Hasta que la suegra nos separe
Suegra y nuera forman la pareja infernal. Ni siquiera una envidiada top como Irina Shayk puede con ella.
Sucedió otra vez: hace un año fue la madre de Cristiano Ronaldo y ahora la de Bradley Cooper. Tras 4 años de amor, la relación entre la modelo rusa y el astro del Real Madrid llegó a un punto de no retorno a causa de Dolores, la madre del futbolista. En aquel momento, la modelo rechazó acudir a la fiesta sorpresa que el portugués le preparó a su madre por su 60 cumpleaños en su Madeira natal, y ante tal desplante, Ronaldo invitó a su novia a salir de su vida. Y ahora se ha vuelto a repetir la misma historia. Irina Shayk ha vuelto a cometer el mismo error al echarse otro novio que sufre de verdadera mamitis. Y aunque al principio del idilio entre la modelo y Bradley Cooper la madre del actor, Gloria Campano, presumía de nuera e incluso la fichó como compañera de shopping, en solo unos meses la madre se convirtió en el principal obstáculo para esta relación a causa de las discusiones y diferencias entre ambas. La pareja ha reaparecido unida, tras los rumores de separación, pero el pulso entre suegra y nuera sigue en pie y veremos finalmente quién lo gana.
Pero Irina Shayk no es la única que ha tenido que lidiar con la madre del novio. Y es que los tiempos cambian y las relaciones evolucionan pero hay algo que generación tras generación parece mantenerse intacto. Y hasta la ciencia lo avala: una investigación realizada durante 20 años por la psicoanalista inglesa Terri Apter reveló que el 60% de las mujeres con parejas estables tiene fricciones con la madre de su marido, en un vínculo que parece difícil de llevar. E incluso esta mala relación suele ser motivo de controversia entre las parejas, por delante de los hijos, el dinero o el sexo. La diferencia en el estilo de vida es una de las razones que se esconde tras esta falta de armonía familiar, así como la rivalidad femenina y los celos que en demasiadas ocasiones aparecen entre suegra y nuera.
Sin embargo, cuando se trata de “la otra suegra”, la cifra desciende considerablemente y solo el 15% de los hombres que participaron en el mismo estudio reconoció haber tenido problemas con la madre de su mujer.
Entre tú y yo, tu madre. Pero no solo a Irina Shayk las madres de sus parejas le quitan el sueño. Hay otras famosas que también saben lo que significa toparse con el club de las suegras difíciles. La actitud demasiado provocadora de Miley Cyrus no le ha ayudado demasiado a ganarse a la que llevaba camino de convertirse en su suegra. Maria Shriver, miembro de la poderosa dinastía Kennedy y madre de Patrick, no aprobó la relación de este con la controvertida cantante, por considerar que la americana, con su actitud provocadora y polémica, no era la nuera apropiada para entrar en tan selecto clan.
Y al menos en este tema realeza y pueblo llano coinciden, porque no hay clase social ni tampoco cultura que escape a las tensas relaciones familiares. La relación entre la duquesa de Cambridge y su suegra Camila no comenzó muy bien. Según varios medios de comunicación británicos, ambas llegaron incluso a protagonizar algún enfrentamiento verbal en palacio por el rechazo de Catalina al vocabulario vulgar de su suegra quien, además, tiene fama de tener un complicado carácter. Pero al igual que le ha pasado al resto de los británicos, Catalina ha necesitado algo más de 10 años para llegar a entenderse con la duquesa de Cornualles y ahora cuentan que la relación entre ambas, si no es idílica, al menos ya no es tan fría como antes.
Y como hay ocasiones en las que no hay mala relación que cien años dure, también necesitaron su tiempo Blanca Cuesta y Carmen Thyssen. La joven no encajaba ni en los planes que la baronesa tenía para su hijo Borja ni tampoco en su familia. Y aunque suegra y nuera no podían verse ni en pintura, hace un año terminaron sellando una paz que también parecía imposible.



