr antes de empezar con su agenda, como hizo durante su viaje a Dakar, eso sí, sin perder la ocasión de retuitearlo en las redes sociales

José Luis Rodríguez Zapatero

Comenzó con el running durante su etapa en el palacio de la Moncloa porque le relajaba y ha continuado después su marcha por todo el mundo. En Edimburgo corrió el medio maratón de la ciudad escocesa y también

se atrevió con los 21 kilómetros en el maratón de Nueva York.

Barack Obama

El presidente estadounidense corre habitualmente y a veces lo hace también acompañado de Bo, el perro de la familia. Y no solo por la calle, sino que amo y dueño se ponen en forma por los jardines la Casa Blanca.

David Cameron

El primer ministro inglés también es un corredor de fondo. Incluso durante una cumbre del G-20 en Seúl salió a correr con el expresidente Zapatero y los dos dirigentes se dieron un buen madrugón para hacer footing juntos por el Forest Park de la capital surcoreana.

Pablo Iglesias

Aunque asegura que si su agenda se lo permite hace running dos o tres días a la semana por Vallecas, el barrio madrileño en el que reside, cuando sí le hemos visto correr ha sido en campaña electoral en un programa de televisión junto a Ana Rosa Quintana.

Nicolas Sarkozy

Empeñado en dar una imagen joven y dinámica, y consciente de que al lado de una exmodelo es mejor mantenerse en forma, a sus 61 años el expresidente no falta a su cita diaria con el deporte, bien acompañado de sus guardaespaldas o de su mujer Carla Bruni.

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